Bitcoin se acerca de nuevo a la barrera psicológica de los 80.000 dólares después de protagonizar uno de los movimientos más violentos de los últimos meses. Pero mientras el precio continúa avanzando, la estructura interna del mercado todavía no ofrece una señal definitiva de que haya comenzado un nuevo ciclo alcista.
El último informe de CriptoAdvisors sitúa a Bitcoin alrededor de los 78.600 dólares y define el momento actual como un “Régimen de Conflicto”. El concepto refleja una divergencia entre dos modelos: mientras el modelo táctico reconoce ya un cambio importante en los flujos y en la estructura del precio, el modelo histórico continúa dentro de un régimen BEAR.
La cuestión que intenta responder CriptoAdvisors es, por tanto, cada vez más relevante: ¿estamos ante el comienzo de un verdadero cambio estructural o simplemente ante las últimas consecuencias de un enorme short squeeze?
Un rally del 35 % no garantiza un nuevo mercado alcista
La magnitud de la subida puede resultar engañosa.
Bitcoin ha avanzado aproximadamente un 35 % desde su anterior zona de consolidación, pero CriptoAdvisors recuerda que movimientos similares también se han producido durante mercados bajistas anteriores.
Según los datos del informe, Bitcoin llegó a registrar rebotes del 63,9 % durante el ciclo bajista de 2014, del 79,2 % en 2018 y del 37,2 % en 2022.
Por eso el modelo histórico continúa siendo deliberadamente conservador.
CriptoAdvisors explica que su metodología basada en los ciclos de halving no se modifica simplemente porque el precio protagonice un movimiento especialmente fuerte. Para que ese marco cambie sería necesario que los indicadores de demanda y flujo mantuvieran durante un periodo prolongado un comportamiento suficientemente anómalo como para activar lo que denominan un “Veto Suave” sobre el modelo histórico.
El precio, por sí solo, no basta.
El combustible del short squeeze comienza a agotarse
Una de las señales más claras del informe aparece en el modelo de compresión de volatilidad.
La puntuación de compresión a 30 días ha pasado de 98,1, correspondiente a una situación extrema, hasta 16,4, una lectura asociada ya con una fase de expansión.
Para CriptoAdvisors esto significa que gran parte del combustible mecánico que impulsó inicialmente el movimiento se ha consumido.
El short squeeze permitió acelerar violentamente la ruptura, pero a partir de este punto cualquier avance adicional necesitará una fuente diferente de energía: demanda real.
Esta distinción conecta directamente con el análisis de la semana pasada.
Entonces CriptoAdvisors explicaba a Territorio Bitcoin que el Bitcoin Regime Score había cambiado de régimen antes de producirse la gran cascada de liquidaciones de posiciones cortas. La secuencia había sido cambio de régimen, ruptura, liquidaciones y posteriormente aceleración.
Ahora el mercado entra en la segunda parte de esa historia.
El cierre de posiciones bajistas ya ha desempeñado su papel. La siguiente etapa deberá demostrar que existe capital dispuesto a comprar Bitcoin en los nuevos niveles de precio.
Los ETF empiezan a proporcionar esa demanda
Aquí aparece una de las señales más constructivas de todo el informe.
CriptoAdvisors señala que los ETF spot de Bitcoin estadounidenses están registrando su mayor ola de acumulación desde principios de octubre de 2025, un comportamiento que no se observaba desde antes del fuerte deterioro sufrido por el mercado durante aquel mes.
Los datos recientes respaldan esa lectura.
Hasta el 26 de agosto, los ETF spot estadounidenses habían acumulado aproximadamente 2.800 millones de dólares durante ocho sesiones consecutivas de entradas, mientras Bitcoin permanecía próximo a los 80.000 dólares.
La tendencia continuó el 27 de agosto, cuando los productos registraron otros 242 millones de dólares en entradas netas, encadenando una novena jornada consecutiva de saldo positivo.
Esto no garantiza por sí mismo la continuidad del rally, pero sí introduce una diferencia importante respecto al impulso inicial: empieza a existir capital spot entrando detrás del precio.
La demanda ya supera la emisión pero todavía falta profundidad
Otra de las métricas que ha cambiado radicalmente durante las últimas semanas es el Apparent Demand-to-Issuance Ratio.
El indicador se encuentra ahora en 2,52x, lo que significa que la demanda estimada supera ampliamente la emisión diaria de bitcoin.
Es una señal especialmente relevante porque semanas atrás CriptoAdvisors señalaba precisamente la recuperación de este indicador como una de las condiciones necesarias para confirmar que la reducción de vendedores estaba comenzando a ser sustituida por nueva demanda.
Sin embargo, todavía existe una diferencia importante entre una señal positiva y una expansión estructural.
CriptoAdvisors recuerda que durante fases de verdadera euforia el Demand-to-Issuance Ratio puede superar ampliamente 10x. El actual 2,52x supone una mejora considerable, pero todavía está lejos de esos niveles.
El Realized Cap Relative Net Position Change ofrece una lectura similar.
La métrica ha regresado a terreno positivo por primera vez desde mayo, pero apenas alcanza el 0,21 %. Para CriptoAdvisors, la entrada de capital existe, pero todavía es demasiado débil como para confirmar una expansión estructural sólida.
CriptoAdvisors mantiene un “Régimen de Conflicto”
Para entender por qué el modelo histórico continúa siendo bajista pese al comportamiento del precio, Territorio Bitcoin preguntó directamente a CriptoAdvisors qué tendría que suceder para considerar iniciado un nuevo ciclo alcista estructural.
La respuesta pone el foco en la confluencia de varias señales, no en una única métrica.
“Hoy vivimos un ‘Régimen de Conflicto’: el Modelo Ajustado ya reconoce el cruce de umbrales, pero el Modelo Histórico —anclado en la consistencia de los ciclos de halving— sigue en BEAR, y lo mantenemos ahí a propósito.”
Juan de la Cruz, de CriptoAdvisors, recuerda además que una subida del 35 % no resulta extraordinaria dentro de un régimen bajista y que los precedentes históricos obligan a mantener cierta disciplina antes de declarar un cambio definitivo.
La primera condición que buscan se encuentra alrededor de los 81.000-82.000 dólares.
“Para declarar iniciado un ciclo alcista estructural necesitamos una confluencia, no un dato aislado: cierre y consolidación por encima de la SMA365, alrededor de 81.000-82.000 dólares, la media anual.”
La segunda condición está relacionada con la naturaleza de la demanda.
El mercado necesita pasar definitivamente del impulso mecánico generado por el short squeeze a una entrada de capital spot suficientemente fuerte como para sostener los nuevos niveles.
Eso implicaría observar una expansión más clara del Realized Cap, un Demand-to-Issuance Ratio manteniéndose en zonas de absorción sostenida y varias semanas consecutivas de flujos positivos hacia los ETF.
Y todavía existe un tercer requisito: el tiempo.
“Esas señales deben persistir, no ser un pico puntual, para activar el ‘Veto Suave’ que habilitaría revisar el régimen histórico.”
Los 81.500 dólares se convierten en la gran frontera
Juan resume la situación actual con una referencia muy concreta:
“Dejaremos de hablar de ‘Régimen de Conflicto’ cuando el precio consolide sobre 81.500 dólares y el capital real confirme que entra detrás del movimiento, no solo cubriendo cortos.”
Ese nivel coincide aproximadamente con la SMA365 identificada en el informe como la principal resistencia macro.
CriptoAdvisors considera que recuperar y mantener la zona de 81.000-82.000 dólares situaría a Bitcoin por encima de su media anual y proporcionaría una de las confirmaciones más importantes para el escenario de largo plazo.
Pero tan importante como el techo es observar los soportes.
La región entre 76.000 y 81.000 dólares constituye actualmente la zona de consolidación base.
Por debajo, los 76.000 dólares representan el primer soporte crítico.
Y la frontera definitiva se encuentra alrededor de los 70.000 dólares, correspondiente al coste base de los tenedores de corto plazo.
Perder ese nivel destruiría, según CriptoAdvisors, buena parte de la estructura construida después del short squeeze y devolvería fuerza a la hipótesis de que el movimiento fue únicamente un espejismo de liquidez.
Optimismo vigilante
La conclusión de CriptoAdvisors refleja perfectamente la ambigüedad del momento.
El mercado parece haber dejado atrás algunas de las condiciones que caracterizaron los últimos meses del régimen bajista. Bitcoin ha recuperado niveles importantes, la demanda estimada supera la emisión y los ETF están registrando una sucesión significativa de entradas de capital.
Pero todavía falta demostrar que esas condiciones pueden mantenerse.
Por eso la postura ha pasado de la prudencia extrema que dominaba los informes anteriores a lo que CriptoAdvisors denomina “optimismo vigilante”.
El mercado parece haber formado un suelo de ciclo, pero la confirmación de un verdadero régimen BULL continúa supeditada a una entrada de capital más contundente y a la consolidación por encima de la resistencia macro.
La próxima frontera está claramente definida.
Por encima de los 81.500 dólares, Bitcoin tendría la oportunidad de demostrar que la demanda está tomando definitivamente el relevo de las liquidaciones.
Por debajo de los 70.000 dólares, la narrativa de recuperación volvería a estar seriamente cuestionada.
Entre ambos niveles, el mercado continúa exactamente donde lo sitúa CriptoAdvisors: en conflicto entre la fuerza del precio y una estructura que todavía exige confirmación.
Este artículo se basa en el informe “¿Cambio de Paradigma Estructural o Culminación de un Short Squeeze?”, elaborado por CriptoAdvisors el 27 de agosto de 2026, e incorpora declaraciones facilitadas directamente a Territorio Bitcoin. Los datos públicos de ETF se han utilizado como contexto adicional. El contenido tiene carácter exclusivamente informativo y no constituye asesoramiento financiero ni una recomendación de inversión.

