MERGE São Paulo se convierte en el punto de encuentro de la industria y de las instituciones que adoptan la tecnología blockchain como motor de innovación financiera.
La idea de que los criptoactivos pertenecen exclusivamente a startups e inversores minoristas está quedando rápidamente obsoleta en América Latina. Este cambio será aún más evidente en MERGE São Paulo 2026, que se celebrará los días 18 y 19 de marzo en el World Trade Center de São Paulo: los activos digitales ya no son un experimento paralelo, sino un pilar cada vez más estratégico de las finanzas institucionales.
En Brasil y en el conjunto de la región, las instituciones financieras —desde bancos centrales y supervisores de mercados hasta bancos comerciales y proveedores de infraestructuras de mercado— están avanzando de forma decidida hacia los activos digitales. Lo que antes se consideraba una frontera experimental forma ahora parte de hojas de ruta estratégicas, debates en consejos de administración y planes de asignación de capital a largo plazo.
A pocos días de MERGE São Paulo 2026, la agenda del evento anticipa un programa intensivo de conferencias, paneles, tracks para startups, zonas expositivas, sesiones de networking y experiencias inmersivas, con más de 300 ponentes y más de 40 expositores. Los temas abarcan la tokenización de activos del mundo real, el uso práctico de stablecoins, identidad digital, DeFi e innovación regulada, con la participación de líderes globales, fintechs y actores institucionales.
Representantes de alto nivel del Banco Central do Brasil, del Banco Central del Uruguay y del Banco Central de Chile, así como autoridades como la Comisión Nacional de Valores de Argentina y la Comisión Nacional de Activos Digitales de El Salvador, participan activamente en los debates. Su presencia refleja un reconocimiento más amplio: los activos digitales ya no son periféricos en las discusiones sobre estabilidad financiera; forman parte estructural de ellas.
En banca comercial, algunas de las instituciones más consolidadas de América Latina están desarrollando capacidades internas en activos digitales. Directivos de Itaú Unibanco, Bradesco, Santander Brasil, BTG Pactual, Banco do Brasil, Banco BV y BNDES impulsan iniciativas relacionadas con valores tokenizados, sistemas basados en blockchain y custodia digital. Por su parte, B3, el operador bursátil brasileño, explora cómo la infraestructura basada en registros distribuidos (DLT) puede transformar los mercados de capitales.
La regulación como catalizador, no como freno
El avance regulatorio de Brasil ha reposicionado al país en el mapa global de los activos digitales. Conocido durante años por sus altos niveles de adopción minorista de criptomonedas, el país consolida ahora su papel como jurisdicción capaz de sostener actividad a escala institucional.
Para las empresas que operan bajo estándares de cumplimiento europeos, norteamericanos o globales, la claridad regulatoria es condición indispensable. Los recientes avances legales han reactivado el interés de proveedores globales de liquidez, custodios, exchanges y compañías de infraestructura blockchain que buscan expandir o consolidar su presencia en la mayor economía de América Latina.
Luis Ayala, Managing Director de BitGo LatAm, señala:
“Brasil destaca como uno de los destinos más atractivos para las empresas globales de activos digitales: mercados de capital profundos, participantes financieros sofisticados y una base creciente de usuarios cripto nativos. A medida que la regulación evoluciona, Brasil pasa de ser un mercado de ‘alto potencial’ a uno de ‘alta convicción’, y en BitGo estamos centrados en apoyar a nuestros clientes con infraestructuras seguras y plenamente conformes.”
Felipe Maurano, Head of Regional Growth, Brazil en Kraken, añade:
“El mercado cripto brasileño representa más que una oportunidad; es una prioridad. Con más de 200 millones de habitantes y una de las bases de usuarios cripto de mayor crecimiento del mundo, Brasil reúne todos los atributos que buscamos al entrar en un nuevo mercado. América Latina está en un punto de inflexión, y Brasil lidera esa transición.”
La gobernanza de nivel institucional es clave en la siguiente fase de desarrollo. Con mayor certidumbre regulatoria, el impulso se orienta decididamente hacia la participación institucional. Marco Antongiovanni, Country Manager de B2C2 en Brasil, subraya:
“Brasil no es un recién llegado a los activos digitales. Ocupa el quinto puesto en el Global Crypto Adoption Index, impulsado por una fuerte demanda minorista y el uso de stablecoins. Con las nuevas regulaciones aportando la seguridad jurídica que el mercado necesitaba, estamos viendo un giro decisivo: instituciones financieras y gestores de activos locales están entrando con fuerza. 2026 será el año definitorio del cripto en Brasil.”
Stijn Vander Straeten, CEO de Crypto Finance Group, respalda este giro:
“La adopción cripto en Brasil ya tiene escala global. Lo que el mercado necesita ahora es gobernanza de nivel institucional, y precisamente por eso estamos aquí. Nuestro papel es aportar experiencia global al diálogo con la estructura única del mercado brasileño, definiendo estándares institucionales junto a actores locales. Observamos una demanda sólida y concreta por parte de instituciones de soluciones cripto estructuradas y plenamente reguladas.”
Martin Coxall, Director of Growth en BSV Association, destaca el papel estratégico del país:
“Brasil ya no es solo un participante en la economía digital; es el arquitecto de su próxima etapa. En BSV Association vemos a América Latina, liderada por el entorno regulatorio brasileño y la iniciativa DREX, como banco de pruebas global para blockchain a gran escala. Nuestra visión es una transición desde la especulación hacia una infraestructura ‘utility-first’, donde la blockchain BSV proporcione el rendimiento y la estabilidad necesarios para tokenizar activos del mundo real y sostener una economía impulsada por la IA.”
En conjunto, estas perspectivas reflejan una transformación estructural: Brasil evoluciona de un mercado minorista de alta adopción hacia un ecosistema maduro y preparado para la institucionalización. En este contexto, la regulación no actúa como freno, sino como catalizador de la siguiente fase de crecimiento.
¿Por qué América Latina? ¿Y por qué Brasil?
América Latina ha destacado durante años en el panorama cripto global por su elevada adopción minorista, impulsada por la volatilidad cambiaria, los flujos de remesas transfronterizas y una población digitalmente sofisticada. Lo novedoso es la velocidad con la que las finanzas institucionales convergen ahora con esa adopción de base.
Brasil, como mayor economía regional y uno de sus sistemas bancarios más avanzados, ocupa una posición singular. Su sistema financiero es concentrado pero tecnológicamente avanzado; su ecosistema fintech es maduro; y sus reguladores han demostrado preferencia por el diálogo frente a la prohibición. Esta alineación entre demanda de mercado, apertura regulatoria y capacidad institucional crea un entorno propicio para la integración masiva de blockchain.
En este contexto, São Paulo se consolida no solo como centro financiero local, sino como puerta de entrada entre América Latina y el ecosistema global de activos digitales. El debate evoluciona de la disrupción a la integración: cómo los bancos tradicionales incorporan la tokenización en sus balances, cómo los exchanges regulados interactúan con liquidez descentralizada y cómo las autoridades equilibran innovación y estabilidad financiera.
Paula Pascual, CEO de MERGE, concluye:
“América Latina, y Brasil en particular, se ha consolidado como uno de los mercados más estratégicos para el ecosistema cripto global. El compromiso temprano de los grandes bancos con esta tecnología ha sentado las bases para la adopción institucional, y los recientes avances regulatorios liderados por el Banco Central de Brasil aportan la seguridad jurídica necesaria para acelerar la participación corporativa.”
La institucionalización del cripto en América Latina ya no es una hipótesis. Con mayor claridad regulatoria y con la banca tradicional dando un paso al frente, Brasil entra en una nueva etapa en la que los activos digitales pasan a integrarse en la arquitectura central del sistema financiero.

