Por años los políticos y figuras clave de la banca internacional, han apuntado su dedo acusador contra Bitcoin (BTC) y las criptomonedas en general, por ser supuestamente los vehículos idóneos para que las redes criminales de todo tipo, (desde el narcotráfico, hasta el tráfico de personas y armas) puedan transferir valor a diferencia de la banca regulada y fiscalizada.
No obstante, una vez más se ha comprobado que esto no es del todo cierto, ya que la semana pasada, la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN, «por sus siglas en inglés») del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, dio un paso sin precedentes al emitir órdenes contra tres instituciones financieras con sede en México, por precisamente facilitar el lavado de dinero vinculado al tráfico de opioides.
La medida ha afectado al: CIBanco SA, Institución de Banca Multiple (CIBanco), Intercam Banco SA, Institución de Banca Multiple (Intercam) y Vector Casa de Bolsa, SA de CV (Vector), los cuales han sido clave en el lavado de millones de dólares en nombre de cárteles mexicanos que inundan a EEUU con opioides.
Según el comunicado del Departamento del Tesoro de Estados Unidos: “CIBanco e Intercam, bancos comerciales con más de 7 mil y 4 mil millones de dólares en activos totales, respectivamente, y Vector, una firma de corretaje que administra casi 11 mil millones de dólares en activos”.
Para la FinCEN estas instituciones, han desempeñado colectivamente un papel vital y de larga data en el lavado de millones de dólares en nombre de cárteles con sede en México y en la facilitación de pagos para la adquisición de precursores químicos necesarios para producir fentanilo.
Esta es la primera vez que la FinCEN utiliza sus nuevas y potentes facultades otorgadas por la Ley de Sanciones contra el Fentanilo y la Ley FEND Off Fentanyl para combatir el lavado de dinero vinculado al tráfico de opioides, contra instituciones financieras internacionales.
La FinCEN determinó que estas tres instituciones eran de “preocupación principal de lavado de dinero” en relación con el tráfico ilícito de opioides. Se les acusa de haber desempeñado un papel crucial y prolongado en el lavado de millones de dólares en nombre de cárteles mexicanos, facilitando los pagos en la cadena de suministro de fentanilo y otros opioides sintéticos.
Press Release: https://t.co/xUtVHeAZ8Z
— Treasury Department (@USTreasury) June 25, 2025
De acuerdo con esta agencia, se encontró que CIBanco procesó transferencias que beneficiaron a cárteles como el Cártel del Golfo, la Organización Beltrán-Leyva y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
También se le imputa haber manejado pagos para importadores y exportadores de precursores químicos, que son esenciales en la fabricación de opioides sintéticos. Asimismo, la FinCEN concluyó que Intercam facilitó numerosas transacciones vinculadas al CJNG y otras actividades de lavado de dinero relacionadas con opioides.
Se señaló su historial de incumplimiento y se alegó que la institución financiera Intercam facilitó transferencias de millones de dólares relacionados con el envío de precursores de fentanilo desde China y otras ubicaciones.
Por último, también acusó a Vector, de haber proporcionado diversos servicios para facilitar el lavado de las ganancias de los cárteles de Sinaloa y del Golfo. Esta acción forma parte de las principales prioridades de la Administración Trump, que se ha propuesto combatir los cárteles de la droga y detener el flujo de drogas letales hacia Estados Unidos.
En enero de 2025, el presidente Trump emitió una Orden Ejecutiva que creó un proceso mediante el cual ciertos cárteles y otras organizaciones serían designados como Organizaciones Terroristas Extranjeras (OTE, «por sus siglas en inglés») y/o Terroristas Globales Especialmente Designados (TGED, «por sus siglas en inglés»).
En consecuencia, en febrero, los Departamentos del Tesoro y de Estado de Estados Unidos designaron a ocho organizaciones, incluyendo seis importantes cárteles de la droga con sede en México, como OTE y TGED, incluyendo al CJNG, el Cártel del Golfo y el Cártel de Sinaloa.
Estas órdenes de la FinCEN prohíben a las instituciones financieras estadounidenses cubiertas (bancos, negocios de servicios monetarios, casinos, criptointercambios, entre otros) realizar cualquier transmisión de fondos hacia o desde CIBanco, Intercam o Vector.
Igualmente quedan restringidas, cualquier cuenta o dirección de moneda virtual administrada por o en nombre de estas entidades. Esta prohibición entrará en vigor 21 días después de su publicación en el Registro Federal.
Las instituciones estadounidenses que incumplan estas órdenes se exponen a posibles sanciones civiles o penales bajo la Ley de Secreto Bancario y estatutos relacionados. Además, esta medida posiblemente se extienda a otros bancos de países cercanos a Estados Unidos, cuyas instituciones financieras, ahora se cuidarán más de efectuar operaciones con las entidades sancionadas.

Por lo pronto, las empresas estadounidenses deben actualizar sus programas de cumplimiento, incluyendo las políticas de “Conozca a su Cliente” (KYC, «por sus siglas en inglés»), “antilavado de dinero” (AML, «por sus siglas en inglés») y “contraterrorismo financiero” (CFT, «por sus siglas en inglés»), para detectar y bloquear cualquier intento de transacción con estas entidades.
Esta es la primera vez que la FinCEN ejerce su autoridad bajo la Sección 2313a de la Ley FEND Off Fentanyl, promulgada en abril de 2024. Esta sección otorga al Secretario del Tesoro (delegado a la FinCEN) la facultad de identificar a instituciones financieras como de “preocupación principal de lavado de dinero en relación con el tráfico ilícito de opioides” y de imponer ciertas restricciones.
La elección de aplicar la “sexta medida especial”, que prohíbe las transmisiones de fondos, subraya la gravedad de la situación y la determinación de Estados Unidos para cortar el flujo de dinero que alimenta el tráfico de opioides.
El propio Secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, declaró que “facilitadores financieros como CIBanco, Intercam y Vector están permitiendo el envenenamiento de innumerables estadounidenses al mover dinero en nombre de los cárteles, lo que los convierte en engranajes vitales en la cadena de suministro de fentanilo”.
Por razones obvias, en el lado mexicano, esta designación de las tres instituciones financieras no fue bien recibida. El Ministerio de Hacienda de México, ha indicado que, hasta la fecha, no ha recibido pruebas que respalden las acusaciones contra estas instituciones, aunque ha afirmado que actuará con todo el peso de la ley si se le presenta información concluyente sobre actividades ilícitas.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, criticó las sanciones impuestas por la FinCEN contra tres bancos mexicanos, calificándolas como una medida injusta y señalando que es común que México y China tengan muchas operaciones financieras y transferencias de recursos debido al alto volumen comercial entre ambos países.
La presidenta Sheinbaum enfatizó que estas operaciones son normales y no deben ser motivo de acusación, obviando el hecho que es más que evidente que, la FinCEN para tomar una decisión de esta magnitud, debe haber llevado a cabo una rigurosa investigación, que permitió llegar a las conclusiones antes indicadas.
Por el momento, el sector financiero internacional no ha tomado posición al respecto sobre este caso, aunque la acción de la FinCEN contra estas tres instituciones financieras mexicanas, ha sido catalogada como un esfuerzo significativo y una nueva estrategia en la lucha contra el blanqueo de capitales procedentes del tráfico de opioides, para desmantelar la infraestructura financiera que permite a los cárteles operar a gran escala.

