Mastercard Move se integrará con Intelligent Core de Mambu para que bancos y fintech puedan incorporar pagos transfronterizos directamente en sus servicios digitales sin reconstruir su infraestructura tecnológica
Mover dinero entre países continúa siendo considerablemente más complejo que realizar muchas otras operaciones financieras digitales.
Mientras stablecoins y nuevas infraestructuras blockchain intentan reducir parte de esa fricción, las grandes redes tradicionales de pagos también están modernizando sus sistemas.
Mambu y Mastercard han anunciado una alianza para integrar Mastercard Move dentro de Intelligent Core, la plataforma de core banking y pagos en la nube de Mambu.
El objetivo es que las instituciones financieras que utilizan Mambu puedan incorporar capacidades de pagos internacionales directamente dentro de sus aplicaciones y servicios de banca digital mediante una conexión previamente configurada.
La operación no pretende crear una nueva red de pagos.
Busca facilitar a los bancos el acceso a una infraestructura que Mastercard ya tiene desplegada globalmente sin obligarlos a desarrollar desde cero toda la integración tecnológica necesaria.
Pagar al extranjero sin abandonar la aplicación del banco
El planteamiento parte de una situación bastante habitual.
Una pequeña empresa necesita pagar a un proveedor situado en otro país. Una persona quiere enviar dinero a un familiar en el extranjero.
Aunque ambas operaciones pueden comenzar desde una aplicación bancaria, el pago internacional continúa dependiendo frecuentemente de infraestructuras y procesos diferentes a los utilizados para los pagos domésticos.
Mambu y Mastercard quieren reducir esa separación.
La integración permitirá incorporar las capacidades cross-border de Mastercard Move directamente en la experiencia digital ofrecida por la entidad financiera.
Para Paula Neira, responsable de Ventas para Latinoamérica de Mambu, esto resulta especialmente relevante en una región donde particulares y empresas necesitan cada vez más soluciones internacionales integradas en los canales financieros que ya utilizan.
El usuario no tendría que percibir necesariamente toda la infraestructura que existe detrás de la transferencia.
La complejidad debería quedar en el sistema.
Mastercard Move alcanza más de 200 países y territorios
La escala de la infraestructura que Mambu pretende conectar a sus clientes es considerable.
Mastercard Move permite realizar movimientos de dinero dentro y entre más de 200 países y territorios y en más de 150 monedas.
Mastercard cifra su alcance combinado en aproximadamente 17.000 millones de puntos de destino, incluyendo cuentas bancarias, tarjetas, wallets y puntos de recogida de efectivo, y asegura alcanzar al 95% de la población bancarizada mundial.
La infraestructura está diseñada para diferentes casos de uso: remesas internacionales, pagos B2B a proveedores, nóminas, pagos a trabajadores de plataformas digitales, seguros o matrículas internacionales.
La amplitud resulta importante porque muestra cómo el concepto de pago transfronterizo está dejando de asociarse exclusivamente a las transferencias bancarias tradicionales.
El destinatario puede recibir valor mediante diferentes instrumentos dependiendo del mercado y del servicio disponible.
El problema no es únicamente mover el dinero
La alianza apunta además a otro de los grandes obstáculos de la modernización bancaria: la integración tecnológica.
Añadir un nuevo servicio financiero a una entidad no consiste simplemente en activar una función.
Los bancos trabajan con sistemas centrales que gestionan cuentas, saldos, pagos, crédito, cumplimiento y numerosas operaciones críticas. Integrar una infraestructura externa puede requerir desarrollos tecnológicos complejos y largos procesos de implementación.
Fernando Zandona, CEO de Mambu, sostiene que incorporar pagos internacionales no debería obligar a una institución financiera a dedicar años a una integración ni a reconstruir completamente su arquitectura tecnológica.
La respuesta de Mambu es una arquitectura componible.
En lugar de sustituir todo el sistema, diferentes servicios pueden conectarse como componentes de una misma infraestructura.
Mastercard Move se convertiría en uno de esos componentes.
La compra de Numeral preparó el terreno
La entrada de Mambu en este mercado no comenzó con Mastercard.
En diciembre de 2024, la compañía adquirió Numeral, una tecnológica francesa especializada en infraestructura de pagos para bancos y fintech.
Numeral había desarrollado una plataforma que permitía conectar instituciones financieras con diferentes bancos y esquemas de pagos mediante APIs y automatizar el procesamiento de las operaciones. En el momento de la adquisición procesaba más de 10.000 millones de euros anuales en pagos.
Mambu utilizó posteriormente esa tecnología para ampliar su plataforma más allá del core banking.
En mayo de 2025 lanzó Mambu Payments, incorporando capacidades de procesamiento de pagos de extremo a extremo a su arquitectura componible.
La integración con Mastercard Move supone ahora otro paso: conectar esa infraestructura bancaria con una red internacional de movimiento de dinero.
Y también aparece la IA agéntica
Hay otro componente interesante que conecta esta noticia con la transformación tecnológica que estamos viendo actualmente en el sector financiero.
Intelligent Core incorpora IA agéntica.
Mambu presentó esta arquitectura a principios de septiembre combinando tres elementos: core banking, pagos y agentes de inteligencia artificial.
Los agentes pueden acceder a información del sistema, razonar bajo reglas previamente configuradas y ejecutar determinadas acciones dentro de los límites autorizados.
La compañía también incorpora Model Context Protocol (MCP) para conectar modelos y agentes con los datos y operaciones del core, además de sistemas de auditoría y controles sobre las acciones ejecutadas.
Esto introduce una evolución relevante.
Durante años, modernizar un banco significó trasladar infraestructuras a la nube y utilizar APIs para conectar diferentes servicios.
La siguiente etapa puede consistir en que agentes de IA comiencen a operar sobre esas mismas infraestructuras.
Stablecoins y banca tradicional persiguen parte del mismo objetivo
La alianza llega además en un momento particularmente interesante para los pagos internacionales.
Stablecoins como USDT y USDC están encontrando cada vez más aplicaciones en remesas, liquidaciones y comercio internacional. Esta misma semana hemos visto el caso de LINKA utilizando activos digitales como infraestructura para una importación en Perú.
Al mismo tiempo, bancos europeos están desarrollando stablecoins denominadas en euros y compañías como Western Union preparan sus propios activos digitales.
Pero eso no significa que las redes tradicionales estén siendo simplemente sustituidas.
Mastercard representa justamente el movimiento contrario: modernizar la infraestructura existente para conseguir parte de las ventajas que están haciendo atractivas las nuevas alternativas digitales.
Velocidad.
Transparencia.
Disponibilidad.
Menor complejidad.
Y una experiencia más sencilla para el usuario.
Mastercard identifica precisamente los tiempos de liquidación, la falta de transparencia y la complejidad operativa entre los principales problemas que Mastercard Move pretende solucionar.
Dos caminos hacia unos pagos internacionales más simples
La diferencia está fundamentalmente en la arquitectura.
Las stablecoins permiten representar y transferir valor sobre redes blockchain.
Mastercard Move utiliza una infraestructura global de pagos que conecta diferentes instrumentos y puntos de destino.
Desde la perspectiva del usuario, sin embargo, el objetivo puede terminar siendo sorprendentemente parecido.
Una pyme probablemente no quiere saber cuántos intermediarios, APIs o sistemas participan en el pago a un proveedor situado al otro lado del mundo.
Quiere saber cuánto cuesta, cuándo llegará y si puede seguir la operación.
Lo mismo ocurre con una persona que envía dinero a su familia.
Por eso la verdadera competición en los pagos internacionales quizá no termine reduciéndose a blockchain contra banca tradicional.
Podría consistir en determinar qué infraestructura consigue hacer desaparecer mejor la complejidad que existe detrás de mover dinero entre dos países.
La alianza entre Mastercard y Mambu apuesta por conseguirlo desde dentro de la propia banca digital.
Y las stablecoins están intentando hacerlo construyendo nuevos raíles por fuera de buena parte de esa infraestructura.
Dos caminos tecnológicos diferentes que empiezan a competir por resolver exactamente el mismo problema.

