Blockchain entra en las universidades argentinas con formación y casos de uso reales

Blockchain entra en las universidades argentinas con formación y casos de uso reales

Más de 25 instituciones académicas participaron en el segundo Foro Blockchain & Universidades, un encuentro que mostró cómo la tecnología comienza a avanzar desde la divulgación hacia aplicaciones concretas en educación, gestión académica y formación de nuevos profesionales.

Blockchain lleva años intentando desprenderse de una asociación casi automática con las criptomonedas. En las universidades argentinas, ese proceso empieza a materializarse mediante formación, investigación y, sobre todo, casos de uso que buscan resolver problemas concretos.

Ese cambio fue uno de los principales ejes del segundo Foro Blockchain & Universidades, organizado por la Fundación Blockchain Argentina (FBA) con el apoyo de Cardano y celebrado en la Universidad del Salvador (USAL).

El encuentro reunió a representantes de la industria, autoridades académicas, empresas, comunidades y estudiantes para debatir sobre adopción tecnológica y el papel que blockchain puede desempeñar en Argentina y Latinoamérica.

La convocatoria previa al evento anticipaba la participación de más de 25 universidades públicas y privadas, superando la asistencia de la primera edición y mostrando un creciente interés académico alrededor de blockchain.

Pero la cuestión relevante ya no parece ser únicamente cuántas universidades hablan de esta tecnología, sino qué están haciendo realmente con ella.

De explicar blockchain a preguntarse para qué sirve

El cambio de enfoque quedó resumido durante uno de los paneles por Diego Gutiérrez Zaldívar, cofundador y CEO de Rootstock Labs.

Estamos en este punto de inflexión de dejar de hablar de cómo funciona para iniciar a hablar de para qué sirve”, señaló.

La afirmación resume uno de los desafíos actuales del ecosistema. Después de años dedicados a explicar conceptos como descentralización, mecanismos de consenso, contratos inteligentes o tokenización, la industria necesita demostrar que la infraestructura construida puede generar utilidad.

Lucas Macchiavelli, embajador de Cardano, incidió en una idea similar al señalar que la industria nació impulsada por visionarios que buscaban transformar la economía, pero necesita ahora una nueva etapa basada en casos de uso reales.

Lo que nos llevó hasta acá no va a ser lo que nos lleve hasta el siguiente paso”, afirmó.

Representantes de Hedera y Avalanche también participaron en este debate sobre la evolución de las diferentes redes blockchain. Leandro Davo, Business Development de Ava Labs, puso el foco precisamente en la maduración alcanzada por la infraestructura y en la necesidad de construir sobre ella productos y servicios capaces de aportar eficiencia y resultados.

La cuestión resulta especialmente relevante en un momento en el que las diferentes redes compiten menos por demostrar únicamente sus capacidades técnicas y cada vez más por atraer desarrolladores, empresas, instituciones y usuarios capaces de convertir esas capacidades en aplicaciones.

Las universidades empiezan a experimentar con blockchain

El ámbito académico ofrece algunos ejemplos concretos de esta evolución.

Durante el panel dedicado a blockchain y universidades participaron representantes de la Universidad Nacional de Cuyo, Universidad Champagnat, Universidad Católica de Salta y Universidad del Salvador, que expusieron diferentes experiencias de incorporación de esta tecnología.

Uno de los casos más relevantes fue presentado por Silvia Álvarez, secretaria general de la Universidad Católica de Salta (UCASAL).

Según explicó durante el encuentro, la universidad utiliza blockchain dentro de su proceso de digitalización de documentación académica y actualmente las notas de aproximadamente 40.000 alumnos están registradas en la red.

Es precisamente este tipo de aplicaciones el que permite trasladar blockchain desde el terreno conceptual hacia procesos que afectan directamente al funcionamiento de una institución.

La Universidad Champagnat, por su parte, trabaja con un plan estratégico de cinco años para incorporar la tecnología en diferentes áreas. Su iniciativa incluye enseñanza de blockchain en distintas carreras, proyectos de investigación, nodos de Ethereum y un Club Blockchain universitario.

La Universidad Nacional de Cuyo también está recorriendo ese camino. Su programa Incubadora UNCUYO ha evolucionado desde una primera fase centrada principalmente en divulgación y formación hacia el desarrollo de aplicaciones concretas.

No son los únicos movimientos dentro del sistema universitario argentino. En marzo de 2026, por ejemplo, la Universidad Nacional de Quilmes aprobó un programa relacionado con blockchain y gestión académica universitaria que aborda cuestiones como gobernanza digital, tokenización de activos y automatización mediante contratos inteligentes.

Blockchain entra también en la formación profesional

La adopción universitaria tiene una segunda vertiente que puede resultar incluso más importante a largo plazo: preparar a los futuros profesionales para trabajar con estas infraestructuras.

Luciana Souto, secretaria académica de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad del Salvador, defendió durante el Foro precisamente esa necesidad.

“No queríamos esperar que el futuro se defina, sino formar profesionales que tengan capacidad de gestión en ese futuro que es hoy”, señaló.

La propia USAL ya había comenzado a profundizar esta estrategia. En mayo celebró otro encuentro junto a la Fundación Blockchain Argentina en el que participaron 110 estudiantes y donde la universidad defendió la integración de tecnologías como blockchain y los criptoactivos dentro de la formación profesional.

La cuestión va más allá de formar desarrolladores especializados en blockchain.

Finanzas, administración de empresas, derecho, logística, inteligencia de negocios o gestión pública son ámbitos en los que tecnologías como los contratos inteligentes, las credenciales digitales o la tokenización pueden acabar formando parte de las herramientas profesionales.

Argentina busca convertir adopción en utilidad

El Foro también permitió abordar la particular relación de Argentina con las criptomonedas.

Santiago Siri señaló durante el encuentro que “uno de cada cuatro argentinos usa cripto”, mientras que Yamil Santoro relacionó esta adopción con la inestabilidad macroeconómica y la desconfianza hacia el sistema financiero tradicional. Martín González Raskovsky, de JusToken, destacó por su parte los avances regulatorios producidos en el país, aunque recordó que persisten problemas relacionados con el acceso al crédito en Argentina y Latinoamérica.

Más allá de las cifras de adopción, el desafío parece estar desplazándose ahora hacia otro terreno.

Argentina cuenta con una comunidad cripto consolidada, desarrolladores, empresas y algunos de los proyectos blockchain más reconocidos de Latinoamérica. El siguiente paso pasa por convertir esa experiencia acumulada en infraestructura, productos y aplicaciones capaces de resolver problemas fuera del propio ecosistema cripto.

Las universidades pueden desempeñar un papel importante en esa transición.

No solo porque forman a quienes desarrollarán estas tecnologías, sino porque ellas mismas pueden convertirse en espacios donde experimentar con credenciales académicas, certificación documental, identidad digital, investigación o nuevos modelos de gestión.

El segundo Foro Blockchain & Universidades dejó precisamente esa sensación: la conversación alrededor de blockchain comienza a cambiar.

Después de años preguntándose cómo funciona la tecnología, el verdadero examen para el ecosistema argentino será demostrar para qué sirve.

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