Los avances en la Crypto Week en el Congreso de EEUU se estancan

Los avances en la Crypto Week en el Congreso de EEUU se estancan - Territorio Bitcoin

Lo que prometía ser una semana histórica para la regulación de las criptomonedas en Estados Unidos, la tan esperada “Crypto Week” hizo aguas en la Cámara de Representantes, decepcionando a los usuarios de las criptomonedas al impactar con un muro inesperado.

Y es que este martes, una votación de procedimiento crucial para avanzar tres proyectos de ley clave sobre activos digitales terminó fracasando y dejando en el limbo el futuro de una legislación largamente anhelada por la industria.

Sin lugar a dudas, este inesperado revés representa un duro golpe para los esfuerzos bipartidistas y, en particular, para la administración del presidente estadounidense, Donald J. Trump, quien ha abogado por convertir a su país en la “capital mundial de las criptomonedas”. Sin embargo, con situaciones como esta, es poco probable que lo logre de inmediato.

Desde principios de julio, la Cámara de Representantes había anunciado con bombo y platillo la “Crypto Week”, una iniciativa liderada por los presidentes de los Comités de Servicios Financieros y de Agricultura, los republicanos, French Hill, de Arkansas y GT Thompson, de Pensilvania, respectivamente.

El objetivo claramente era uno sólo, avanzar una serie de proyectos de ley que buscan establecer un marco regulatorio claro y predecible para el sector de los activos digitales, salvaguardando a los consumidores e inversores, proporcionando reglas para las stablecoins respaldadas por dólares y bloqueando permanentemente la creación de una moneda digital de banco central (CBDC, «por sus siglas en inglés»).

El problema es que la jornada, no transcurrió según lo planeado. En una votación de procedimiento para llevar estos proyectos de ley al pleno de la Cámara para su debate y votación, el esfuerzo se estancó, luego que un total de 13 republicanos se unieron a todos los demócratas para votar en contra, resultando en un 196-223 que detuvo el avance de la legislación.

 

La inesperada rebelión dentro de las filas republicanas se centró principalmente en el proyecto de ley de stablecoins. Algunos conservadores de línea dura, incluida la representante republicana, Marjorie Taylor Greene, de Georgia, expresaron su descontento porque la Ley GENIUS no incluía una prohibición explícita de las CBDC.

Esta crítica surge, a pesar de que la Ley Anti-CBDC Surveillance State aborda este tema por separado. No obstante, el grupo rebelde republicano insistió en que el proyecto de ley de stablecoins debía ser enmendado para incluir dicha prohibición, o que los tres proyectos de ley debían ser empaquetados y votados como un solo bloque legislativo.

Para poner en contexto lo que se discutía, en primer lugar la Ley GENIUS (Guiding and Establishing National Innovation for US Stablecoins Act), el cual ya fue aprobado por el Senado con un apoyo bipartidista considerable el mes pasado, busca crear un marco regulatorio federal integral para las stablecoins de pago.

Para ello, establece requisitos de respaldo total con reservas en dólares estadounidenses o activos líquidos similares, y la exigencia de auditorías anuales para emisores con una capitalización de mercado superior a los 50 mil millones de dólares. Su aprobación es vista como un paso fundamental para la legitimidad y la adopción masiva de las stablecoins.

En segundo lugar, la Ley CLARITY (Digital Asset Market Clarity Act), que prácticamente ha sido diseñada para aportar la tan ansiada claridad regulatoria, esta ley busca definir cuándo los activos digitales se consideran valores o commodities.

El objetivo es delimitar claramente las jurisdicciones de la Comisión de Bolsa y Valores (SEC, «por sus siglas en inglés») y la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC, «por sus siglas en inglés»), evitando la ambigüedad que ha llevado a numerosas demandas contra empresas cripto.

Y en tercer lugar, la famosa Ley Anti-CBDC Surveillance State (Anti-CBDC Surveillance State Act), cuyo proyecto tiene como propósito prohibir a la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, que pueda lograr emitir una CBDC.

Sus promotores y defensores argumentan que una CBDC podría facilitar la vigilancia gubernamental de la actividad financiera de los ciudadanos y amenazar la privacidad individual, un punto de preocupación creciente entre algunos sectores políticos y la comunidad cripto.

La implicación de “empaquetar” las leyes, impulsada por los republicanos rebeldes es significativa, pero al mismo tiempo una pérdida de tiempo, si la Cámara enmienda la Ley GENIUS o la combina con otras, el paquete legislativo tendría que regresar al Senado para su consideración.

Evidentemente, esto podría retrasar considerablemente su aprobación o, según algunos senadores republicanos, incluso llevar a su fracaso, dado que el Senado solo ha aprobado la Ley GENIUS hasta el momento.

 

El presidente Donald J. Trump, por su parte, ha presionado para que la legislación sobre stablecoins se apruebe individualmente a fin de que pueda llegar a su escritorio para su firma antes del receso de agosto, aunque de momento con este decepcionante nivel de criterios entre los mismos republicanos, esto no parece probable.

Ahora, no todo está perdido, ya que el presidente de la Cámara, Mike Johnson, restó importancia al revés, calificándolo como parte del “proceso legislativo” y señalando que las negociaciones estaban en curso entre la Cámara, el Senado y la Casa Blanca.

Sugirió que podrían intentar una nueva votación más tarde el mismo martes o el miércoles. “Esperábamos algunos votos en contra, pero pensamos que era importante someterlo a votación para avanzar, porque el tiempo apremia”, dijo Johnson a los periodistas.

Este estancamiento es particularmente frustrante para la industria de las criptomonedas, que invirtió considerablemente en recursos y esfuerzos haciendo lobby, así como en millonarias campañas electorales para elegir legisladores favorables a las criptomonedas en 2024.

La esperanza era que esta inversión se tradujera en una claridad regulatoria largamente esperada. Josh Vlasto, portavoz del poderoso SuperPAC Fairshake, un comité de acción política pro-cripto en EEUU, afirmó: “Los votantes el año pasado fueron claros: el Congreso debe dejar de jugar a la política con las criptomonedas y finalmente aprobar una regulación responsable”.

El mercado de criptomonedas, que había visto a Bitcoin alcanzar un nuevo récord de más de 122.838 dólares, el día lunes, al comienzo de la “Crypto Week” impulsado por el optimismo regulatorio, ahora observa con cautela.

De hecho, la cotización de Bitcoin (BTC) retrocedió y ahora mismo se encuentra en 117.572 dólares con un volumen de comercio en las últimas 24 horas de 66.982.893.317 dólares, lo que representa un aumento de precio del 0,09% y un aumento de precio del 8,47% en los últimos 7 días. La capitalización de mercado de esta popular criptomoneda es de 2.338.859.084.158 dólares.

En todo caso, la incertidumbre persiste, y la capacidad del liderazgo republicano para unificar a sus filas y negociar con los demócratas determinará si la “Crypto Week” se convierte en un hito legislativo o en un recordatorio de los desafíos que enfrenta la regulación de los activos digitales en Washington.

La comunidad cripto, sin duda, permanecerá atenta a los próximos movimientos en el Capitolio.

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