KPMG lleva la IA agéntica a Recursos Humanos para transformar la selección de talento

KPMG lleva la IA agéntica a Recursos Humanos para transformar la selección de talento

La firma se alía con la española Orbio AI para incorporar agentes capaces de intervenir desde la búsqueda y cribado de candidatos hasta las entrevistas y la gestión documental, mientras la regulación europea eleva las exigencias sobre el uso de IA en el empleo

La inteligencia artificial está comenzando a asumir funciones que hasta ahora requerían una intervención constante de los departamentos de Recursos Humanos. El siguiente paso son los agentes autónomos.

KPMG se ha aliado con la compañía española Orbio AI para desarrollar una propuesta destinada a transformar los procesos de adquisición de talento mediante IA agéntica, combinando la tecnología de la startup con la experiencia de la consultora en transformación de Recursos Humanos, gobierno y gestión del cambio.

La iniciativa pretende intervenir prácticamente en todo el proceso de contratación: desde la definición de un puesto y la búsqueda inicial de candidatos hasta el cribado, las entrevistas y la gestión y validación de documentación.

La decisión final, al menos en el modelo planteado por ambas compañías, continúa correspondiendo a las personas.

Y esa distinción será especialmente importante a medida que la inteligencia artificial adquiera mayor autonomía dentro de los departamentos de Recursos Humanos.

Empresas sin talento suficiente que recurren a agentes de IA

La alianza aparece en medio de una paradoja.

Las empresas españolas están acelerando su transformación tecnológica, pero muchas aseguran no disponer de las personas necesarias para ejecutarla.

El KPMG Global Tech Report 2026, elaborado a partir de las respuestas de 2.500 responsables tecnológicos de 27 países, muestra que el 67% de las organizaciones españolas considera que todavía carece del talento necesario para desarrollar sus planes de transformación digital, frente al 53% de la muestra internacional.

Al mismo tiempo, el 81% ya está invirtiendo en incorporar agentes de inteligencia artificial en sus sistemas.

La tendencia podría intensificarse: un 90% considera que gestionar agentes de IA se convertirá en una capacidad crítica durante los próximos cinco años.

La IA aparece así simultáneamente como una tecnología para la que las empresas necesitan nuevo talento y como una herramienta para encontrarlo.

España supera las 159.000 vacantes

La situación del mercado laboral añade otra dimensión al problema.

España terminó el cuarto trimestre de 2025 con 155.737 puestos vacantes, 7.719 más que un año antes, según los datos definitivos del Instituto Nacional de Estadística.

Los datos más recientes muestran que la cifra continuó creciendo.

Durante el primer trimestre de 2026 se alcanzaron las 159.785 vacantes, 6.900 más que en el mismo periodo del año anterior.

Encontrar al candidato adecuado se convierte así en un problema de competitividad, pero también de eficiencia interna.

Buena parte del trabajo de un proceso de selección continúa requiriendo tareas administrativas, búsqueda de perfiles, clasificación de información, comunicaciones y coordinación de entrevistas.

Es precisamente ahí donde KPMG y Orbio AI pretenden introducir agentes autónomos.

Un agente que busca candidatos y participa en las entrevistas

La tecnología de Orbio AI no se plantea únicamente como un asistente que responde preguntas.

La compañía desarrolla agentes conversacionales especializados por funciones y capaces de operar autónomamente en diferentes momentos del ciclo de vida de un empleado.

En selección de personal pueden elaborar la descripción del puesto, buscar candidatos, realizar el cribado inicial, intervenir en entrevistas y gestionar y validar la documentación correspondiente.

Después de la contratación, otros agentes pueden atender consultas de los empleados y realizar encuestas de satisfacción.

La plataforma interpreta además el contexto de cada conversación y, según Orbio AI, deriva al equipo humano aquellas situaciones que requieren una decisión.

Ahí se encuentra una de las principales diferencias entre la IA generativa convencional y la denominada IA agéntica.

Un chatbot proporciona una respuesta.

Un agente puede recibir un objetivo, ejecutar diferentes pasos y realizar acciones para intentar alcanzarlo.

Aplicado a Recursos Humanos, significa pasar de utilizar IA para redactar una oferta de empleo a permitir que participe en la ejecución del proceso completo.

KPMG quiere incorporar gobierno además de tecnología

La otra mitad de la alianza corresponde precisamente a aquello que la tecnología por sí sola no resuelve.

KPMG asumirá el rediseño de la función de Recursos Humanos, la integración de los sistemas, el modelo de gobierno y la gestión del cambio necesaria para introducirlos dentro de las organizaciones.

Miguel Valdivieso, responsable de Talent & Workforce Transformation de KPMG en España, considera que la adquisición de talento debe evolucionar hacia modelos más ágiles y capaces de identificar las capacidades que necesita cada negocio.

El objetivo, señala, es conseguir que la incorporación de agentes se traduzca en una mejora real de la función y no simplemente en añadir otra herramienta tecnológica.

Ese problema no es exclusivo de Recursos Humanos.

Aunque el 65% de las empresas españolas consultadas por KPMG asegura que sus iniciativas de IA ya generan valor empresarial, solo el 23% consigue obtener retorno de la inversión en múltiples casos de uso.

La distancia entre experimentar con inteligencia artificial y desplegarla a escala continúa siendo considerable.

¿Puede una IA decidir quién consigue un empleo?

Aquí aparece la parte más delicada de la transformación.

Utilizar inteligencia artificial para redactar una oferta o programar una entrevista no tiene las mismas implicaciones que permitir que un algoritmo evalúe candidatos o influya en una decisión de contratación.

La regulación europea reconoce precisamente esa diferencia.

El AI Act considera de alto riesgo determinados sistemas de inteligencia artificial utilizados en ámbitos como el empleo, debido al impacto que pueden tener sobre los derechos de las personas. La Comisión Europea señala que estos sistemas estarán sujetos a obligaciones reforzadas, con el calendario actualmente previsto para diciembre de 2027.

Entre los requisitos figuran sistemas de evaluación y mitigación de riesgos, calidad de los datos para reducir resultados discriminatorios, trazabilidad, documentación, robustez, ciberseguridad y supervisión humana apropiada.

Los responsables de desplegar determinados sistemas de alto riesgo destinados a tomar o ayudar a tomar decisiones sobre personas deberán además informar a los afectados y asignar la supervisión humana a personas capacitadas para ejercerla.

Por tanto, automatizar Recursos Humanos no consiste únicamente en conseguir que un agente sea capaz de realizar técnicamente una entrevista.

También será necesario determinar qué puede decidir, con qué información, bajo qué supervisión y cómo puede una persona conocer o cuestionar el papel que ha desempeñado la IA.

El riesgo de automatizar también los sesgos

La utilización de algoritmos en selección plantea además una cuestión especialmente sensible: los sesgos.

Si los datos utilizados para entrenar o alimentar un sistema reproducen patrones discriminatorios existentes, automatizar el proceso puede no eliminarlos.

Puede escalarlos.

De ahí que el AI Act incluya específicamente requisitos sobre calidad y gobernanza de los datos para los sistemas considerados de alto riesgo.

La supervisión humana adquiere por ello una función que va más allá de aprobar mecánicamente una recomendación proporcionada por un algoritmo.

El reto consiste en evitar que el criterio humano desaparezca precisamente en aquellas decisiones que pueden afectar de forma significativa a una persona.

Orbio AI opera en 40 países

Orbio AI fue fundada en 2025 por Sergi Bastardas, Nacho Travesí y Antonio Melé.

La compañía asegura que su tecnología opera actualmente en 40 países y más de 60 idiomas y que puede integrarse con los principales sistemas ATS y plataformas de gestión de Recursos Humanos. También declara cumplimiento con GDPR y EU AI Act y certificaciones ISO 27001 y SOC 2 Type II.

La nota facilitada por KPMG afirma además que los despliegues actuales reducen alrededor de un 70% el tiempo de contratación y aproximadamente un 60% la carga administrativa.

En este punto mantendría cierta cautela: son resultados comunicados por Orbio AI, no hemos localizado una evaluación independiente pública que permita generalizarlos a cualquier empresa o proceso de selección.

La IA no sustituye únicamente tareas

La alianza entre KPMG y Orbio AI muestra un cambio más profundo que la automatización de algunas funciones administrativas.

Hasta ahora, buena parte del debate empresarial sobre inteligencia artificial se ha centrado en utilizarla como herramienta para que una persona trabaje más rápido.

La IA agéntica introduce otra posibilidad: delegar partes completas de un proceso.

Y Recursos Humanos puede convertirse en uno de los primeros campos donde esa transición resulte claramente visible.

Sergi Bastardas, cofundador y CEO de Orbio AI, sostiene que automatizar conversaciones y tareas administrativas puede devolver a los profesionales de Recursos Humanos el tiempo necesario para concentrarse en aquello que requiere criterio, asesoramiento y relaciones personales.

Ese será probablemente el verdadero examen para esta tecnología.

El éxito de la IA en Recursos Humanos no debería medirse únicamente por cuántas tareas consigue automatizar o cuánto reduce el tiempo necesario para contratar.

También habrá que medir si permite tomar mejores decisiones sin convertir un proceso profundamente humano en una caja negra algorítmica.

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