La frontera entre los productos financieros tradicionales y los activos tokenizados continúa desdibujándose. Este viernes 14 de agosto, Bitwise Investments ha dado un nuevo paso en esa dirección al asociarse con Superstate para desarrollar un sistema que permitiría mantener participaciones de determinados fondos de inversión directamente sobre blockchain. El primer candidato es el Bitwise Solana Staking ETF, conocido por su ticker BSOL.
La iniciativa resulta especialmente interesante porque no pretende crear una versión sintética del ETF ni un activo diferente que replique su precio. El planteamiento consiste en representar mediante tokens las propias participaciones del fondo manteniendo los mismos derechos económicos y jurídicos que las acciones registradas mediante el sistema financiero convencional.
Es una diferencia pequeña en apariencia, pero considerable desde el punto de vista de la infraestructura.
El mismo ETF con dos formas de registrar la propiedad
El modelo que estudian ambas compañías permitiría que un inversor siguiera adquiriendo participaciones del fondo mediante los canales habituales.
Después podría elegir cómo mantener registrada su propiedad.
Una posibilidad sería continuar utilizando el tradicional registro contable a través de Depository Trust Company. La otra consistiría en registrar esa misma participación sobre blockchain utilizando la infraestructura de agente de transferencia de Superstate.
Los derechos del accionista serían equivalentes en ambos casos.
Esto diferencia el proyecto de algunos modelos de acciones tokenizadas que simplemente proporcionan exposición económica a un determinado valor sin representar necesariamente la propiedad directa del instrumento financiero original.
Aquí blockchain pretende convertirse en el propio registro de propiedad.
Solana puede convertirse en el primer banco de pruebas
Bitwise espera que su Solana Staking ETF sea el primer fondo sobre el que pueda aplicarse esta modalidad, aunque la compañía advierte de que todavía depende del cumplimiento de los requisitos legales y regulatorios y que no existe garantía de que finalmente llegue a ofrecerse.
BSOL comenzó a cotizar en Estados Unidos en octubre de 2025 y fue diseñado para proporcionar exposición a Solana incorporando además las recompensas obtenidas mediante staking.
La posible tokenización de sus participaciones introduce ahora una segunda capa.
El activo subyacente pertenece al ecosistema blockchain, el rendimiento procede parcialmente del staking y la propia participación del fondo podría terminar registrada también sobre una blockchain.
La conexión entre mercados tradicionales y mercados onchain difícilmente podría ser más explícita.
Tokenizar un ETF es mucho más que digitalizar un certificado
La importancia del movimiento no reside únicamente en BSOL.
Si el modelo funciona, la misma arquitectura podría aplicarse posteriormente a otros fondos.
Bitwise cuenta actualmente con más de 70 productos de inversión y alrededor de 9.000 millones de dólares en activos de clientes, según la información corporativa recogida en sus materiales actuales.
Superstate, por su parte, lleva tiempo desarrollando infraestructura destinada a trasladar valores regulados a blockchain mediante servicios de registro y agencia de transferencia.
La combinación permite imaginar un escenario en el que una participación de un fondo pueda existir dentro de la infraestructura financiera convencional y, simultáneamente, disponer de una representación nativa sobre blockchain.
Wall Street y blockchain empiezan a compartir las mismas tuberías
El anuncio llega además en una semana especialmente intensa para la tokenización institucional.
DTCC acaba de realizar una prueba con 40 grandes firmas financieras para operar valores tokenizados, mientras bancos, bolsas y gestoras continúan desarrollando infraestructuras capaces de trasladar bonos, fondos y acciones a redes blockchain.
El patrón comienza a repetirse.
Las instituciones ya no experimentan únicamente con la creación de nuevos activos digitales.
Están trasladando a blockchain instrumentos financieros que ya existen.
Y eso puede resultar mucho más relevante para la adopción de la tecnología.
La liquidez sigue siendo el gran desafío
El proyecto también demuestra que tokenizar un activo no significa automáticamente convertirlo en un instrumento completamente libre dentro del ecosistema DeFi.
Las participaciones tokenizadas mantendrían los mismos derechos que las registradas de manera tradicional, pero no podrían transferirse libremente fuera del sistema diseñado para mantener el registro de propiedad.
La limitación resulta importante.
La visión de un mercado global donde cualquier activo tokenizado pueda circular libremente entre diferentes aplicaciones blockchain todavía se enfrenta a cuestiones regulatorias, de identidad, custodia y cumplimiento normativo.
La infraestructura avanza más rápido que la interoperabilidad financiera.
El ETF puede convertirse también en un activo onchain
Los ETF fueron una de las grandes puertas de entrada de las criptomonedas a las finanzas tradicionales.
Ahora el movimiento comienza a producirse en sentido contrario.
Después de introducir Bitcoin, Ethereum, Solana y otros activos digitales dentro de vehículos financieros regulados, la industria empieza a llevar esos mismos vehículos hacia blockchain.
La diferencia define bien la nueva etapa del mercado.
Primero Wall Street llevó las criptomonedas a sus productos financieros.
Ahora blockchain empieza a absorber los propios productos de Wall Street.
Y si las participaciones de fondos regulados terminan convirtiéndose en activos nativamente onchain, la tokenización habrá dejado definitivamente de ser una promesa sobre el futuro de los mercados para convertirse en parte de su infraestructura.

