Este miércoles, la Casa Blanca publicó una Hoja informativa con una serie de recomendaciones ambiciosas del Grupo de Trabajo Presidencial sobre Mercados de Activos Digitales, buscando cimentar la posición de Estados Unidos como líder mundial en tecnología financiera digital para alcanzar “la era dorada de las criptomonedas”.
Estas directrices, que se apoyan firmemente en la visión establecida por la Orden Ejecutiva 14178 del Presidente Donald J. Trump, titulada “Fortalecimiento del Liderazgo Estadounidense en Tecnología Financiera Digital”, buscan desatar lo que la administración ha denominado la “Edad de Oro de las Criptomonedas”.
El informe también aborda y celebra el desmantelamiento de lo que los republicanos han denominado la “Operación Choke Point 2.0”, una serie de acciones regulatorias de la administración del expresidente Joe Biden que, según sus críticos, estrangularon el acceso bancario para las empresas de criptoactivos.
La Orden Ejecutiva 14178, emitida por el Presidente Trump, sentó las bases para esta iniciativa, encomendando al Grupo de Trabajo, -compuesto por funcionarios de todo el gobierno federal-, la tarea de delinear propuestas regulatorias y legislativas que impulsarían los objetivos de la orden.
El resultado es un plan multifacético que abarca desde la modernización de la regulación bancaria hasta la redefinición de las normas fiscales y la lucha contra la financiación ilícita en el ámbito digital.
De hecho, uno de los pilares centrales de estas recomendaciones propuestas por el Grupo de Trabajo Presidencial, es la ambición de posicionar a Estados Unidos como el epicentro global de los mercados de activos digitales.
Para lograrlo, el Grupo de Trabajo insta al Congreso a promulgar una legislación que elimine las brechas en la supervisión regulatoria, otorgando a la Comisión de Negociación de Futuros de Productos Básicos (CFTC, «por sus siglas en inglés») una autoridad clara sobre los mercados al contado de activos digitales que no sean valores, para buscar brindar la certeza regulatoria tan anhelada por la industria.

Además, el informe abraza con entusiasmo la tecnología de las Finanzas Descentralizadas (DeFi), un sector de rápido crecimiento que promete transformar la infraestructura financiera de Estados Unidos.
Asimismo, se hace un llamado a la Comisión de Bolsa y Valores (SEC, «por sus siglas en inglés») y a la CFTC para que utilicen sus autoridades existentes con el fin de facilitar el comercio a nivel federal de activos digitales.
Esto implica proporcionar claridad sobre cuestiones críticas como el registro y la custodia, y permitir el desarrollo de productos financieros innovadores a través de herramientas como los “puertos seguros”, que ofrecen exenciones regulatorias temporales para la experimentación.
Vale destacar, que la eliminación de la incertidumbre regulatoria es vista por este Grupo de Trabajo de la Casa Blanca y otros actores externos a ese entorno político, como clave para atraer inversión y talento al ecosistema financiero descentralizado estadounidense.
Un aspecto destacado del informe es la crítica y el anuncio del fin de la “Operación Choke Point 2.0”. Esta frase, acuñada por figuras republicanas y ciertos sectores de la industria cripto, describe lo que percibieron como un esfuerzo coordinado durante la administración del expresidente Joe Biden para negar servicios bancarios a empresas legítimas de activos digitales.
Según el Grupo de Trabajo de la Casa Blanca, la administración Trump ha “terminado la Operación Choke Point 2.0 de una vez por todas” al detener los esfuerzos regulatorios que obstaculizaban el acceso de la industria a los servicios bancarios esenciales.
El Grupo de Trabajo recomienda acciones adicionales para modernizar la regulación bancaria en el contexto de los activos digitales. Esto incluye la necesidad de relanzar los esfuerzos de innovación cripto para clarificar las actividades bancarias permisibles en áreas como la custodia de activos digitales, la tokenización, la emisión de stablecoins y el uso de la tecnología blockchain.
También se aboga por una mayor transparencia en el proceso de obtención de licencias bancarias y por alinear las reglas de capital bancario con los riesgos reales y específicos de los activos digitales, con el objetivo de crear un entorno donde los bancos puedan interactuar de manera segura y eficiente con la floreciente economía de los activos digitales sin ser penalizados injustamente.
De igual forma, el informe subraya la importancia de las stablecoins respaldadas por el dólar como un componente crucial para modernizar la infraestructura de pagos. Se destaca que el Presidente Trump firmó la Ley GENIUS el 18 de julio de 2025, un hito que, según el informe, establece el primer marco regulatorio federal para las stablecoins.
El Grupo de Trabajo recomienda la implementación “fiel” de esta ley y una acción congresional adicional para proteger la privacidad y las libertades civiles. Esto se materializaría a través de la aprobación de la Ley de Vigilancia Anti-CBDC, que busca codificar una prohibición explícita de las Monedas Digitales de Banco Central (CBDC, «por sus siglas en inglés») en los Estados Unidos.

La administración Trump ha expresado su preocupación de que una CBDC podría convertirse en una herramienta de vigilancia gubernamental masiva, limitando la libertad financiera de los ciudadanos.
Las recomendaciones también abordan la modernización de las reglas contra el lavado de dinero (AML, «por sus siglas en inglés») y el financiamiento del terrorismo (CFT, «por sus siglas en inglés») en el ámbito digital.
El Departamento del Tesoro y los reguladores son instados a proporcionar claridad sobre las obligaciones de la Ley de Secreto Bancario (BSA, «por sus siglas en inglés») para los actores del espacio de activos digitales.
Adicionalmente, se pide al Congreso que refuerce la autocustodia de activos digitales y que aclare las obligaciones AML/CFT para los actores de las finanzas descentralizadas, un área que ha presentado desafíos regulatorios debido a su naturaleza sin intermediarios.
Los reguladores también son urgidos a evitar el mal uso de las autoridades que apuntan a actividades lícitas y a proteger la privacidad de los ciudadanos, reconociendo la necesidad de un equilibrio entre la seguridad y la innovación.
Finalmente, el Grupo de Trabajo de la Casa Blanca en su Hoja Informativa, se ha centrado en la fiscalidad de los activos digitales, un área que ha generado considerable confusión para los contribuyentes.
Se recomienda que el Tesoro y el Servicio de Impuestos Internos (IRS, «por sus siglas en inglés») reduzcan las cargas sobre los contribuyentes publicando una guía clara sobre temas complejos como el Impuesto Mínimo Alternativo Corporativo (CAMT, «por sus siglas en inglés»), las transacciones de “wrapping” y los recibos de minimis, así como también se sugiere una revisión de la guía previa sobre la minería y el staking de criptomonedas.
Para una solución a largo plazo, el Grupo de Trabajo propone que el Congreso promulgue una legislación para tratar los activos digitales como una nueva clase de activos, sujetos a reglas fiscales modificadas que se asemejen a las de los valores o los productos básicos. Esto brindaría la tan necesaria claridad y equidad fiscal para inversores y empresas.
En conjunto, estas recomendaciones de la Casa Blanca representan un plan integral para la regulación de activos digitales en Estados Unidos, con un claro enfoque en la promoción de la innovación y el mantenimiento del liderazgo tecnológico.
La administración Trump busca, a través de estas políticas, no solo asegurar el crecimiento del sector, sino también proteger a los consumidores y la integridad financiera, marcando un camino hacia lo que esperan sea una verdadera “Edad de Oro” para la tecnología financiera digital en el país.

