Por Matías Bari, CEO de Satoshi Tango
El Mundial más grande de la historia generará más de 290.000 empleos temporales solo en Estados Unidos y hasta 120.000 en México.
Matías Bari, CEO de Satoshi Tango, analiza cómo las criptomonedas estables —USDT, USDC y DAI— se posicionan como la vía más eficiente para que los trabajadores latinoamericanos cobren, ahorren y envíen dinero a sus países de origen sin perder valor en el camino.
El 11 de junio de 2026 arrancará oficialmente la Copa del Mundo FIFA más ambiciosa jamás organizada. Con 48 selecciones, 104 partidos y 16 ciudades sede distribuidas entre México, Estados Unidos y Canadá, el torneo no solo promete ser un hito deportivo, sino también un fenómeno económico sin precedentes.
La FIFA estima que el evento contribuirá con aproximadamente 40.900 millones de dólares al producto bruto mundial y facilitará la creación de cerca de 824.000 empleos equivalentes a tiempo completo a escala global. Solo en territorio estadounidense, el Task Force creado por la Casa Blanca proyecta más de 290.000 puestos temporales y un impacto económico superior a los 47.000 millones de dólares.
Detrás de estas cifras se esconde una realidad que trasciende lo futbolístico: cientos de miles de trabajadores —muchos de ellos latinoamericanos— se incorporarán a roles temporales en hospitality, seguridad, logística, gastronomía, transporte y marketing durante los 39 días que durará la competencia.
En México, la Secretaría de Trabajo y Fomento al Empleo estima entre 50.000 y 120.000 nuevos empleos solo en la Ciudad de México, mientras que la industria restaurantera prevé entre 12.000 y 14.000 contrataciones adicionales en sus tres sedes nacionales. La pregunta que emerge con fuerza es: ¿Cómo cobrarán esos trabajadores, y cómo protegerán el valor de lo que ganen?
El puente cripto: cobrar en dólares digitales sin bancos ni fricciones
Para Matías Bari, CEO y cofundador de Satoshi Tango, la Copa del Mundo 2026 representa un caso de uso concreto y masivo para las stablecoins, esas criptomonedas cuyo valor está anclado al dólar estadounidense.
“El Mundial va a movilizar a una cantidad enorme de trabajadores latinoamericanos hacia Norteamérica. Muchos de ellos no tienen cuenta bancaria en Estados Unidos, no quieren pagar comisiones abusivas por transferencias internacionales y, sobre todo, no quieren que su sueldo pierda valor entre que lo cobran y lo envían a sus familias. Ahí es exactamente donde entran las stablecoins como USDT, USDC y DAI: permiten cobrar en dólares digitales, de forma instantánea, sin intermediarios y con costos mínimos”, explica el CEO de Satoshi Tango.
Los números respaldan la visión de Bari. Según datos del ecosistema fintech regional, el volumen de transacciones con stablecoins en América Latina alcanzó los 324.000 millones de dólares en 2025, con un crecimiento interanual del 89%. USDT y USDC concentran casi el 90% de todas las operaciones en exchanges de la región, y la adopción de stablecoins en países como Argentina y Venezuela supera el 40% de la población adulta.
El mercado latinoamericano de remesas, estimado en 142.000 millones de dólares anuales, migra aceleradamente hacia los rieles cripto: una transferencia tradicional de 500 dólares cuesta en promedio 31 dólares, mientras que vía stablecoins el costo se reduce a apenas 7,50 dólares, una baja del 76%.
Un Mundial, tres países y un ejército de trabajadores temporales
La magnitud del evento es inédita. Las 11 ciudades sede en Estados Unidos —entre ellas Los Ángeles, Miami, Nueva York, Dallas y Houston— ya están en una fase decisiva de preparación que incluye mejoras de infraestructura, ampliación de alojamiento y refuerzo de servicios públicos.
En México, Guadalajara, Monterrey y Ciudad de México se preparan para recibir a unos 6,5 millones de aficionados que, según estimaciones de la FIFA, asistirán a los estadios de los tres países. La derrama económica esperada solo en las tres sedes mexicanas alcanza los 65.000 millones de pesos.
Los contratos de trabajo temporal asociados al torneo abarcarán períodos de uno a tres meses, concentrados entre junio y julio. Especialistas en capital humano señalan que las empresas priorizarán candidatos bilingües con habilidades blandas y capacidad de atención multicultural.
Sin embargo, más allá de los requisitos del puesto, la cuestión financiera es crítica: trabajadores que llegan desde Argentina, Colombia, Venezuela, Perú o México necesitan soluciones ágiles para recibir sus pagos y, en muchos casos, enviar dinero a sus familias.
“Hoy un trabajador latinoamericano puede recibir su pago en USDT o USDC directamente en su billetera digital, convertirlo a pesos argentinos, soles peruanos o pesos chilenos, con costo cero de red (envíos gratuitos) y transferirlo a su familia en cuestión de minutos, no de días. No necesita una cuenta bancaria internacional, no paga spreads cambiarios opacos ni espera liquidaciones de 48 o 72 horas. Ese es el cambio de paradigma”, menciona Matías Bari.
Las herramientas de Satoshi Tango para el trabajador global
Satoshi Tango se posiciona como una plataforma integral para quienes necesitan operar con criptomonedas de forma sencilla y segura. La compañía ofrece compra y venta de USDT, USDC, DAI y otras criptomonedas; transferencias entre pares sin costos adicionales; y un sistema de depósitos y retiros en dólares que se integra directamente con la plataforma.
Además, Satoshi Tango opera con múltiples redes blockchain —incluidas Polygon, Tron y BNB Chain—, lo que permite a los usuarios elegir la vía más rápida y económica para mover sus fondos. Para Bari, esta infraestructura es especialmente relevante en el contexto de trabajadores temporales que necesitan eficiencia y bajo costo.
“Nosotros construimos herramientas pensando en la vida financiera real de las personas. Un trabajador que está tres meses en Houston o en Ciudad de México durante el Mundial necesita cobrar rápido, ahorrar en una moneda estable y poder enviar plata a su casa sin que se la coman las comisiones. Eso es exactamente lo que hacemos desde Satoshi Tango: facilitamos esa operación de punta a punta, con la seguridad de una empresa que lleva más de 11 años en el mercado”.
El contexto macro: América Latina lidera la adopción de stablecoins por necesidad
La tendencia que describe Bari no es anécdotica. El 75% de los inversores institucionales latinoamericanos ya asigna recursos a stablecoins, y las transferencias a través de exchanges centralizados pasaron de 3.000 millones de dólares en 2021 a 27.000 millones en 2024.
El auge del trabajo freelance y remoto ha sido un catalizador clave: según Bloomberg Línea, el crecimiento de los nómadas digitales y trabajadores remotos que cobran en dólares desde el exterior sigue impulsando los flujos financieros hacia la región, y el 70% de las transferencias internacionales vía fintech ya se liquida en menos de cinco minutos gracias al uso de stablecoins.
En este escenario, la Copa del Mundo funciona como un acelerador. Miles de personas que quizás nunca habían interactuado con criptomonedas tendrán, por primera vez, la necesidad concreta de cobrar en un país extranjero, proteger sus ingresos de la volatilidad cambiaria y transferir dinero a distancia de manera eficiente.
“El Mundial 2026 representa un punto de inflexión. Millones de trabajadores en Latinoamérica podrían descubrir una forma superior de gestionar su dinero, no en términos de especulación o trading, sino para usos cotidianos como cobrar un salario, pagar el alquiler o enviar remesas”.
“Las stablecoins ofrecen una solución más eficiente que el sistema bancario tradicional para estas necesidades diarias, incluyendo rendimientos y pagos directos en USDT para usuarios en Argentina, Chile y Perú. En Satoshi Tango, aspiramos a ser el puente que facilite esta transición de manera simple y segura”, concluye Bari.
El partido que se juega fuera de la cancha
Mientras las selecciones afinan sus planteles y los estadios ultiman detalles de infraestructura, otra competencia transcurre en silencio: la de las plataformas financieras que buscan captar a esa masa crítica de trabajadores temporales que se movilizará por Norteamérica durante 39 días.
Con un mercado de remesas de 142.000 millones de dólares y una adopción cripto que no deja de crecer, América Latina se perfila como el territorio donde las stablecoins dejarán de ser una promesa para convertirse en infraestructura financiera cotidiana.
Para Satoshi Tango y su equipo, el pitazo inicial ya sonó: la oportunidad de demostrar que la tecnología cripto no es solo para traders o entusiastas digitales, sino para cualquier persona que trabaje, cobre y envíe dinero en un mundo que, cada vez más, opera en tiempo real y sin fronteras.

