Compleja historia que involucra a la policía israelí, un futbolista y una billetera cripto perdida

Compleja historia que involucra a la policía israelí, un futbolista y una billetera cripto perdida

En una historia casi surrealista que ha sido divulgada por varios medios en Israel, en la que se involucra al gobierno israelita, a la Policía, a las Cortes y a la Oficina Tributaria de ese país, a un reconocido futbolista israelí, llamado Shai Shalom Siboni, y a su billetera de criptomonedas incautada durante un procedimiento que derivó en un largo juicio antes de extraviarse.

Sin duda es una historia bastante inusual y compleja, destacando las particularidades de manejar activos digitales en el ámbito legal y policial. Todo comienza en el año 2018, cuando Siboni, un futbolista conocido como el “rey de las apuestas del Mundial”, fue arrestado bajo sospecha de estar involucrado en actividades de juego ilegales.

Durante su arresto, la policía israelí confiscó varios de sus bienes, incluyendo vehículos de lujo, joyas, relojes y, lo más relevante para esta historia, una billetera digital (hardware wallet o “cold Wallet”) que contenía una cantidad significativa de criptomonedas, específicamente 19.15 Bitcoin (BTC) (unos 2.059.471,43 dólares al día de hoy) y 83 ethers de Ethereum (ETH) (unos 201.921,36 dólares al día de hoy).

A pesar del arresto y la incautación de bienes, el estado israelí se encontró con dificultades para probar que la riqueza de Siboni, incluida la de sus criptomonedas, provenía de actividades ilícitas, aunque el futbolista sí, admitió que había cometido delitos graves y participó en actividades fuera de la ley.

Tras años de un largo litigio, entre el Estado israelí y Siboni, se llegó a un acuerdo de culpabilidad entre el estado y el entonces acusado, al que las partes llegaron en el proceso penal y en el que se acordó un procedimiento de restitución de los bienes incautados incluyendo “las monedas virtuales”.

A. La sección 5b del acuerdo de culpabilidad, según la cual «el acusado podrá canjear los bienes incautados, depositando su valor total según lo especificado en la solicitud de decomiso». Esta sección aborda la capacidad del demandado de recibir los bienes incautados, incluidas las monedas virtuales, a cambio de depositar su valor”, señala la sentencia publicada el 28 de marzo de 2022.

Pero, el estado israelí alargó el procedimiento y disputó en las cortes, la posibilidad de regresar las criptomonedas a Siboni, debido a supuestamente “asuntos tributarios” pendientes, por lo que, los abogados del futbolista argumentaron:

“Los asuntos tributarios y su responsabilidad civil ante las autoridades fiscales se llevan a cabo de forma separada y distinta del procedimiento. La causa penal y este acuerdo no abordan la responsabilidad tributaria civil, que surge de la base fáctica de esta acusación ni de ningún otro fundamento jurídico”.  

Los abogados expusieron que cuando se llegó al acuerdo de culpabilidad entre las partes, no había ningún tipo de responsabilidad fiscal pendiente. En consecuencia, habiendo pagado el importe del rescate para el momento de su incautación, exigían la restitución de la billetera de criptomonedas de Siboni, que había multiplicado su valor por más de 100.

El propio Siboni “admitió los hechos de una acusación enmendada. Según ellos, entre 2014 y 2018, organizó, junto con otros, un plan de apuestas ilegales por un valor de millones de NIS, entre otros múltiples delitos de organización de loterías y apuestas; cometer una acción con bienes prohibidos por la Ley de Prohibición del Blanqueo de Capitales; omisión de notificación de un cambio de negocio; múltiples delitos de fraude y engaño”.

Además, “de múltiples delitos de omisión de ingresos; y múltiples delitos de incumplimiento de la obligación de llevar libros contables de acuerdo a la Ordenanza del Impuesto sobre la Renta”. No obstante, los procedimientos judiciales de la fiscalía no lograron establecer de manera concluyente que los fondos de Siboni fueran producto de delitos y eso se extiende a su billetera de hardware.

Dado que la billetera se desapareció misteriosamente estando en custodia de la Policía de Israel, en un incidente que ha sido calificado por los propios funcionarios policiales como un “fracaso grave”, se llevan a cabo investigaciones internas para determinar cómo pudo extraviarse un activo de tan alto valor.

Ahora tras años de estar en deuda para devolver la billetera de criptomonedas junto a la cantidad de activos digitales que la integraban, el gobierno israelí se ha visto obligado a comprar millones de dólares en criptomonedas, debido a que un tribunal ordenó la devolución de la mayoría de sus bienes incautados.

En vista del desafío sobre cómo devolver las criptomonedas que estaban en una billetera desaparecida, no le quedó más opción al gobierno israelí que adquirir una billetera de hardware y ahora comprar la misma cantidad de criptomonedas en poder de Siboni al momento de su incautación, a fin de restituir a su propietario, parte de los bienes embargados.

En concreto, este hecho que no tiene precedentes, se zanjará con la compra de una nueva billetera digital valorada en aproximadamente 2,25 millones de dólares para devolverle Siboni, los 19.15 BTC y los 83 ETH que le fueron confiscados originalmente.

Los analistas han señalado que el caso de Siboni pone de manifiesto la complejidad y los desafíos que enfrentan las fuerzas del orden y los sistemas judiciales al incautar y custodiar activos digitales como las criptomonedas. A diferencia de los bienes físicos, las criptomonedas no existen en un lugar físico y su acceso depende de claves privadas y billeteras seguras.

No cabe duda, que la decisión del gobierno israelí de reponer la billetera de Siboni subraya la responsabilidad que tiene el estado sobre los bienes incautados, incluso si se trata de activos digitales.

La pérdida de la billetera original bajo custodia policial implicó una obligación legal de compensar al propietario y es un hecho inexcusable por parte del estado no reponer el bien incautado, en una batalla legal que duró más tiempo del necesario.

Ahora bien, este caso sienta un precedente importante en la jurisprudencia relacionada con las criptomonedas, al menos en Israel. Ya que, es uno de los primeros casos conocidos en los que un estado decide comprar una nueva billetera de criptomonedas para un sospechoso después de perder la original en custodia.

A pesar de la devolución de los activos, la historia también resalta la dificultad de rastrear el origen de los fondos en el ecosistema cripto y la constante lucha de las autoridades para combatir el blanqueo de capitales y las actividades ilegales que puedan utilizar las criptomonedas.

Esta extraña historia de Siboni es un ejemplo de cómo la intersección entre el sistema judicial tradicional y el mundo de las criptomonedas puede dar lugar a situaciones complejas e inéditas, obligando a las autoridades a adaptarse a las nuevas realidades de los activos digitales.

En el futuro, si la lección ha sido bien aprendida, es poco probable que se vuelva a extraviar una billetera con criptomonedas bajo custodia del estado.

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