Wall Street prueba valores tokenizados con 40 grandes firmas antes de dar el salto al mercado real

Wall Street prueba valores tokenizados con 40 grandes firmas antes de dar el salto al mercado real

La tokenización está dejando de ser un experimento reservado a pequeños proyectos fintech. Este jueves 13 de agosto, el foco vuelve a situarse en la infraestructura financiera estadounidense después de que DTCC haya completado una prueba con 40 grandes firmas de Wall Street para operar valores tradicionales mediante tecnología blockchain.

La prueba tuvo una duración de cuatro horas y permitió trabajar con valores reales sobre infraestructura tokenizada. El ensayo adquiere especial importancia porque se produce antes de un despliegue previsto para octubre, acercando la tecnología a uno de los puntos neurálgicos del sistema financiero mundial.

Depository Trust & Clearing Corporation no es precisamente un actor periférico. Su papel dentro de la compensación, liquidación y procesamiento de operaciones estadounidenses convierte cualquier avance hacia blockchain en una señal especialmente relevante para el mercado.

La tokenización entra en la infraestructura de Wall Street

Durante años, la industria presentó la tokenización como una forma de democratizar inversiones o fraccionar activos.

Pero existe una transformación posiblemente mucho más profunda.

Blockchain puede modificar la propia infraestructura utilizada para emitir, negociar y liquidar valores.

El International Monetary Fund señala precisamente que la tokenización de los mercados de capitales puede integrar en flujos programables funciones que actualmente se encuentran separadas, como negociación, liquidación, custodia y gestión de activos.

En otras palabras, el verdadero potencial no reside únicamente en convertir una acción o un bono en un token.

Está en modificar todo lo que ocurre después.

Liquidar una operación casi inmediatamente

Los mercados financieros tradicionales funcionan mediante una compleja cadena de intermediarios encargados de comprobar que el comprador recibe el activo y el vendedor recibe el dinero.

Blockchain introduce la posibilidad de realizar ambas operaciones de manera prácticamente simultánea.

Es lo que se conoce como liquidación atómica.

La transferencia del activo y el pago pueden producirse dentro de una misma operación digital, reduciendo determinados riesgos de contraparte y eliminando parte de las fricciones operativas existentes.

Para mercados que procesan enormes cantidades de capital diariamente, incluso pequeñas mejoras en eficiencia pueden tener consecuencias significativas.

El experimento empieza a convertirse en mercado

La prueba de DTCC no aparece de forma aislada.

Durante los últimos meses se han sucedido iniciativas que apuntan en la misma dirección.

Nasdaq recibió autorización de la SEC para integrar acciones y ETF tokenizados directamente en su mercado, mientras bancos y gestoras continúan desarrollando fondos monetarios, bonos y otros instrumentos financieros sobre infraestructuras blockchain.

La diferencia respecto a hace cinco años es cada vez más evidente.

Entonces las instituciones financieras realizaban pruebas para descubrir qué podía hacer blockchain.

Ahora comienzan a preguntarse cómo incorporarla a sus operaciones.

La velocidad también introduce nuevos riesgos

La tokenización, sin embargo, no elimina automáticamente los riesgos del sistema financiero.

En algunos casos puede trasladarlos.

El FMI advierte de que una liquidación prácticamente instantánea reduce determinadas exposiciones, pero también incrementa las necesidades de liquidez intradía y puede hacer que situaciones de estrés se desarrollen con mucha mayor rapidez.

Un mercado capaz de operar permanentemente también necesita infraestructuras, mecanismos de supervisión y sistemas de gestión de crisis preparados para funcionar permanentemente.

La velocidad es una ventaja cuando todo funciona correctamente.

Puede convertirse en un problema cuando algo falla.

Wall Street busca una blockchain bajo sus propias reglas

Otro elemento comienza a quedar claro.

La adopción institucional no está siguiendo necesariamente el modelo abierto y completamente descentralizado que caracterizó los primeros años del ecosistema cripto.

Las instituciones financieras están apostando principalmente por redes gobernadas, sistemas con participantes identificados y mecanismos capaces de cumplir los requisitos regulatorios existentes.

El FMI identifica precisamente una transición desde redes cripto abiertas hacia infraestructuras compartidas con gobernanza institucional.

Blockchain entra en Wall Street, pero lo hace adaptándose a las reglas de Wall Street.

La tokenización se acerca al punto de no retorno

El dato más importante de la prueba de DTCC quizá no sea tecnológico.

Es el número de participantes.

Cuando 40 grandes firmas financieras prueban simultáneamente una infraestructura para operar valores tokenizados, la conversación deja de girar alrededor de si blockchain puede utilizarse en los mercados de capitales.

La pregunta empieza a ser cuándo alcanzará suficiente escala.

El despliegue previsto para octubre permitirá comprobar hasta dónde puede llegar esta transformación fuera de un entorno controlado.

Durante años, blockchain intentó construir un sistema financiero alternativo.

Ahora está ocurriendo algo diferente.

La tecnología empieza a introducirse directamente en las tuberías del sistema financiero que ya existe.

Advertencia "La inversión en criptoactivos no está regulada, puede no ser adecuada para inversores minoristas y perderse la totalidad del importe invertido"