El deslumbrante éxito del Bitcoin tiende a eclipsar al resto de criptomonedas, pese a que éstas se han ido multiplicando en los últimos años hasta superar las 2.100 en la actualidad. Entre ellas se encuentra Ripple, criptodivisa que ocupa el tercer lugar en términos de capitalización de mercado, solo por detrás de Bitcoin y Ethereum.

Ripple se refiere tanto al nombre de la compañía que creó la moneda virtual, cuyas siglas son XRP, como al protocolo de pago denominado Ripple Transaction Protocol (RTXP). Disponer de un protocolo de pago es lo que distingue principalmente a Ripple de otras monedas virtuales y consiste en conectar diferentes sistemas de pago. De hecho, ya lo utilizan los principales bancos del mundo (por ejemplo, Bank of America, Credit Agricole, HSBC o Unicredit) y ya compite con la red interbancaria tradicional de Swift ya que permite el traspaso de fondos transfronterizos en tiempo real. El ripple puede emparejarse con otras divisas como el dólar estadounidense (XRP USD).

Cómo funciona

Al igual que Bitcoin, Ripple se basa en la tecnología Blockchain, pero las similitudes se detienen ahí. El proceso de fabricación de Ripple es radicalmente diferente al de Bitcoin, que se basa en la minería y cuyo algoritmo controla el progreso de creación para que en el año 2140 haya 21 millones de unidades en circulación.

Ripple, por el contrario, ha emitido de golpe 100.000 millones de unidades de XRP, pero solo unos 39.000 millones están en circulación: alrededor del 15% se puso en el mercado, los creadores se quedaron con el 20% y el resto es remanente.

Ripple tiene algunas ventajas sobre Bitcoin o Ethereum. Una de ellas es que el XRP es mucho más barato que el BTC (Bitcoin). Actualmente, el valor de un XRP es de 0,3916 dólares, mientras que un BTC (Bitcoin) se intercambia en la misma fecha a 7834,94 dólares.

Además, Ripple es mucho menos volátil que otras criptodivisas, es mucho más estable que supone un activo considerable. Esto se debe al hecho de que la compañía posee gran parte de su moneda y que, por lo tanto, la compra masiva por parte de los inversores es limitada.

¿Cómo invertir en XRP?

Ripple no vende su criptomoneda directamente a individuos. Para comprar Ripples, es posible comprar Bitcoins o Éteres y luego convertirlos en Ripples, pero la mejor manera de invertir en esta divisa es comerciar con CFD. Algunos brókers online permiten operar con CFD de ripple, la mayoría frente al dólar estadounidense (XRP / USD). Invertir en esta criptodivisa, como todas las inversiones, no está exento de riesgos. Por ello es recomendable tener una buena formación en la materia y practicar las estrategias en una cuenta demo sin riesgo real antes de comenzar a invertir También es posible intercambiar el CFD de Ripple en una cuenta de demostración, lo que permite practicar sin asumir riesgos reales.

Muchos expertos consideran a Ripple principal rival e incluso sucesor del Bitcoin. Menos costoso, menos volátil, más confiable debido al protocolo de pago muy serio asociado con él, tiene una mejor reputación que Bitcoin pese a ser menos conocido.

A modo de conclusión se pueden citar tres características que pueden hacer que el XRP sea la criptodivisa del futuro: está menos sujeta a la especulación, está más regulada que otras criptomonedas y cuenta con un protocolo de pago muy fiable que ha conquistado a los grandes bancos.

No obstante, antes de lanzarnos a invertir en XRP los expertos aconsejan: tener paciencia y constancia, aprender a gestionar los riesgos y contar con un plan de trading sin desviarnos de él pase lo que pase. También es de vital importancia elegir un bróker regulado y adecuado a nuestros intereses.

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