La FinCEN emite advertencia a bancos por fraude con cajeros de criptomonedas

La FinCEN emite advertencia a bancos por fraude con cajeros de criptomonedas

La Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN, «por sus siglas en inglés») del Departamento del Tesoro de EEUU lanzó una advertencia en un comunicado contundente a las instituciones financieras, señalando que los quioscos de moneda virtual convertible (CVC, «por sus siglas en inglés»), popularmente conocidos como “cajeros de criptomonedas”, están siendo utilizados de manera creciente por estafadores y organizaciones criminales para cometer fraudes y lavar dinero.

El aviso FIN-2025-NTC1, emitido este lunes, es una llamada de atención para que los bancos y otras entidades financieras estén más vigilantes y reporten cualquier actividad sospechosa que involucre estas máquinas.

La advertencia de FinCEN no es un golpe bajo a las criptomonedas en general, sino un esfuerzo por fortalecer el ecosistema financiero y proteger a los consumidores, especialmente a los más vulnerables.

La agencia subraya que, si bien estos quioscos ofrecen una puerta de entrada fácil para la compra y venta de activos digitales, su falta de supervisión en algunos casos los ha convertido en una herramienta preferida para los delincuentes.

Las actividades ilícitas que involucran quioscos CVC incluyen fraude, ciertos tipos de delitos cibernéticos y actividades de organizaciones de tráfico de drogas, que son tres de las prioridades nacionales de FinCEN en materia de lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo”, señala el FinCEN en su comunicado.

El aviso de FinCEN destaca un aumento alarmante en el uso de estos quioscos para actividades ilícitas. Las cifras son reveladoras: el Buró Federal de Investigaciones (FBI, «por sus siglas en inglés») recibió casi 11.000 quejas relacionadas con el uso fraudulento de estos cajeros en 2024, con pérdidas reportadas que superaron los 246.7 millones de dólares.

Este aumento representa un salto significativo con respecto a años anteriores, lo que indica una tendencia preocupante que no puede ser ignorada por las autoridades por lo que se invita a las instituciones financieras tener mayor vigilancia sobre las transacciones provenientes de estos cajeros de criptomonedas y a reportarlas en el Informe de actividades sospechosas o Suspicious Activity Reporting (SAR).

El modus operandi de los estafadores es a menudo simple, pero efectivo. Engañan a sus víctimas para que envíen dinero a través de estos quioscos, a menudo bajo la falsa premisa de que es para resolver un problema urgente.

De allí que las estafas más comunes que se pueden encontrar, están los fraudes de soporte técnico, en la que los estafadores se hacen pasar por personal de soporte de grandes empresas tecnológicas, como Microsoft o Apple, y convencen a las víctimas de que su computadora tiene un virus o ha sido hackeada.

Les dicen que la única forma de “resolver” el problema es enviando dinero a través de un cajero de criptomonedas. Luego están las estafas de suplantación de identidad bancaria, en las que los delincuentes se hacen pasar por representantes de un banco y advierten a las víctimas sobre una supuesta actividad fraudulenta en sus cuentas.

Por lo que, les señalan que para “asegurar” los fondos, deben retirarlos y depositarlos en una dirección de billetera de criptomonedas a través de un quiosco. También están las estafas de romance y extorsión que son una de las más comunes en Estados Unidos y uno de los tipos de estafas que mayores pérdidas han dejado a las víctimas.

En este tipo de estafas, los delincuentes establecen relaciones falsas con las víctimas y, una vez que ganan su confianza, les piden dinero para una “emergencia” o una “inversión”, dirigiéndolos a los cajeros de criptomonedas para hacer la transferencia.

Pero el problema no se limita solo a estafadores individuales. El aviso también señala que organizaciones criminales transnacionales, como el Cartel de Jalisco Nueva Generación, están utilizando estos quioscos para lavar dinero a gran escala, aprovechando la rapidez y el anonimato que, en algunos casos, pueden ofrecer.

Para combatir esta creciente amenaza, FinCEN ha proporcionado una lista de “indicadores de alerta” o red flags que las instituciones financieras deben tener en cuenta. Estos indicadores están diseñados para ayudar a los bancos a identificar y reportar transacciones sospechosas, lo que a su vez permite a las autoridades actuar de manera más efectiva.

La FinCEN sugiere monitorear algunos de los indicadores clave cómo las transacciones fraccionadas, realizadas con múltiples depósitos en efectivo, cada uno justo por debajo del umbral de reporte de 10.000 dólares, realizados en diferentes momentos y utilizando varias máquinas. Esto es un claro indicio de un intento de “smurfing” o estructuración para evitar la detección.

También se debe monitorear la vinculación de múltiples cuentas por clientes. Si un cliente que tiene varias cuentas o realiza transacciones a través de múltiples quioscos de CVC que están todos vinculados al mismo número de teléfono, dirección de correo electrónico o dirección de billetera de criptomonedas, son direcciones que deben ser reportadas.

Asimismo, se debe reportar las discrepancias en el comportamiento del cliente. Por ejemplo, si un cliente que de repente comienza a retirar grandes sumas de efectivo, sin un historial previo de tales actividades, y menciona que va a utilizar un cajero de criptomonedas para transferir los fondos, es una señal clave, de que se debe considerar como una cuenta sospechosa.

De igual manera, se deben monitorear las transacciones de clientes “inexpertos” que operan con grandes sumas. Es decir, si un cliente que muestra una clara falta de familiaridad con las criptomonedas, pero está intentando realizar transacciones sustanciales a través de un quiosco. Esto podría indicar que están siendo dirigidos por un estafador, por lo que esta cuenta se debe reportar.

En concreto, la FinCEN deja claro que su objetivo no es frenar la innovación, sino asegurar que se desarrolle dentro de un marco de seguridad y legalidad. El aviso es un recordatorio de que las instituciones financieras tienen la obligación de cumplir con la Ley de Secreto Bancario (BSA, «por sus siglas en inglés») y de informar sobre cualquier actividad sospechosa que identifiquen.

La agencia también enfatiza la importancia de la colaboración entre las instituciones financieras, los operadores de quioscos de CVC y las agencias de aplicación de la ley. Al compartir información y estar atentos, se puede crear una red de defensa más sólida contra los delincuentes que buscan explotar las vulnerabilidades del sistema.

Este aviso es un paso importante en la evolución de la regulación cripto en EEUU y sirve como un recordatorio para todos en el espacio: a medida que el ecosistema de activos digitales madura, también lo hacen los métodos de los delincuentes.

La vigilancia, la educación y la colaboración son las mejores herramientas para asegurar que las criptomonedas sigan siendo una fuerza para el bien y no un refugio para actividades ilícitas.

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