La frontera entre los fondos de inversión tradicionales y las finanzas descentralizadas empieza a resultar cada vez menos evidente.
Shinhan Asset Management, una de las grandes gestoras de Corea del Sur, ha firmado este viernes 21 de agosto un acuerdo con la Solana Foundation, Etherfuse y Orca para desarrollar una prueba de concepto destinada a emitir y distribuir un fondo denominado en wones utilizando infraestructura blockchain.
El proyecto resulta especialmente interesante porque no pretende limitarse a representar digitalmente participaciones de un fondo.
La prueba abarcará todo el proceso, desde la identificación del inversor y el cumplimiento normativo hasta la emisión del token y el diseño de su liquidez onchain.
Si funciona, una parte de la infraestructura tradicional de gestión de activos podría empezar a operar directamente sobre blockchain.
Un fondo tradicional convertido en activo digital
El punto de partida será un fondo de bonos ultracortos denominado en wones y gestionado por Shinhan Asset Management.
La estructura prevista contempla que inversores institucionales extranjeros puedan adquirir el producto y que posteriormente sus participaciones sean representadas mediante tokens.
No se trata todavía de un lanzamiento comercial.
Las cuatro organizaciones desarrollarán una prueba de concepto para comprobar la viabilidad técnica y operativa de todo el proceso de emisión y distribución.
La diferencia es importante porque tokenizar un fondo no consiste únicamente en crear un token.
Hay que identificar al inversor, verificar que puede acceder legalmente al producto, registrar su posición, ejecutar las operaciones, garantizar el cumplimiento regulatorio y proporcionar mecanismos para transferir o liquidar posteriormente el activo.
Precisamente esas capas son las que Shinhan quiere comprobar.
Solana aporta la infraestructura blockchain
Cada participante desempeñará una función diferente.
Solana proporcionará la infraestructura blockchain sobre la que se desarrollará la prueba.
Etherfuse aportará tecnología especializada en emisión regulada de activos tokenizados.
Orca introducirá la capa de liquidez onchain.
Shinhan Asset Management continuará ocupándose del componente financiero tradicional y de la gestión del producto.
La combinación resulta reveladora porque conecta cuatro elementos que durante años han funcionado de manera independiente: gestión de activos, cumplimiento normativo, blockchain y DeFi.
El modelo de BlackRock empieza a extenderse
Shinhan reconoce además una referencia importante detrás del proyecto.
La gestora surcoreana señala que el acuerdo busca trasladar a activos denominados en wones un modelo similar al desarrollado por BlackRock con BUIDL, su fondo tokenizado.
La importancia de BUIDL no estuvo únicamente en colocar un fondo sobre blockchain.
Demostró que instrumentos financieros gestionados por una institución tradicional podían emitirse utilizando infraestructura propia del ecosistema cripto.
Ahora otras entidades empiezan a explorar esa arquitectura con monedas y mercados diferentes.
Esto puede ser particularmente relevante para la tokenización.
Hasta ahora, buena parte del crecimiento del mercado de activos del mundo real ha estado denominado en dólares.
Un fondo tokenizado en wones introduce otra posibilidad.
Que cada mercado empiece a llevar sus propios productos financieros nacionales a redes blockchain globales.
La tokenización puede cambiar la distribución de fondos
Actualmente, comprar un fondo extranjero puede implicar diferentes intermediarios, cuentas, custodios y procesos de liquidación.
La tokenización plantea una arquitectura distinta.
Un inversor autorizado podría recibir una representación digital del fondo directamente en infraestructura blockchain y mantenerla dentro de una cartera compatible con otros activos tokenizados.
Eso no elimina necesariamente a los intermediarios.
Pero puede modificar qué función desempeña cada uno.
Blockchain puede encargarse del registro y transferencia del activo, mientras gestores, custodios y proveedores tecnológicos continúan proporcionando las capas regulatorias y financieras necesarias.
DeFi entra en una fase diferente
La participación de Orca resulta especialmente significativa.
Orca nació como un exchange descentralizado construido sobre Solana.
Su incorporación a una prueba impulsada por una gran gestora de activos muestra hasta qué punto la infraestructura DeFi está empezando a buscar aplicaciones institucionales.
Durante años, los DEX se utilizaron principalmente para intercambiar criptomonedas.
Ahora su tecnología puede convertirse en una capa de liquidez para activos financieros tokenizados.
El cambio parece pequeño, pero conceptualmente es enorme.
La infraestructura creada inicialmente para intercambiar tokens cripto podría terminar facilitando también la negociación de fondos, bonos y otros instrumentos financieros.
Corea del Sur prepara el terreno regulatorio
El proyecto tampoco aparece en un vacío regulatorio.
Corea del Sur avanza hacia un marco específico para los security tokens y las instituciones financieras están intentando adquirir experiencia antes de que el mercado pueda desarrollarse a mayor escala.
Shinhan explica que la prueba pretende precisamente preparar capacidades relacionadas con productos financieros digitales denominados en wones antes de la implantación del nuevo marco.
La estrategia resulta bastante habitual en la tokenización institucional.
Primero se construye la infraestructura.
Después se prueba en entornos controlados.
Y finalmente se espera a que la regulación permita convertir esos experimentos en productos comerciales.
Los fondos pueden convertirse en piezas programables del sistema financiero
La consecuencia más interesante de la tokenización no es simplemente que un fondo tenga una versión digital.
Los mercados financieros ya son digitales.
La diferencia aparece cuando el activo puede interactuar directamente con otra infraestructura blockchain.
Un fondo tokenizado podría utilizarse en procesos automatizados de liquidación, como garantía en determinadas operaciones o integrarse con otros productos financieros mediante contratos inteligentes.
En ese escenario, los fondos dejarían de ser únicamente productos que se compran y se venden.
Podrían convertirse en componentes programables dentro de una nueva infraestructura financiera.
Asia acelera su apuesta por los activos tokenizados
Corea del Sur está empezando a convertirse en uno de los mercados más interesantes para observar esta transición.
En los últimos meses bancos, gestoras y empresas tecnológicas del país han anunciado diferentes proyectos relacionados con stablecoins, pagos blockchain y tokenización.
Shinhan Asset Management ya había anunciado recientemente otra prueba de concepto para un fondo denominado en wones junto a Plume Network.
La incorporación ahora de Solana, Etherfuse y Orca amplía esa experimentación hacia una infraestructura que conecta directamente los mercados tradicionales con herramientas nacidas dentro de DeFi.
Durante años se habló de llevar los activos del mundo real a blockchain.
La siguiente etapa puede ser bastante más ambiciosa.
Llevar también a blockchain la infraestructura que permite comprarlos, distribuirlos y proporcionarles liquidez.
Y cuando eso ocurra, la diferencia entre un mercado financiero tradicional y uno onchain empezará a ser mucho más difícil de distinguir.
La información ha sido contrastada con el anuncio conocido hoy y con medios surcoreanos, incluida Yonhap News Agency, que confirma el acuerdo a cuatro bandas y que la prueba cubrirá el proceso completo de emisión y distribución.

