El envío de dinero transfronterizo atraviesa una transformación sin precedentes impulsada por la tecnología. Sin embargo, a medida que las alternativas digitales ganan terreno, una premisa permanece inamovible para los usuarios que no es otra que “sin confianza ni garantías de seguridad, la innovación pierde su impacto”.
Esta es una de las principales conclusiones de Money Travels 2026, un informe global publicado por Visa Inc. a partir de una investigación realizada junto a Morning Consult sobre una muestra de 2.192 adultos en Estados Unidos y más de 45.000 encuestados en 20 mercados globales.
De acuerdo con el comunicado, el estudio analizó cómo las stablecoins —activos digitales diseñados para mantener un valor paritario con monedas fiduciarias como el dólar— están ganando cuota en los flujos de remesas internacionales.
Sin embargo, la investigación pone de manifiesto que el verdadero catalizador para su adopción masiva no reside únicamente en la velocidad de la cadena de bloques, sino en la integración de esquemas de protección al consumidor equivalentes a los del sistema financiero tradicional.
Y es que, actualmente, la disposición base de los consumidores estadounidenses para utilizar stablecoins en transferencias internacionales se sitúa en un 36%, de acuerdo a la investigación realizada por Visa y Morning Consult.
Sin embargo, los datos de Visa demuestran que este porcentaje experimenta un salto cualitativo cuando se introducen garantías institucionales, es decir, si la transferencia en stablecoins se realiza a través de una institución financiera o proveedor existente de confianza, la intención de uso aumenta inmediatamente al 45%, lo cual ya es un porcentaje interesante.
El incremento es aún más pronunciado ante un escenario hipotético en el que se ofrezcan salvaguardas equivalentes a las de la banca comercial, como protección contra el fraude y seguros de depósito similares a los de la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC, «por sus siglas en inglés»).

En este contexto, el interés de adopción alcanza el 56%, lo que representa un aumento de 20 puntos porcentuales sobre el valor actual de disposición. Asimismo, el informe enfatiza que el canal o emisor resulta determinante para el público.
Un 64% de los encuestados afirma que la confianza depende más de la entidad que presta el servicio que de la infraestructura tecnológica subyacente. En este apartado, la banca tradicional y las redes de pagos globales lideran las preferencias del mercado, respaldadas por un 61% y un 60% de nivel de confianza entre los consumidores, respectivamente.
A pesar del despliegue institucional de activos tokenizados y del debate regulatorio en torno a los pagos digitales, el estudio de Visa confirma la existencia de una amplia brecha de conocimiento en el público general, ya que más de la mitad de los estadounidenses (56%) afirma no haber oído hablar nunca de las stablecoins.
Del mismo modo, entre el segmento de población que reconoce el término, persisten notables confusiones conceptuales, en vista que el mismo informe señala que un porcentaje significativo de usuarios asume erróneamente que las monedas estables sufren las mismas fluctuaciones de precio y volatilidad características de criptoactivos especulativos como Bitcoin.
Un concepto erróneo, que frena totalmente su consideración como instrumento viable para el envío de recursos a familiares en el extranjero. El informe Money Travels 2026 también pone la lupa sobre el impacto de la delincuencia digital en las transferencias de dinero al extranjero.
Las remesas representan un soporte crítico para el financiamiento de necesidades básicas, educación e inversión comunitaria; de hecho, aproximadamente uno de cada cinco remitentes en Estados Unidos reduce sus propios gastos cotidianos para poder enviar ayuda a sus familias.
Sin embargo, la vulnerabilidad ante el fraude es alta ya que más de un tercio de los encuestados (36%) afirma haber sido víctima directa de estafas en operaciones transfronterizas. En estos casos, las modalidades más habituales incluyen la suplantación de identidad, la mensajería falsa y esquemas fraudulentos de inversión.
A este escenario se suma la irrupción de herramientas basadas en inteligencia artificial generativa. Un 24% de los participantes reporta haber recibido mensajes de texto o correos de ingeniería social redactados por modelos de IA con alto grado de realismo.
Adicionalmente, el 44% manifiesta preocupación ante la posibilidad de que ciberdelincuentes utilicen falsificaciones profundas (deepfakes) de voz o video para suplantar la identidad de familiares en situación de emergencia y solicitar transferencias de dinero.
Los hallazgos difundidos por Visa subrayan que la evolución de las remesas no dependerá únicamente de la eficiencia técnica de las redes descentralizadas, sino de la capacidad del sector para construir entornos operativos seguros.
Como señaló Vira Platonova, directora global de Visa Direct, el futuro del mercado transfronterizo estará liderado por aquellas organizaciones capaces de garantizar la seguridad de los fondos y la trazabilidad de las operaciones.
En el marco metodológico del estudio, Visa aclara que las garantías bancarias mencionadas en los escenarios de encuesta son conceptuales, ya que en la actualidad las stablecoins carecen de cobertura pública de seguro de depósitos.
Es preciso recordar que Visa está interesada en el ecosistema cripto y especialmente en las stablecoins, ya que ofrece servicios B2B e institucionales desde sus tarjetas vinculadas a stablecoins hasta liquidaciones, pasando por movimientos transfronterizos y herramientas para desarrolladores a través de su plataforma.
Pero también porque ha reconocido que “actualmente, más de 160 programas de tarjetas vinculadas a stablecoins operan en la red de Visa, y el volumen de pagos en estos programas crece casi un 200% interanual”.
Señalando que “el volumen de liquidación de stablecoins de Visa superó recientemente una tasa anualizada de 20 mil millones de dólares, lo que representa un aumento de más de 15 veces con respecto al año anterior”.

Por lo que Visa, incorporó los préstamos en cadena a los pagos cotidianos de sus tarjetas con apoyo de Credit Coop, un protocolo de finanzas estructuradas on-chain que proporciona crédito renovable y financiación de capital circulante para programas de tarjetas vinculadas a stablecoins y redes de pago digital.
Al combinar los datos de liquidación de VisaNet con los préstamos basados en blockchain, Visa afirma que está ayudando a sus socios a desbloquear nuevas oportunidades de financiación para los programas de tarjetas vinculadas a stablecoins.
De hecho en Visa, también hacen seguimiento a las transacciones con stablecoins en blockchains públicas a través de su sitio Web y además anunció que se han aliado con firmas como Reap, una empresa global de tecnología financiera que desarrolla infraestructura habilitada para stablecoins, con la finalidad de lanzar programas de tarjetas de stablecoins en más de 100 mercados.
No obstante, más allá del interés mostrado por Visa y sus socios en las stablecoins, la reacción de los encuestados sugiere que la convergencia entre la tecnología de activos digitales y los marcos de protección al usuario de la banca tradicional será un pilar fundamental para la consolidación de este mercado en los próximos años.

