En una muestra de músculo financiero frente a la rigidez de la Reserva Federal (Fed) y el ruido geopolítico de la Guerra de Estados Unidos con Irán en el Golfo Pérsico, así como la Guerra ruso ucraniana, las tesorerías corporativas han vuelto a apretar el acelerador de compras en el mercado de Bitcoin.
En tan solo unos pocos días, Strive Inc. y Strategy Inc. inyectaron conjuntamente más de 512 millones de dólares en el activo digital, absorbiendo casi 6.400 BTC del mercado flotante y reafirmando el piso técnico por encima de la franja clave de los 78.000 dólares.
El movimiento no solo reactiva la presión alcista en el lado del comprador, sino que abre un nuevo capítulo en la arquitectura de financiamiento corporativo en una batalla estratégica por la emisión de instrumentos de crédito preferente para sostener la acumulación de reservas digitales.
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— Strive (@Strive) August 31, 2026
Strive completó la adquisición de 1.800 bitcoins entre el 24 y el 28 de agosto por un monto aproximado de 143 millones de dólares, a un precio promedio de 79.431 por unidad, de acuerdo con el Formulario 8-K para la Comisión de Bolsa y Valores de los Estados Unidos (SEC, «por sus siglas en inglés»). Con este movimiento, la compañía elevó sus reservas totales a 23.156 BTC, según indica su Panel de Tesorería.
Tras esta compra, Strive terminó desplazando a la firma Bullish (22.000 BTC) para consolidarse de forma oficial en la quinta posición de la clasificación mundial de empresas públicas con mayores tesorerías de Bitcoin.
El éxito de Strive en esta fase radica en la eficiencia de sus instrumentos de liquidez, ya que la emisión de su acción preferente perpetua de tasa variable SATA —que ofrece un dividendo del 13% con liquidación diaria— ha logrado mantenerse firme en la paridad de 100 dólares estadounidenses.
Esta cotización a la par permite a la firma colocar capital de manera limpia, financiando la compra de Bitcoin sin descontar agresivamente su patrimonio neto y empujando su rendimiento en BTC al 40.8% en lo que va del año.

A raíz del desempeño, firmas de análisis como TD Cowen ajustaron al alza su precio objetivo para las acciones ordinarias de Strive (ASST), elevándolo de 28 dólares a 32 dólares. La proyección de la consultora anticipa que Strive mantendrá el ritmo agresivo, cerrando el año con más de 27.100 BTC en balance.
Lance Vitanza, analista de TD Cowen, también mantuvo su recomendación de compra para Strive Inc., según el sitio TipRanks, ya que ha alabado el modelo actual de tesorería que es significativamente mejor al anterior.
Por su parte, el gigante de las tesorerías corporativas, Strategy Inc., puso fin a una pausa operativa de 10 semanas en la compra de Bitcoin. De manera que la firma liderada por Michael Saylor adquirió 4.603 BTC tras desembolsar 369,7 millones de dólares a un precio promedio de 80.318 dólares por token, elevando su tesorería histórica a 845.050 BTC, de acuerdo a lo informado en el Formulario 8-K.
Sin embargo, la mecánica operativa de Strategy reveló la compleja logística de mantener su estructura de apalancamiento porque para financiar la compra, la empresa colocó 602.8 millones en acciones ordinarias (MSTR) mediante su programa ATM.
Pero no todo el capital se destinó de forma directa a la compra del activo base, ya que unos 369,7 millones de dólares fueron asignados a la compra de Bitcoin. Asimismo, 151,8 millones de dólares se tuvieron que destinar a la recompra de sus propias acciones preferentes STRC y unos 50,7 millones de dólares cubrieron el pago de dividendos del instrumento STRC.
La necesidad de Strategy de gastar reservas de efectivo para defender el precio de sus títulos preferentes desaceleró su ritmo marginal de compra directa de Bitcoin, generando una ligera corrección en MSTR pero protegiendo el engranaje crediticio que sustenta su tesis corporativa a largo plazo.
Ahora analizando ambas empresas a nivel de bolsa, se puede inferir que Strive con su acción preferente perpetua de tasa variable que cotiza en bolsa denominada SATA, aventaja a la acción preferente perpetua denominada Stretch (STRC) de Strategy.
La brecha entre el rendimiento de su preferente STRC (12% quincenal) y el 13% ofrecido por el competidor SATA de Strive provocó fricciones en el mercado secundario, situando las acciones de STRC en 97.34 dólares, por debajo del objetivo de 100 dólares.

La primera SATA, paga dividendos en efectivo todos los días hábiles frente la segunda STRC, que paga dividendos quincenalmente en efectivo, por lo que los inversores indudablemente se decantan masivamente por SATA, ejerciendo presión adicional sobre STRC.
Lo atractivo de SATA es que brinda una mayor rentabilidad y pagos diarios, mientras que STRC, tiene un punto menos y paga quincenalmente los dividendos. A su vez, estas diferencias inciden en la cotización de las acciones de estas empresas porque en el caso de Strive, su cotización ha subido un 60% en lo que va de 2026, en contraste con las acciones de Strategy que hasta ahora registran una caída de al menos un 15%.
No obstante, el desembarco combinado de Strive y Strategy en el mercado para la compra de Bitcoin, confirma que el apetito institucional no depende de la flexibilización monetaria tradicional porque con más de 1,26 millones de BTC concentrados en balances corporativos públicos, el mercado muestra una transición clara en la dinámica de oferta y demanda.
En estos momentos, esa dinámica del Sell & Buy ya no la definen únicamente los flujos en exchanges retail, sino la capacidad de las tesorerías para estructurar crédito, emitir deuda eficiente y convertir la liquidez del mercado accionario en reservas de valor escasas.

