LABITCONF 2026 sitúa las stablecoins, la inversión institucional y la tokenización en el futuro de Bitcoin en Latinoamérica

LABITCONF 2026 analiza la adopción de Bitcoin, las stablecoins y la tokenización en Latinoamérica

Representantes de Exness, Nexo, Towerbank, Roxom y JusToken analizan cómo evoluciona el mercado latinoamericano de activos digitales. La conferencia reunirá en Buenos Aires más de 150 ponentes los días 30 y 31 de octubre.

Latinoamérica está viviendo una transformación en el uso de Bitcoin y las criptomonedas. Lo que comenzó principalmente como una alternativa frente a la inflación y las restricciones cambiarias está evolucionando hacia aplicaciones empresariales, pagos internacionales, financiación y tokenización de activos.

Este cambio será uno de los asuntos centrales de LABITCONF 2026, que celebrará su decimocuarta edición los días 30 y 31 de octubre en Buenos Aires.

En vísperas del encuentro, representantes de distintas compañías del sector han compartido sus perspectivas sobre las tendencias que podrían marcar el desarrollo de los activos digitales durante los próximos años.

La entrada de capital institucional, el crecimiento de las stablecoins y la integración de Bitcoin en las estrategias financieras de las empresas aparecen entre los principales puntos de coincidencia.

Bitcoin y las stablecoins avanzan por caminos diferentes

Para Ibrahim Martínez, responsable de Relaciones con Clientes en Latinoamérica de Exness, la participación institucional en el mercado de criptomonedas responde a dos estrategias distintas.

Por un lado, las entidades buscan exposición a Bitcoin y otros activos digitales como parte de sus decisiones de inversión. Por otro, las stablecoins comienzan a utilizarse como herramientas para diversificar operaciones y reducir costes de transacción.

Esta distinción resulta especialmente relevante en Latinoamérica, donde los activos digitales no siempre se utilizan con objetivos especulativos.

En determinados mercados, las monedas digitales vinculadas al dólar ofrecen una alternativa para realizar pagos, mantener liquidez denominada en moneda extranjera y operar con proveedores internacionales.

Sin embargo, su utilización también presenta riesgos relacionados con el emisor, la custodia, la liquidez y el marco regulatorio de cada jurisdicción.

Martínez considera que la evolución del precio de Bitcoin durante los próximos meses estará condicionada por factores macroeconómicos, especialmente el coste de la energía, la inflación y las decisiones de política monetaria de Estados Unidos.

El directivo plantea un escenario en el que un encarecimiento prolongado del petróleo podría reducir la liquidez disponible para activos de riesgo y favorecer una corrección de Bitcoin hacia los 58.000 o 60.000 dólares.

Se trata de una hipótesis de mercado, no de una previsión confirmada. La evolución del precio dependerá de múltiples variables y no puede atribuirse exclusivamente al petróleo.

La adopción institucional transforma el mercado argentino

Andrés Ondarra, gerente general de Nexo Argentina, identifica una evolución desde el uso de criptomonedas como mecanismo de preservación del valor hacia su integración en estrategias patrimoniales más amplias.

Según un estudio citado por la compañía, el 74,3 % de los inversores argentinos incluidos en esa investigación posee criptomonedas.

La nota de prensa no facilita la metodología ni el tamaño de la muestra, por lo que el porcentaje no debe interpretarse como una medida de adopción entre toda la población argentina.

Para Ondarra, el siguiente paso consistirá en incorporar los activos digitales a estrategias financieras de largo plazo.

El directivo señala la presencia de Bitcoin en tesorerías corporativas, la expansión de los fondos cotizados y el crecimiento de los pagos con stablecoins como señales de una mayor conexión entre las finanzas tradicionales y el ecosistema cripto.

También observa una evolución en el comportamiento de las altcoins.

A diferencia de otros ciclos, en los que las subidas de Bitcoin impulsaban movimientos más generalizados del mercado, considera que los inversores muestran una mayor diferenciación entre proyectos y prestan más atención a sus aplicaciones y ecosistemas.

Las stablecoins ganan protagonismo en el comercio latinoamericano

Gabriel Campa, responsable de Activos Digitales de ikigii en Towerbank International, sostiene que la institucionalización de las criptomonedas ya no se limita a los grandes centros financieros internacionales.

En países como Venezuela, Bolivia, Colombia o Argentina, algunas empresas recurren a activos digitales para resolver dificultades relacionadas con el acceso a divisas y las operaciones transfronterizas.

Las stablecoins vinculadas al dólar pueden facilitar determinados pagos a proveedores y transacciones comerciales, aunque su disponibilidad y tratamiento legal varían según el país.

Campa también identifica un interés creciente por Bitcoin como posible activo de reserva en las tesorerías empresariales.

La entrada de compañías y entidades financieras, argumenta, puede favorecer el desarrollo de productos más especializados y mayores exigencias de cumplimiento normativo.

No obstante, incorporar Bitcoin a una tesorería también implica asumir riesgos de volatilidad, custodia y gestión financiera que deben evaluarse de forma independiente.

El crédito respaldado por Bitcoin y la tokenización apuntan hacia 2027

Borja Martel Seward, cofundador y CEO de Roxom, considera que el mercado argentino está pasando de una adopción impulsada por la necesidad a otra caracterizada por usuarios con objetivos financieros más diversos.

Según su análisis, parte de los inversores que inicialmente utilizaban criptomonedas para proteger sus ahorros buscan ahora alternativas para obtener financiación, invertir o acceder a nuevos productos sin desprenderse necesariamente de sus bitcoin.

De cara a 2027, identifica tres tendencias principales: la convergencia entre Bitcoin y los mercados tradicionales de capitales, los préstamos respaldados por Bitcoin y la tokenización de activos reales.

El crédito con Bitcoin como garantía permite obtener liquidez sin vender inicialmente el activo, pero incorpora riesgos importantes. Una caída de su cotización puede provocar solicitudes de garantías adicionales o liquidaciones de la posición.

En cuanto a la tokenización, Martel Seward destaca su potencial para facilitar el acceso a instrumentos como acciones, bonos y fondos mediante infraestructuras digitales.

Sin embargo, la representación de un activo mediante tokens no garantiza por sí sola su liquidez, rentabilidad ni protección jurídica. Estas características dependen de la estructura del producto y de la normativa aplicable.

El directivo considera que las plataformas reguladas, capaces de ofrecer experiencias sencillas sin exigir conocimientos técnicos avanzados, podrían desempeñar un papel importante en la próxima etapa de adopción.

Los activos reales tokenizados amplían sus aplicaciones

Eduardo Novillo Astrada, cofundador y CEO de JusToken, coincide en que la industria está entrando en una fase más orientada a aplicaciones concretas.

El directivo señala que empresas y productores latinoamericanos comienzan a explorar cómo utilizar la tokenización para financiar actividades y representar derechos vinculados a activos reales.

En Argentina, esta evolución parte de un contexto en el que la inflación y las restricciones cambiarias contribuyeron a familiarizar a numerosos usuarios con las stablecoins y otros activos digitales.

Según Novillo Astrada, esa experiencia está facilitando la aparición de aplicaciones relacionadas con la producción, la financiación y el comercio.

La tokenización de activos reales, conocida como RWA por sus siglas en inglés, constituye uno de los puntos de encuentro entre las infraestructuras blockchain y los mercados financieros tradicionales.

Su desarrollo, sin embargo, sigue dependiendo de cuestiones como la identificación de los derechos representados, la custodia de los activos subyacentes, la supervisión y la existencia de mercados donde negociar esos instrumentos.

LABITCONF reúne distintas perspectivas sobre el futuro del mercado

Las declaraciones recogidas por la organización también muestran que no existe una visión única sobre la evolución del precio de Bitcoin.

Mientras algunos participantes destacan los riesgos macroeconómicos actuales, el analista Norberto Giudice, conocido como CriptoNorber, plantea una perspectiva favorable para el periodo 2027-2028, apoyada en su interpretación de los ciclos históricos de Bitcoin.

Estas opiniones reflejan expectativas individuales y no permiten anticipar con certeza el comportamiento del mercado.

Rodolfo Andragnes, fundador y organizador de LABITCONF, considera que Bitcoin ha dejado de ser una tecnología vinculada exclusivamente a comunidades especializadas y está generando debates más amplios sobre escasez, transparencia, accesibilidad y autocustodia.

La conferencia contará con más de 200 charlas y 150 ponentes distribuidos en distintos espacios temáticos, entre ellos Orange Pill, Visión, ABC, Workshop, BitcoinAR y La Bitcoineta.

Bajo el lema HODL, la edición de 2026 reunirá a desarrolladores, empresas, inversores, representantes institucionales y usuarios para debatir la evolución de Bitcoin y las tecnologías descentralizadas.

Más allá de las previsiones de precio, las opiniones recogidas antes del encuentro apuntan a un cambio significativo en el debate latinoamericano.

La cuestión ya no se limita a cuántas personas poseen criptomonedas, sino a qué problemas económicos y financieros pueden resolver, bajo qué condiciones regulatorias y con qué garantías para sus usuarios.

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