El ecosistema de las criptomonedas ha cambiado mucho en el último año a medida que se ha convertido en un espacio regulado y que la adopción se ha visto cada vez más impulsada por nuevos vehículos financieros. Sin embargo, la siguiente fase de la evolución, también promete ser interesante porque va remodelar el paisaje de las transacciones digitales en Estados Unidos y el mundo.
Introducing the Blockchain Payments Consortium (BPC).
A new alliance uniting @ton_blockchain, @0xPolygon, @solana, @SuiNetwork, @StellarOrg , @Mysten_Labs, @monad, and @FireblocksHQ to accelerate the future of blockchain payments.
Together, we’re defining the standards that… pic.twitter.com/mSr7EJEf4P
— Blockchain Payments Consortium (@bpconsortium) November 6, 2025
Y es que la semana pasada, siete de las infraestructuras y servicios blockchain más influyentes del mundo, informaron que habían unido fuerzas para crear el Blockchain Payments Consortium (BPC), en una alianza estratégica, impulsada por nombres como la Solana Foundation, emisora de Solana (SOL) y Polygon Labs, emisora de Polygon (MATIC).
En la que también están, la Stellar Development Foundation, emisora de Stellar (XLM), Fireblocks, la empresa de infraestructura de activos digitales y stablecoins, Mysten Labs, emisora de Sui (SUI), la TON Foundation, la emisora de Toncoin (TON) y la Monad Foundation, la organización detrás del protocolo de la blockchain de alto rendimiento, Monad, que es compatible con la EVM.
La misión que tiene BPC es clara y ambiciosa, estandarizar y hacer compatibles los pagos con activos digitales a nivel global, con un enfoque inmediato y crucial en el mercado de Estados Unidos. En un comunicado, Raja Chakravorti, Director Comercial, de la Stellar Development Foundation, dijo: “El Blockchain Payments Consortium (BPC) representa un paso crucial para la maduración de nuestra industria”.
La creación del BPC es un reconocimiento tácito y formal de que, si bien las blockchains han demostrado ser un riel de pago superior en velocidad y costo, la fragmentación y la falta de estándares uniformes han sido los mayores obstáculos para la adopción masiva por parte de instituciones financieras y grandes empresas.
El contexto que rodea la formación del BPC es tan revelador como la iniciativa misma, ya que las estadísticas hablan por sí solas. En 2024, el volumen de liquidaciones de stablecoins —el foco principal del consorcio—superó los 20 billones de dólares, lo que es mayor que el volumen combinado de transacciones procesadas por los gigantes de las tarjetas de crédito, Visa y Mastercard, en medio de un entorno profundamente fragmentado y que además en 2025 va camino a consolidar un monto aún mayor.

Este hito subraya la madurez operacional de estos activos digitales como medio de intercambio, pero también la necesidad crítica de gobernanza y directrices claras, por lo que el BPC se lanza con la visión de crear un marco común para las transferencias de stablecoins entre cadenas (cross-chain).
Hay que recordar, que hoy día, cada blockchain opera con sus propias reglas técnicas y de cumplimiento, creando “islas” de liquidez y dificultando los movimientos fluidos de valor a través de la Web y es allí donde este consorcio entra, para buscar romper estas barreras, estableciendo un protocolo que sea Interoperable y Compatible con el Cumplimiento Normativo.
En primer lugar, se busca que el ecosistema sea interoperable tras el lanzamiento de BPC, para permitir que las stablecoins fluyan sin fricciones entre diferentes redes, como Solana, Stellar, Polygon y Sui, algo que probablemente pueda ampliarse a futuro.
Pero además, en segundo lugar, se busca que sus protocolos sean Compatibles con el Cumplimiento Normativo (Compliance), mediante la incorporación de los requisitos de datos y reporting necesarios en los sistemas de pago tradicionales (como KYC – Conozca a su Cliente, y AML – Anti Lavado de Dinero).
Los analistas no han dudado en señalar que el Impacto transformador que tendrá BPC en el ecosistema de pagos de EEUU, será muy grande. De hecho, esta iniciativa del BPC podría ser el tan esperado catalizador que impulse en los estadounidenses la adopción de las criptomonedas de forma definitiva, no como activos especulativos, sino como una infraestructura de pago esencial.
Actualmente, el sistema de pagos estadounidense —incluyendo transferencias bancarias y la liquidación interbancaria— a menudo es criticado por su lenta velocidad (especialmente en fines de semana o fuera del horario laboral) y sus altos costos en comparación con otras naciones.
De hecho, todavía hay transacciones que pueden durar hasta 48 horas en estar disponibles, cuando a nivel mundial la tendencia, es que sean inmediatas. De allí que, la liquidación de stablecoins, por otro lado, ofrece una liquidación casi instantánea (T+0), las 24 horas del día, los 7 días de la semana, los 365 días del año, lo que podría mejorar la experiencia de los usuarios en ese país.
Además, el BPC tiene el potencial de inyectar esta eficiencia en el corazón de las transacciones comerciales de EEUU de varias maneras. La primera de ellas, es a través del Comercio Electrónico y Minorista, que al manejar un protocolo estandarizado, se reducirán los costos de integración para los comercios.
Básicamente, una pasarela de pago podría aceptar stablecoins de cualquier red participante bajo un mismo conjunto de reglas de cumplimiento, haciendo las transacciones más rápidas y con comisiones potencialmente más bajas que las tarifas de interconexión de las tarjetas.
En segundo lugar, también podría mejorar significativamente los Pagos Transfronterizos (o Remesas), ya que el sistema actual de remesas es notoriamente costoso y lento, pero con la participación de Stellar en BPC, un líder en remesas y tokenización de moneda fiduciaria, sin duda será un miembro clave en traer mejoras notables a rama de los pagos.
De hecho, los analistas consideran que una red BPC estandarizada facilitaría el movimiento rápido de stablecoins a nivel global, beneficiando a las empresas que operan internacionalmente y a las personas que envían dinero a sus países de origen.
En tercer lugar, podría mejorar la integración Institucional (CeFi y DeFi), al definir un “idioma común” de cumplimiento, el BPC allana el camino para que los bancos y las instituciones financieras tradicionales puedan conectarse de manera segura a la infraestructura blockchain.

Concretamente, esto no solo legitimaría los pagos con activos digitales, sino que también permitiría a las instituciones ofrecer productos innovadores de cash management basados en blockchain.
Estas mejoras que traerá el BPC, obviamente tendrán un impacto a largo plazo en la adopción de las criptomonedas, que ahora hará que las criptomonedas trasciendan de activos especulativos a una importante mejora de los pagos que realicen las personas.
Históricamente, la adopción se ha visto impulsada por la utilidad. Al centrarse en la estandarización de las stablecoins —activos que sirven como la principal puerta de entrada a la utilidad blockchain sin la volatilidad asociada a Bitcoin (BTC) o Ether (ETH)—, el consorcio está construyendo un puente de confianza.
La clave radica en su rol como “puente” entre los ecosistemas blockchain, los reguladores y las instituciones financieras tradicionales. Al ofrecer un marco consistente e interoperable para la mejora del cumplimiento normativo, el BPC busca aliviar las preocupaciones regulatorias que han frenado la adopción institucional en EEUU.
Si el BPC tiene éxito, cambiará la percepción de las criptomonedas, que ahora pasarán de ser vistas principalmente como un instrumento de inversión especulativa, a ser reconocidas como una capa fundamental de infraestructura de pago global, tan esencial como el protocolo de internet.
El BPC podría atraer una mayor adopción, pero también debería agrupar a más redes. BPC debería también tener la participación de la Fundación Ethereum, de Tether con su stablecoin (USD₮), Circle con USDC (USDC) y de Paxos, el emisor de la stablecoin de PayPal, PayPal USD (PYUSD), Pax Gold (PAXG) y otras, porque la fragmentación ya no es sostenible si se quiere alcanzar la adopción masiva.
Al unir a todos los competidores para trabajar en estándares comunes, están priorizando la utilidad y la compatibilidad sobre la rivalidad de red, lo que sin lugar a dudas sería beneficioso para la industria blockchain.
Este esfuerzo no solo mejorará la eficiencia de los pagos en EEUU, sino que sentará las bases para una economía digital global unificada, más rápida, más barata y, sobre todo, regulatoriamente madura. La era de los pagos on-chain como norma, y no como excepción, está cada vez más cerca.

