Mientras los reguladores occidentales celebraban el supuesto cierre de nodos en criptointercambios y las sanciones contra billeteras digitales rusas en 2024, en el piso 52 de la Torre de la Federación en Moscú, el café seguía caliente y las terminales de trading no dejaban de parpadear.
Un nuevo y revelador informe de la firma de análisis blockchain Elliptic, pone cifras a una realidad incómoda, que no es otra que (las sanciones internacionales no han detenido el flujo de capitales rusos y solo lo han obligado a mutar hacia un ecosistema cripto más opaco y resistente), como era de esperarse.
El informe de Elliptic desglosa cómo una red de plataformas —algunas operando a plena luz del día y otras bajo capas de ofuscación técnica— está permitiendo a entidades sancionadas mover miles de millones de dólares fuera del alcance del sistema SWIFT para mantener a flote algunos sectores económicos de Rusia a pesar de las sanciones occidentales.
El primer protagonista de esta historia sobre ecosistema cripto ruso es el criptointercambio Garantex, que a pesar de estar bajo el martillo de la OFAC (la Oficina de Control de Activos Extranjeros de EE.UU.) desde marzo de 2024, sigue siendo el centro gravitacional de la liquidez ilícita.
Sin embargo, en esta oportunidad en pleno 2026 la novedad no es solo la supervivencia de Garantex, sino la aparición de otros criptointercambios satélites como Bitpapa, ABCeX, Exmo, Rapira y Aifory Pro.
Bitpapa, una plataforma peer-to-peer (P2P) registrada en los Emiratos Árabes Unidos pero con un ADN puramente ruso, se ha consolidado como el puente de salida preferido. Según Elliptic, aproximadamente el 9,7% de todos los flujos salientes de Bitpapa se dirigieron a entidades sancionadas.

Lo más sofisticado de Bitpapa no es su volumen, sino su táctica de rotación constante de direcciones de billeteras. Esta técnica de “camuflaje on-chain” está diseñada específicamente para engañar a los algoritmos de monitoreo, permitiendo que fondos vinculados a la guerra o al lavado de dinero se mezclen con transacciones de usuarios legítimos antes de llegar a su destino final.
Pero, si Bitpapa es el puente, ABCeX es la fortaleza porque se encuentra operando desde el corazón financiero de Moscú. Esta plataforma ha procesado al menos 11 mil millones de dólares en transacciones.
El reporte de Elliptic es bien claro al señalar que ABCeX funciona como un nodo de redistribución de liquidez hacia otros criptointercambios sancionados, como Aifory Pro, que facilita conversiones de cripto a efectivo no solo en Rusia, sino en puntos estratégicos como Dubái y Turquía.
Este corredor financiero Moscú-Dubái-Estambul se ha convertido en el “triángulo de las Bermudas” de las sanciones occidentales, donde el rastro del rublo desaparece para convertirse en stablecoins o divisas locales.
Uno de los datos más escalofriantes del informe —que coincide con advertencias previas de firmas como TRM Labs— es el dominio de las stablecoins en este esquema, porque mientras que el mundo observa con atención los vaivenes del precio de Bitcoin (BTC), los actores estatales rusos han volcado su atención a tokens vinculados al rublo, como el A7A5.
Desde la invasión de Ucrania en 2022, las transacciones con esta stablecoin –de nombre bastante curioso “A7A5”- han superado los 100 mil millones de dólares dentro de los criptointercambios de la Federación Rusa.
Para quienes preguntan: ¿Por qué es relevante? La respuesta es porque al ser un activo cuya liquidez y emisión están fuera del control de emisores estadounidenses como Circle emisor de USDC (USDC) o Tether Limited emisor de Tether (USD₮), se convierte en una herramienta de soberanía financiera “inmune” a las presiones de Washington o Bruselas.
Además, el informe de la firma Elliptic, mencionó a otros criptointercambios como Exmo que operaba en dos dominios (Exmo.com y Exmo.me), cuyos representantes informaron que habían realizado una “supuesta separación operativa geográfica” luego de la invasión a Ucrania en 2022, afirmando “haber abandonado el mercado ruso vendiendo su negocio regional a Exmo.me”.

No obstante, hasta ahora Elliptic sostiene que los datos en cadena contradicen totalmente esta afirmación, ya que “el análisis de blockchain demuestra que Exmo.com y Exmo.me siguen compartiendo la misma infraestructura de billetera de custodia”, así que es obvio que este criptointercambio siga establecido en la Federación Rusa.
De hecho, Elliptic revela en su informe que “los criptoactivos depositados en cualquiera de las plataformas se agrupan en direcciones de billetera activa idénticas, y los retiros para ambas plataformas se emiten desde las mismas direcciones”, siendo poco probable que los datos en cadena estén errados.
Concretamente, la firma de análisis Blockchain señala que “esto indica que no existe una separación real a nivel operativo, lo que permite que los fondos de la plataforma orientada a Rusia se mezclen con los de la entidad orientada a Occidente”. En los datos en cadena se ha comprobado que “Exmo ha realizado más de 19,5 millones de dólares en transacciones directas con entidades sancionadas, como Garantex, Grinex y Chatex”.
Otro criptointercambio que salió a relucir en este informe, es Rapira, una plataforma de criptointercambio georgiana que posee una oficina en la capital de Rusia. Desde Moscú, Rapira facilita el comercio en rublos entre sus usuarios y Elliptic afirma que “ha realizado transacciones directas de criptoactivos con la plataforma autorizada Grinex, por un total de más de 72 millones de dólares”.
Sin embargo, también señala que de acuerdo a informes de prensa, “las oficinas de Rapira en Moscú fueron allanadas como parte de una investigación sobre una presunta fuga de capitales a Dubái”.
Y el último criptointercambio Aifory Pro, que se especializa en servicios de conversión de efectivo a criptomonedas en Moscú, Dubái y Turquía, según Elliptic “también actúa como ‘Agente de Pago de Actividades Económicas Extranjeras’ para el comercio internacional, por ejemplo, entre Rusia y China”.
Del mismo modo, Elliptic señala que Aifory Pro se encarga de facilitar explícitamente la evasión de las restricciones de servicio mediante en acceso a “tarjetas de pago virtuales y tarjetas compatibles con Apple Pay que utilizan el saldo en (USD₮) del cliente para pagar servicios extranjeros como Airbnb y ChatGPT, que de otro modo estarían bloqueados en Rusia”.

Asimismo, en el informe explica sobre Aifory Pro que “otra evidencia de actividad de alto riesgo incluye sus vínculos financieros directos con Abantether, una plataforma de intercambio iraní, a la que ha enviado casi 2 millones de dólares en criptoactivos”.
Elliptic con este informe ha hecho una llamada de atención para la criptoindustria, para que se entienda que la infraestructura cripto no es solo un vehículo de inversión, sino una pieza fundamental de la arquitectura geopolítica actual.
El hecho de que entidades ilícitas hayan recibido cifras récord en stablecoins durante 2025 demuestra que las herramientas de cumplimiento actuales (compliance) están siendo superadas por la velocidad de la ingeniería financiera rusa.
Para los reguladores, el desafío ya no es solo identificar una billetera, sino entender cómo criptointercambios como Rapira procesan más de 72 millones de dólares con plataformas sancionadas como Grinex sin que las alarmas globales se activen a tiempo y aparentemente sin ningún tipo de consecuencias.
El reportaje de Elliptic deja claro que, en la guerra de sanciones, el campo de batalla se ha trasladado definitivamente a la cadena de bloques. Y en este tablero, Rusia parece haber aprendido a jugar con las reglas de la descentralización para proteger sus intereses económicos.
Este informe subraya que, a pesar del mayor escrutinio regulatorio, la fragmentación de los criptointercambios y el uso de stablecoins locales siguen siendo el “talón de Aquiles” de las políticas de presión financiera global.

