El desembarco de Revolut en EEUU muestra la consolidación de un gigante bancario global

El desembarco de Revolut en EEUU muestra la consolidación de un gigante bancario global

La industria financiera global presenció un hito estratégico en septiembre de 2026, luego que Revolut, la plataforma financiera con más de 80 millones de clientes a nivel mundial, anunciara en un comunicado la obtención de la aprobación condicional de la Oficina del Contralor de la Moneda de Estados Unidos (OCC, «por sus siglas en inglés») para establecer una licencia de banco nacional (National Bank Charter).

 


Este avance representa un paso decisivo en la hoja de ruta de la compañía hacia el lanzamiento formal de Revolut Bank US, previsto para 2027, y marca el inicio de una reestructuración profunda en la competencia entre las fintechs internacionales y la banca tradicional norteamericana.

De hecho Revolut señala que los siguientes pasos son obtener las aprobaciones del Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC, «por sus siglas en inglés») y la Reserva Federal (Fed), “con miras a lanzarse como un banco operativo en 2027”.

Sin duda esto pondrá fin a la dependencia del modelo Banking-as-a-Service (BaaS), el cual durante años, ha sido utilizado por las fintechs extranjeras e incluso locales que buscaban operar en Estados Unidos. Actualmente, los servicios bancarios de Revolut en ese país, son proporcionados por Lead Bank, miembro del FDIC.

Bajo este esquema, una entidad tecnológica alquila la infraestructura regulatoria de un banco local asociado para procesar depósitos y emitir tarjetas. Si bien este mecanismo facilita una entrada rápida al mercado, impone restricciones severas en los márgenes de beneficio, limita la oferta de productos y deja a la fintech expuesta a los riesgos operativos del banco aliado.

Con el aval condicional de la OCC, Revolut inicia la transición hacia la autonomía bancaria plena en el mercado financiero más grande del mundo. Una vez que concrete las aprobaciones pendientes ante la FDIC y la Fed, la entidad podrá: Captar depósitos directamente bajo la protección del seguro federal de la FDIC.

También podrá diseñar y emitir sus propios productos de crédito comercial y de consumo, como préstamos personales y tarjetas de crédito, así como del mismo modo reducir significativamente sus costos de procesamiento de pagos al operar de forma directa en las redes interbancarias estadounidenses.

Uno de los ángulos estratégicos más relevantes del despliegue de Revolut en Estados Unidos es su articulación con la expansión regional que la firma ha ejecutado en varios países de América Latina.

Tras establecer operaciones bancarias en México y tramitar licencias regulatorias en plazas clave como Brasil, Colombia, Perú y Argentina, Revolut está posicionando una infraestructura financiera unificada a lo largo del continente.

El corredor transfronterizo entre Estados Unidos y Latinoamérica mueve miles de millones de dólares anuales en concepto de remesas, comercio electrónico y pagos de servicios remotos. Hasta ahora, estas operaciones sufrían fricciones operativas derivando en elevadas comisiones por cambio de divisa y plazos de liquidación prolongados.

Al poseer licencias bancarias nativas tanto en Estados Unidos como en las principales economías latinoamericanas, Revolut estará capacitada para liquidar transacciones internas de manera casi instantánea y a costos mínimos, ofreciendo una propuesta de valor competitiva frente a los operadores de giros tradicionales y los bancos internacionales consolidados.

A diferencia de las instituciones bancarias estadounidenses de corte tradicional, que han mantenido una postura cautelosa e intermitente frente a la tecnología de activos digitales, la propuesta regulatoria de Revolut incorpora la convergencia entre finanzas tradicionales y criptoactivos dentro de su oferta central.

La compañía ha confirmado que la oferta integral de su portafolio de productos y servicios para el mercado estadounidense abarcará, junto con los productos bancarios clásicos, la gestión directa de criptomonedas y stablecoins.

Esta integración bajo un marco supervisado por la OCC y la FDIC satisface la demanda de un segmento de usuarios que busca operar con activos digitales sin abandonar la seguridad institucional y la protección de depósitos que brinda el sistema bancario regulado.

A pesar de la relevancia del anuncio, la aprobación condicional de la OCC no constituye una licencia operativa inmediata. El período comprendido entre finales de 2026 y el lanzamiento previsto para 2027 requerirá que la organización cumpla con exigencias de capital, gobernanza interna y controles de cumplimiento (compliance).

Durante esta etapa organizativa, la administración liderada por Nik Storonsky y el equipo ejecutivo de Revolut US deberán demostrar la capacidad operativa de sus sistemas contra el lavado de dinero (AML), evaluación de riesgos de crédito y resistencia tecnológica frente a ataques cibernéticos.

La expansión en Estados Unidos se suma a un ciclo de consolidación regulatoria internacional durante 2026, donde Revolut aseguró licencias en el Reino Unido, Francia, Australia y los Emiratos Árabes Unidos (EAU).

 


Con un objetivo corporativo fijado en alcanzar los 100 millones de clientes globales para mediados de 2027, el ingreso como banco nacional en la economía estadounidense otorga a la firma el respaldo institucional necesario para competir directamente con los grandes grupos bancarios del Wall Street tradicional y los neobancos locales consolidando su estatus como una infraestructura financiera global unificada.

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