Japón quiere llevar la liquidación de acciones y bonos públicos a blockchain

Japón quiere llevar la liquidación de acciones y bonos públicos a blockchain

Blockchain puede estar a punto de abandonar definitivamente el terreno experimental en uno de los mayores mercados financieros del mundo.

Japón trabaja en el desarrollo de una nueva infraestructura basada en blockchain destinada a permitir la liquidación prácticamente inmediata de operaciones con acciones y bonos del Estado japonés.

La iniciativa reunirá a la Financial Services Agency, el Ministerio de Finanzas y el Banco de Japón, que colaborarán con instituciones financieras del país para definir la arquitectura del futuro sistema.

El proyecto todavía se encuentra en fase de planificación.

El objetivo es disponer a comienzos de 2027 de un plan de desarrollo que determine el diseño de la infraestructura blockchain, las responsabilidades de los diferentes participantes y una hoja de ruta para su implantación.

Si el proyecto avanza según lo previsto, el sistema podría entrar en funcionamiento durante la próxima década.

Pero su importancia va mucho más allá de utilizar una nueva tecnología.

Japón quiere cambiar una de las piezas fundamentales de los mercados financieros.

El momento en el que una operación se convierte definitivamente en dinero y activos.

De esperar dos días a liquidar prácticamente al instante

Actualmente, comprar una acción y completar jurídicamente la operación no sucede exactamente al mismo tiempo.

En Japón, las operaciones bursátiles se liquidan normalmente dos días después de su ejecución, mientras que las transacciones con bonos del Estado japonés se liquidan al día siguiente.

Blockchain podría reducir drásticamente esa espera.

El nuevo sistema pretende permitir que el intercambio de valores y dinero se produzca prácticamente en tiempo real.

La diferencia puede parecer pequeña para un inversor particular.

Para el sistema financiero es enorme.

Durante el periodo existente entre la negociación y la liquidación, bancos, brokers, cámaras de compensación y otros participantes tienen que gestionar garantías, exposición frente a contrapartes y necesidades de liquidez.

Cuanto menor es ese periodo, menor puede ser parte de ese riesgo.

Japón lleva meses preparando el terreno

La noticia de hoy no aparece de forma aislada.

En febrero, la Financial Services Agency japonesa decidió apoyar una prueba de concepto para liquidación de valores onchain en la que participan Nomura Securities, Daiwa Securities, Mizuho Financial Group, Mitsubishi UFJ Financial Group y Sumitomo Mitsui Financial Group.

El experimento contempla acciones, bonos corporativos, deuda pública y fondos de inversión.

La idea consiste en registrar mediante blockchain las transferencias de derechos sobre esos valores y sincronizarlas con el pago correspondiente.

La FSA considera que ejecutar simultáneamente ambas partes mediante un modelo conocido como Delivery versus Payment o DvP puede reducir riesgos de liquidación y cargas operativas.

Aquí aparece una de las claves de la transformación.

Blockchain no serviría únicamente para representar un activo.

Serviría para coordinar todo el proceso mediante el cual ese activo cambia de propietario.

El dinero también tiene que entrar en blockchain

Para que una acción pueda liquidarse instantáneamente no basta con mover el valor.

También hay que mover el dinero.

Japón está trabajando simultáneamente en esa segunda mitad de la infraestructura.

El Banco de Japón mantiene un proyecto sandbox destinado a estudiar la utilización de dinero del banco central sobre sistemas blockchain.

La institución está experimentando con la posibilidad de utilizar saldos de cuentas corrientes del propio banco central dentro de una infraestructura basada en registros distribuidos.

El objetivo incluye precisamente casos de uso como la liquidación interbancaria y la liquidación de valores.

La combinación resulta especialmente interesante.

Valores sobre blockchain.

Dinero bancario tokenizado.

Dinero del banco central preparado para interactuar con esas redes.

Y contratos capaces de coordinar automáticamente la operación.

Stablecoins y depósitos tokenizados entran en la ecuación

Japón tampoco está apostando por una única forma de dinero digital.

La prueba respaldada por la FSA contempla la utilización de stablecoins para sincronizar el pago con la transferencia de valores.

Paralelamente, el país experimenta con depósitos bancarios tokenizados y con reservas del banco central representadas dentro de infraestructuras blockchain.

La propia ministra japonesa de Servicios Financieros reconoció en abril que existe una intensa discusión internacional sobre qué infraestructura dominará los futuros pagos.

Stablecoins o depósitos tokenizados.

Japón parece estar adoptando una posición pragmática.

Probar ambas.

Una acción puede convertirse en dinero inmediatamente

La liquidación instantánea introduce además una consecuencia económica interesante.

Actualmente, cuando un inversor vende acciones debe esperar a que la operación se liquide antes de disponer definitivamente de esos fondos.

Un mercado basado en liquidación prácticamente inmediata podría permitir reutilizar el capital mucho más rápidamente.

El inversor vende.

Recibe el dinero.

Y puede volver a invertirlo.

Todo dentro de una misma secuencia tecnológica.

Esto podría mejorar la eficiencia del capital, aunque también obligaría a modificar procesos profundamente arraigados en brokers, bancos y gestoras.

La liquidación instantánea no elimina la necesidad de liquidez.

La adelanta.

Blockchain empieza a competir por la infraestructura de mercado

Durante años, la mayoría de proyectos blockchain institucionales se desarrollaron como pruebas aisladas.

Un bono tokenizado.

Un fondo.

Una operación entre dos bancos.

Un sandbox regulatorio.

Lo que empieza a cambiar es la escala de la ambición.

Japón ya no estudia únicamente cómo emitir un activo utilizando blockchain.

Está explorando si blockchain puede convertirse en parte de la infraestructura que liquida el mercado bursátil y la deuda soberana de todo un país.

Eso sitúa la tecnología en otra categoría.

Ya no hablamos solamente de tokenización.

Hablamos de infraestructura de mercado.

El Banco de Japón ya considera blockchain una tecnología de implementación

El gobernador del Banco de Japón, Kazuo Ueda, señalaba en marzo que blockchain ha entrado en una fase de implementación dentro de diferentes servicios financieros.

El banco central considera que la tecnología puede utilizarse para construir sistemas donde diferentes operaciones se ejecuten conjuntamente mediante contratos inteligentes.

La institución menciona específicamente el potencial de blockchain para sistemas Delivery versus Payment.

Es decir, que la entrega del activo y el pago se produzcan de manera sincronizada.

Ese mecanismo puede terminar siendo una de las aplicaciones institucionales más importantes de blockchain.

No porque resulte especialmente visible para el usuario.

Precisamente porque puede funcionar detrás de prácticamente todas las operaciones.

La verdadera adopción blockchain puede ser invisible

Durante mucho tiempo se midió la adopción de blockchain contando wallets, criptomonedas o usuarios de aplicaciones descentralizadas.

Los mercados financieros pueden proporcionar otra métrica.

Cuántos activos tradicionales empiezan a liquidarse utilizando esta tecnología.

Japón mueve enormes volúmenes diarios de acciones y mantiene uno de los mayores mercados de deuda soberana del planeta.

Si una parte significativa de esas operaciones termina utilizando blockchain, la adopción habrá ocurrido en un lugar donde probablemente el inversor ni siquiera llegue a verla.

No necesitará saber qué blockchain utiliza.

Ni gestionar una clave privada.

Ni comprar una criptomoneda.

Simplemente venderá una acción.

Y recibirá el dinero prácticamente al instante.

Quizá esa termine siendo una de las señales más claras de madurez para esta tecnología.

Cuando blockchain deje de ser el producto y pase a convertirse en la infraestructura que nadie necesita ver.

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