Las cripto en el primer aniversario de invasión de Rusia a Ucrania

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Por Cristina Murgas, periodista y directora de Comunicación Área Financiera e Institucional de QUUM

¿Una guerra indefinida?, ¿más sanciones a Rusia?, ¿Quién sufre en mayor medida las repercusiones de la guerra?, desde luego el pueblo ucraniano y el resto de Europa, aunque con varias velocidades: intereses nacionales, desglobalización con ejemplo de países como Grecia y Hungría que hacen sus propias políticas y, otros muy agresivos con más de una decena de paquete de sanciones, especialmente de la UE y EE UU.

Una guerra del siglo XXI con un telón de fondo muy mediático y en la que la comunicación es también objeto de la nueva geopolítica internacional. Las redes sociales mueven montañas de información con bloques polarizados de poblaciones que se van fracturando cada vez más por ideología y religión.

Tras un año de invasión de Rusia a Ucrania, Volodimir Zelensky da lecciones de liderazgo al mundo, resiste a la invasión buscando apoyo humanitario, político, financiero y militar. Lo cierto es que afrontamos un trasfondo de economía de guerra y desorden mundial marcado por una nueva geopolítica y alianzas globales: ¿un occidente americano ha querido ser controlador?

Estados Unidos ha estado proporcionando regularmente a Ucrania asesoramiento militar e inteligencia, junto con miles de millones de dólares en equipos y armamento. No obstante, Joe Biden afronta dificultades de apoyo interno que generan una creciente incertidumbre sobre un apoyo a Ucrania continuado.

China como potencia de primer nivel, despensa tecnológica y minera de medio mundo es sospechoso de armar a Rusia, aunque lo niega. Y vivimos en una Europa más encogida en la que se tambalea el estado de bienestar y se capea una recesión.  Las economías de la UE afrontan una mayor situación de peligrosa vulnerabilidad, agravada por la dependencia energética de Rusia. Se trata del mayor conflicto militar acaecido en suelo europeo desde las Guerras de los Balcanes.

La guerra de Rusia está cambiando el mapa de poder mundial y Vladimir Putin aprovecha la alianza o la neutralidad de países que no están aplicando las sanciones para desviar una gran parte de su comercio a través de ellos. Países que no aplican sanciones, como Bielorrusia, China, India, Armenia o Kazajistán. Su comercio exterior está casi en los niveles previos a la guerra en Ucrania.

Los mercados financieros han registrado uno de los peores periodos de la historia

Durante el primer año de la invasión ha tenido lugar la tormenta perfecta: la combinación de una fortísima inflación y rendimientos pírricos en activos financieros. La renta fija high yield fue la causa de que cerca del 85% de los activos en el mercado estadounidense estuviera rindiendo en rentabilidad real negativa.

En periodos anteriores más convulsos, se habían alcanzado puntualmente niveles cercanos al 10%. Así lo describe Borja Aguiar, Sales director Iberia de Amiral Gestion

“No exageramos cuando afirmamos que 2022 ha sido el annus horribilis de la renta fija. Se trata del primer año con rentabilidades negativas desde 1973 y, el que ha cosechado las peores remuneraciones para los bonos desde 1926, hace ya casi un siglo. Sin embargo, esto debería consolarnos, porque es harto improbable que volvamos a vivir esta situación en un futuro próximo. En cambio, cada vez más indicios apuntan a que la renta fija podría volver a su tradicional papel de inversión estable y ser un contrapeso a la renta variable en las carteras”.

En cuanto a la renta variable, también el balance, desde el 24 de febrero de 2022, ha sido muy negativo. Ha habido claros perdedores y ganadores en Bolsa. La tecnología sin duda en el lado de los perdedores y entre los ganadores las empresas relacionadas con el petróleo y el gas, dada la fuerte revalorización de las materias primas.

Javier Niederleytner, profesor del Máster en Bolsa y Mercados Financieros del IEB, destaca que:

“La subida de los tipos de interés y la percepción de una situación de riesgo a escala global, ha hecho que las Tires en todos los plazos de inversión haya subido fuertemente, y en consecuencia los precios de todos los activos han bajado fuerte, provocando pérdidas independientemente del plazo en que se invirtiera”.

Tras la pandemia, los criptoactivos han vivido la guerra de Rusia y Ucrania, otro cisne negro. La afectación ha sido similar al desastre económico que estamos sufriendo en la mayoría de los sectores. 

Alberto Fernández, CEO de Sistek Solution, explica que:

“La lección principal es que tenemos que establecer medidas de riesgo y protección de capital en todos los ciclos económicos, el desafío es poder realizar protección de nuestro capital con dependencia de factores externos como el que los gobiernos quieran matar una economía o participar en algún lado de una guerra que principalmente perjudica a todos los ciudadanos. Lo bueno de las criptomonedas es que las decisiones inflacionarias o deflacionarias son puramente matemáticas y están escritas en el código”.

A pesar de que el 2022 ha sido un año complejo para el ecosistema cripto hay evangelizadores que destacan el incremento en el uso de las criptomonedas que se ha producido en la guerra de Ucrania y Rusia. No es casualidad y entre otros motivos fue posible dada la elevada adopción de estos activos en Ucrania.

Raúl López, country manager de Coinmotion en España, señala:

“El bitcoin es legal en Ucrania desde febrero de 2022, se podría decir que era casi un “líder mundial” en la adopción de criptomonedas al tener un equivalente de 8.200 millones de dólares enviados y 8.000 millones de dólares recibidos. Al principio de la guerra tanto el gobierno ucraniano como otros grupos de ayuda recaudaron alrededor de $47M en criptomonedas”.

Por tu parte, Javier Castro-Acuña, Business controller de Bitnovo, sostiene:

“Si algo hemos comprobado en este tiempo de conflicto bélico, es que la tecnología es neutra y no tiene bandos, lo cual demuestra cómo las redes descentralizadas son el futuro de un dinero sin censuras ni fronteras. Las criptomonedas son accesibles por cualquiera, por lo que han sido empleadas tanto por ucranianos como por rusos. Los primeros han tenido gracias a ellas un medio para poder recibir donaciones desde cualquier rincón del planeta cuando los accesos tradicionales no estaban al alcance e, incluso, para poder dejar todo atrás llevándose consigo sus fondos de manera digital y no atrapados en una entidad centralizada. Los segundos, independientemente de estar a favor o en contra de la invasión, han podido continuar transaccionando a pesar de los intentos de bloqueo indiscriminado”.

Un escenario continuado de las hostilidades sería muy negativo, con probable bajada de todos los mercados por el entorno de alta inflación y mayor endurecimiento de la política monetaria. Destacando que en el entorno cripto uno de los principales focos de atención es el despegue de las monedas digitales, Rusia y Japón han anunciado la puesta en escena de sus monedas digitales ¿pros y contras?

Castro-Acuña señala “Pros: todos para el estado. Contras: todas para los ciudadanos” y explica que las monedas digitales emitidas por bancos centrales “heredarán los problemas del dinero Fiat tradicional, como la generación unilateral arbitraria causante de los actuales problemas de inflación, por lo que seguirán siendo el mismo perro con otro collar. Dependiendo de cómo se gestionen, podrían convertirse en una herramienta para un mayor control sobre la población, restringiendo sus libertades con un dinero digital que el estado podría llegar a censurar, limitar, confiscar su uso o establecer categorías sociales”. 

Un escenario de continuidad bélica y de policrisis en el mundo como telón de fondo, supondría que la volatilidad continuaría en los mercados financieros dependiendo de las actuaciones de los Bancos Centrales según se mueva la inflación, pues hoy sigue siendo el “asunto estrella” de la situación económica actual.

En el mercado de divisas, el dólar ya no es percibido como refugio. La finalización de la guerra en Ucrania fortalecería al euro, pero no hay datos que nos hagan pensar en un cambio a corto plazo.

En este entorno, los expertos destacan que las criptos son la forma más barata, rápida y segura de realizar transacciones financieras. Se pueden almacenar de forma segura sin temor a que la fuerza invasora lo robe, o a que el sistema bancario se derrumbe por la guerra”, matiza López.

Advertencia "La inversión en criptoactivos no está regulada, puede no ser adecuada para inversores minoristas y perderse la totalidad del importe invertido"
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Cristina Murgas
Cristina Murgas, directora del Área de Comunicación Financiera e Institucional de QUUM Profesional con gran experiencia en Comunicación estratégica & PR, con más de 20 años asesorando a empresas del sector financiero y de servicios profesionales en la implementación de estrategias de comunicación, reputación de marcas, personal branding, gestión de crisis y asuntos públicos. Periodista. Master en Periodismo Económico por la UCM y la APIE. Galardonada como uno de los 100 Latinos 2013, por Comunidad de Madrid una de los ‘100 Colombianos en el Exterior’, por la Presidencia de Colombia en 2014. Desde QUUM, Cristina Murgas lidera y ejecuta estrategias de comunicación y PR para empresas Fintech y de la nueva criptoeconomía. Artífice de la comunicación y relaciones institucionales de la Asociación Española de Fintech e Insurtech durante sus primeros tres años en el mercado, igual que de la Asociación de Crowdlending Española, promotora de la comunicación en torno a proyectos de Crypto Plaza y de la Alianza Fintech IberoAmérica en su puesta de largo; así como de una decena de Fintech que han logrado conquistar a sus públicos con una comunicación empática, transparente y en el tiempo perfecto para demostrar que las Fintech han llegado para quedarse calando hondo en la sociedad.