América Latina viaja al triple de velocidad que Estados Unidos en adopción cripto

América Latina viaja al triple de velocidad que Estados Unidos en adopción cripto

Mientras el debate sobre la regulación de activos digitales parece estancado en los pasillos del Congreso estadounidense, mucho más al sur del continente el panorama es radicalmente distinto, de acuerdo al reciente informeEstado de la Industria Cripto 2025”, publicado por la fintech argentina Lemon.

En concreto para Lemon, América Latina se ha consolidado como el epicentro global de la adopción práctica y a decir verdad los datos son contundentes. Porque en 2025, la región sumó usuarios activos a un ritmo que triplica el de Estados Unidos, transformando una tecnología que nació como “disruptiva” en una infraestructura cotidiana e invisible.

Pero, si hay un país que encabeza esta carrera, es Argentina con una penetración del 12,4% de su población, por lo que el país no solo lidera en la región, sino que supera por cuatro veces la adopción per cápita de un gigante como Brasil.

Sin embargo, lo que realmente destaca el informe de Lemon no es solo la cantidad, sino la calidad de esa adopción, ya que en 2025, Argentina registró un récord histórico de 5,4 millones de descargas de aplicaciones de criptomonedas.

No obstante, el fenómeno más fascinante fue lo que los analistas llaman “adopción por conveniencia”, porque cientos de miles de argentinos utilizaron sus billeteras digitales para pagar sus vacaciones en Brasil a través del sistema PIX.

En la práctica, esto significa que el usuario pagaba con sus pesos o dólares digitales, y la tecnología blockchain resolvía la conversión y el pago transfronterizo de forma instantánea. Para el turista, fue un pago más; para la industria, fue la prueba de que las criptomonedas finalmente han ganado la batalla de la usabilidad.

El informe también revela un cambio psicológico profundo en el usuario argentino, quien ha pasado de ser un mero ahorrista a un “mini economista” de tiempo completo, debido a que la normalización del mercado cambiario en abril de 2025 —donde el Banco Central de la República de Argentina (BCRA) estableció bandas entre 1.000 y 1.400 dólares— llevó a que el uso de stablecoins como Tether ($USD₮) mutara.

Ya no se trata solo de “comprar y guardar” para evitar la devaluación, porque los usuarios aprendieron a operar contra el peso dentro de esas bandas, comprando en el límite inferior y vendiendo en el superior para proteger su poder adquisitivo en el corto plazo.

Esto ha llevado a que el mercado argentino sea hoy uno de los más sofisticados del mundo en términos de comportamiento minorista para el acceso a las criptomonedas y las divisas electrónicas o en físico.

El informe de Lemon, que este año incluyó una colaboración especial con estudiantes del MIT Sloan School of Management (la Escuela de Administración y Dirección de Empresas Sloan), aclara que la región no es un bloque homogéneo porque cada país adopta a las cripto por razones distintas, exponiendo que por ejemplo: Brasil y México son los gigantes del volumen transaccional.

Brasil lideró la lista con más de 318.000 millones de dólares recibidos, impulsado principalmente por inversores institucionales y grandes corporaciones que ven en la blockchain una forma de optimizar sus balances.

Por otro lado, Perú se posicionó en el Top 6 regional, duplicando su base de usuarios que a diferencia de Argentina, el motor en Perú no es la inflación, sino la búsqueda de eficiencia y rendimientos. Y es que, con un “sol” (la moneda fiduciaria local) fuerte, los peruanos utilizan stablecoins para acceder a tasas de interés más competitivas que las de la banca tradicional.

En lo que respecta Colombia, este país sigue una tendencia similar a la peruana, donde la interoperabilidad entre bancos y billeteras digitales ha facilitado que las criptomonedas se conviertan en una opción real para el movimiento de capitales.

Además, el 2025 también marcó el año en que el Bitcoin se alejó definitivamente de los memes para ser tratado como el “Oro Digital”, ya que tras haber cotizado al alza y alcanzando picos de 126.000 dólares en octubre de 2025, impulsó a que más de un millón de personas en la plataforma Lemon ya comenzaran a crear sus propias tenencias en BTC.

Hoy por hoy, este activo representa más de un tercio de los fondos bajo custodia de la empresa, consolidándose como la opción preferida para el ahorro a largo plazo, por encima incluso de las monedas estables.

Pero mirando hacia 2026, el reporte identifica dos tendencias que cambiarán las reglas del juego, por un lado las Acciones Tokenizadas (RWA, «por sus siglas en inglés») y por el otro los Mercados de Predicción.

La tokenización de activos del mundo real o RWA, permitirá que cualquier persona con un celular pueda comprar fracciones de acciones de empresas globales, operando las 24 horas del día, los 7 días de la semana, sin los horarios restrictivos de las bolsas tradicionales.

Mientras que los Mercados de Predicción, son aquellas plataformas donde los usuarios “apuestan” sobre el resultado de eventos futuros (elecciones, deportes, indicadores económicos e incluso eventos geopolíticos) están demostrando ser más precisas que las encuestas tradicionales, convirtiendo la información en un activo líquido.

El informe de la fintech Lemon, titulado el “Estado de la Industria Cripto 2025” no es solo un documento de métricas de LATAM, porque también es el testimonio vivo de un cambio de era en esa región del mundo.

En América Latina, la blockchain ha dejado de ser una promesa de futuro para convertirse en el sistema operativo del presente, contrastando radicalmente con el norte de la región que anda perdido en burocracia.

Aunque esto no es exclusivo de América Latina, porque a nivel global, el sur del planeta está construyendo, transacción a transacción, un sistema financiero más abierto, eficiente y, sobre todo, real que resuelve problemas básicos y cotidianos.

Por el contrario, el norte del planeta sigue regulando para que las criptomonedas (vistas como la semilla de la destrucción de su sistema financiero) operen cada vez más con restricciones y fuertes cargas tributarias sin sentido, para desmotivar su uso y adopción.

Advertencia "La inversión en criptoactivos no está regulada, puede no ser adecuada para inversores minoristas y perderse la totalidad del importe invertido"