Las stablecoins llevan años intentando demostrar que pueden ser algo más que dólares digitales utilizados para comprar y vender criptomonedas.
Primero conquistaron los exchanges.
Después comenzaron a ganar terreno en las transferencias internacionales.
Más recientemente han entrado en los pagos y la liquidación financiera.
Ahora Tether quiere llevar USDT a otro mercado gigantesco.
El crédito privado.
La compañía ha unido fuerzas con Fasanara Capital para lanzar StableFund, un vehículo de crédito privado respaldado inicialmente con 400 millones de dólares aportados conjuntamente por ambas compañías y diseñado para captar hasta 3.000 millones de dólares adicionales de inversores institucionales.
La operación introduce una idea especialmente interesante.
Utilizar USDT no solamente como activo de pago.
También como infraestructura para mover el dinero que financia empresas.
Del trading a financiar la economía real
StableFund es un fondo evergreen, lo que significa que no está diseñado para liquidarse después de un periodo determinado como ocurre con muchos fondos tradicionales.
El capital puede reinvertirse progresivamente.
Su objetivo será financiar principalmente pequeñas y medianas empresas mediante estrategias de crédito respaldado por activos y préstamos de corta duración.
Fasanara será el gestor de inversiones.
Tether actuará como originador y asesor, identificando oportunidades vinculadas a USDT y proporcionando la infraestructura de stablecoins necesaria para mover el capital.
La diferencia respecto a muchas iniciativas cripto anteriores es importante.
El destino final del dinero no serán necesariamente protocolos DeFi.
Serán empresas y consumidores de la economía real.
Más de 60 países
Fasanara aporta una pieza fundamental.
La gestora londinense administra alrededor de 6.000 millones de dólares y dispone de una red internacional de plataformas fintech de crédito.
StableFund utilizará esa infraestructura para desplegar capital en más de 60 países.
El modelo puede funcionar de la siguiente manera.
Un inversor institucional aporta capital.
Fasanara selecciona oportunidades de crédito.
Las fintech locales originan préstamos.
Tether proporciona infraestructura vinculada a USDT para facilitar movimientos de capital, conversión entre dinero fiduciario y stablecoins y operaciones de tesorería.
Blockchain aparece así en una parte del proceso que tradicionalmente depende de bancos corresponsales y transferencias internacionales.
El mercado al que entra Tether mueve billones
La dimensión del mercado explica la apuesta.
El crédito privado representa actualmente aproximadamente 3 billones de dólares a nivel mundial y las previsiones utilizadas por las compañías sitúan su tamaño cerca de los 5 billones en 2029.
Es uno de los segmentos financieros que más ha crecido durante los últimos años.
Empresas que anteriormente acudían casi exclusivamente a bancos pueden obtener financiación mediante fondos especializados, gestoras y plataformas alternativas.
Las fintech han ampliado todavía más ese ecosistema.
Pero existe un problema.
Mover dinero entre inversores, fondos, plataformas y prestatarios de diferentes países sigue dependiendo de una infraestructura financiera internacional fragmentada.
Tether cree que USDT puede convertirse en una de las capas que conecten esas piezas.
Las stablecoins empiezan a competir con los raíles bancarios
Aquí aparece probablemente el aspecto más importante de StableFund.
No se trata de sustituir el dólar.
USDT precisamente replica su valor.
Lo que pretende sustituir parcialmente es la infraestructura utilizada para mover esos dólares.
Una transferencia bancaria internacional puede necesitar diferentes bancos, sistemas de mensajería, procesos de reconciliación y horarios operativos.
Una stablecoin puede transferirse durante las 24 horas.
También un domingo.
Y entre países diferentes.
Eso puede resultar especialmente atractivo para plataformas fintech que necesitan desplegar y recuperar capital continuamente.
El crédito también puede convertirse en infraestructura blockchain
Cuando hablamos de tokenización solemos pensar en representar activos.
Un edificio.
Un bono.
Una acción.
Un fondo.
StableFund plantea otra posibilidad.
Blockchain puede transformar también la infraestructura que existe alrededor del activo.
El préstamo puede continuar siendo jurídicamente un préstamo convencional.
La empresa sigue teniendo que devolverlo.
El riesgo de crédito continúa existiendo.
Pero parte de los movimientos de dinero relacionados con esa financiación pueden realizarse mediante stablecoins.
Eso convierte blockchain en una capa invisible.
El usuario final quizá ni siquiera necesite saber que existe.
USDT busca utilidad fuera del ecosistema cripto
Este movimiento también resulta estratégico para Tether.
USDT se ha convertido en una de las principales fuentes de liquidez del mercado de criptomonedas.
Pero depender exclusivamente de trading limita el tamaño potencial de cualquier stablecoin.
La economía real es mucho mayor.
Comercio internacional.
Tesorería empresarial.
Pagos.
Remesas.
Crédito.
Mercados de capitales.
Si las stablecoins consiguen introducirse en esos sectores, su función cambia.
Dejan de ser solamente instrumentos del mercado cripto.
Se convierten en infraestructura financiera.
StableFund intenta precisamente avanzar en esa dirección.
Las pymes son el objetivo
Las dos compañías estiman que existe un déficit mundial de financiación para pequeñas y medianas empresas de aproximadamente 5,7 billones de dólares.
Es una cifra enorme.
Las pymes suelen tener más dificultades para acceder al crédito que las grandes compañías.
Especialmente en mercados emergentes.
Los bancos necesitan evaluar riesgos, cumplir requisitos regulatorios y mantener capital.
Para determinadas operaciones pequeñas, los costes pueden hacer que prestar dinero resulte poco atractivo.
Las fintech han intentado resolver parte del problema utilizando tecnología y nuevas fuentes de datos.
Ahora las stablecoins pueden añadir otra capa.
Una infraestructura internacional más rápida para financiar esas plataformas.
El riesgo no desaparece por utilizar blockchain
Existe, sin embargo, una diferencia fundamental entre mover dinero y prestar dinero.
Una blockchain puede acelerar una transferencia.
No puede garantizar que un prestatario devuelva un préstamo.
StableFund continuará dependiendo de elementos tradicionales del negocio financiero.
Análisis de crédito.
Underwriting.
Diversificación.
Garantías.
Gestión del riesgo.
Recuperación.
Fasanara será precisamente responsable de esa parte.
Esto resulta importante porque la utilización de stablecoins no elimina el riesgo económico del crédito.
Solamente puede modificar la infraestructura utilizada para gestionarlo.
Tether empieza a parecerse menos a un emisor de stablecoins
La estrategia de la compañía también está evolucionando.
Durante años, Tether podía definirse de una forma relativamente sencilla.
La empresa detrás de USDT.
Esa descripción empieza a quedarse pequeña.
La compañía ha ido ampliando inversiones y actividades hacia Bitcoin, energía, inteligencia artificial, telecomunicaciones y diferentes infraestructuras financieras.
StableFund añade ahora crédito privado.
El movimiento plantea una evolución interesante.
Tether está utilizando la escala alcanzada por USDT para construir negocios alrededor de la infraestructura financiera que ha creado.
La próxima batalla de las stablecoins será empresarial
La primera batalla fue conseguir liquidez en los exchanges.
La segunda fue convertirse en una alternativa para transferir dólares internacionalmente.
La tercera puede producirse dentro de las empresas.
Pagos a proveedores.
Tesorería.
Financiación.
Capital circulante.
Crédito.
Liquidación.
Si las stablecoins consiguen entrar en esos procesos, el mercado potencial cambia completamente.
Ya no compiten únicamente por usuarios cripto.
Compiten por una parte de la infraestructura del sistema financiero.
De mover dinero a mover capital
Existe una diferencia sutil entre ambos conceptos.
Mover dinero significa realizar un pago.
Mover capital significa decidir dónde puede utilizarse productivamente ese dinero.
StableFund intenta conectar ambos mundos.
Capital institucional.
Gestores profesionales.
Fintech.
Pymes.
Stablecoins.
Y redes internacionales de crédito.
Si el vehículo consigue acercarse a su objetivo de 3.000 millones de dólares de capital externo, proporcionará además una prueba relevante sobre el apetito institucional por utilizar infraestructura basada en stablecoins dentro de estrategias financieras tradicionales.
USDT quiere entrar en la economía real
El éxito de StableFund no dependerá únicamente de blockchain.
Dependerá de la calidad de los préstamos.
De las tasas de impago.
De la rentabilidad.
De la gestión del riesgo.
Y de la capacidad para atraer inversores institucionales.
Pero precisamente ahí está lo interesante.
La tecnología empieza a dejar de ser el producto.
Blockchain pasa a ser infraestructura.
USDT pasa a ser un raíl financiero.
Y el producto final vuelve a ser algo que existe desde hace siglos.
Crédito.
La gran prueba para las stablecoins ya no consiste en demostrar que pueden mover dólares digitales por Internet. Consiste en demostrar que esa infraestructura puede ayudar a mover capital hacia empresas reales.
StableFund fue anunciado el 9 de septiembre de 2026 y continúa siendo una de las operaciones más relevantes conocidas durante los últimos días en la intersección entre fintech, stablecoins y economía real. Tether y Fasanara confirman oficialmente los 400 millones de dólares de inversión inicial, el objetivo de captar hasta 3.000 millones adicionales y el despliegue mediante plataformas fintech en más de 60 países.

