El estancamiento legislativo en el Congreso estadounidense suele ser sinónimo de parálisis para cualquier iniciativa o proyecto de ley que este en discusión, pero el freno a la Ley de Claridad sobre la Estructura del Mercado de Activos Digitales (CLARITY Act, «por sus siglas en inglés») en el Senado ha desencadenado el efecto contrario.
Vale decir, que tras un despliegue sin precedentes de la autoridad ejecutiva de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, «por sus siglas en inglés»), liderada por el presidente Paul S. Atkins, la agencia ha dejado claro que no esperará a los consensos políticos de Capitol Hill.
Ante la incapacidad de los legisladores para votar el proyecto antes del receso de agosto, la SEC ha tomado la iniciativa para estructurar un marco regulatorio a medida mediante la vía administrativa.
Este movimiento, calificado por observadores de Wall Street como una maniobra irónica y audaz, redefine las reglas del juego para la emisión de tokens, la tokenización de activos del mundo real (RWA, «por sus siglas en inglés») y la adopción institucional en la mayor economía del mundo.
El detonante de esta aceleración responde a la dinámica parlamentaria en la sede del Capitolio en Washington D.C., porque el líder de la mayoría en el Senado, John Thune, fijó una votación de procedimiento para el 15 de septiembre.
No obstante, el proyecto requiere una mayoría cualificada de 60 votos para romper el bloqueo, lo que exige sumar al menos a siete senadores no republicanos, algo que por ahora no es muy sencillo de lograr debido a la postura demócrata.
Y es que, debido a una fuerte oposición encabezada por figuras como la senadora demócrata por Massachusetts, Elizabeth Warren, las probabilidades de lograr un acuerdo legislativo unánime se han reducido sensiblemente.
Aquí radica la paradoja señalada por analistas del sector como Nate Geraci, presidente de NovaDius Wealth Management, una firma de asesoría de inversiones que ofrece a sus clientes una planificación financiera integral y una gestión de cartera, pero también cofundador del ETF Institute, reveló lo sarcástico de esta acción de la SEC.
Politics aside…
It’s ironic that Congress failing to pass Clarity Act will result in President Trump’s SEC doing pretty much whatever they want within existing laws to fast-track crypto industry.
Sure, some of that work can be undone by another administration.
But crypto…
— Nate Geraci (@NateGeraci) August 11, 2026
Geraci dijo en su cuenta de X: “Aparte de política… Es irónico que el Congreso no apruebe la Ley de Claridad resulte en que la SEC del presidente Trump haga prácticamente lo que quiera dentro de las leyes existentes para acelerar la industria cripto”.
“Claro, parte de ese trabajo podría deshacerse por otra administración. Pero las cripto avanzan a velocidad warp. Podría ser demasiado tarde para entonces”, dijo el presidente de NovaDius Wealth Management y cofundador del ETF Institute.
Y es que al bloquear una ley marco que habría establecido límites estrictos y equilibrado las competencias entre la SEC y la Commodity Futures Trading Commission (CFTC, «por sus siglas en inglés»), la oposición en el Congreso ha terminado otorgando vía libre al regulador.
Sin las ataduras de un texto legal restrictivo emanado del Poder Legislativo, la administración actual de la SEC cuenta con el margen operativo para utilizar sus facultades discrecionales y acelerar la integración de los activos digitales dentro del sistema financiero tradicional.
El eje de esta nueva etapa se cristaliza en la reunión abierta convocada por la SEC para el viernes 14 de agosto de 2026, que de acuerdo con las convocatorias oficiales del organismo bajo la Ley de Transparencia, la Comisión —integrada por sus tres miembros republicanos— someterá a votación el inicio formal del proceso de elaboración de normas para la denominada “Regulación Cripto” (Reg Crypto).

Esta iniciativa persigue resolver dos de los mayores cuellos de botella históricos del sector. El primero, abrir un régimen de oferta adaptado, mediante la creación de un canal de registro y divulgación simplificado para aquellos proyectos cripto cuyas ventas iniciales se califiquen como contratos de inversión bajo la prueba Howey.
Esto permitirá a las empresas captar capital de manera conforme a la ley sin verse sujetas al régimen de registro tradicional de una oferta pública inicial (OPI). El segundo cuello de botella, es controlar el criterio de salida jurisdiccional con un marco regulatorio que contemplará la desvinculación progresiva de la SEC.
Una vez que un proyecto alcance un grado suficiente de descentralización y los esfuerzos de gestión directos se hayan agotado, el activo dejará de considerarse un contrato de inversión, respondiendo a una demanda histórica de los desarrolladores.
A la par de la Reg Crypto, la agencia prepara los detalles de una exención por innovación destinada a la negociación de valores y acciones tokenizadas, la cual será de tipo sandbox y que sentará las bases regulatorias para que acciones de empresas cotizadas puedan emitirse y negociarse las 24 horas del día, los 7 días de la semana, directamente sobre redes blockchain.
Para mitigar el rechazo de los mercados de valores tradicionales expuesto en borradores previos, la propuesta actualizada otorgará a los emisores el derecho de oponerse si un tercero intenta tokenizar sus acciones sin autorización previa.
La decisión de la SEC de actuar mediante la elaboración de normas formales (rulemaking) en lugar de simples declaraciones de política del personal (staff guidance) responde a una búsqueda de durabilidad jurídica.
Mientras que las guías informales pueden ser rescindidas de forma inmediata por cualquier administración entrante, la aprobación de una norma administrativa requiere un proceso público formal con periodos de comentarios de dos a tres meses y revisiones fundamentadas.
A pesar de esta formalidad, el camino regulatorio trazado exclusivamente por la vía ejecutiva no está exento de riesgos, ya que firmas de análisis como Jefferies y TD Cowen coinciden en que la ausencia de un respaldo estatutario otorgado por el Congreso deja a las normas de la SEC vulnerables a dos factores determinantes:
1) Impugnaciones en los tribunales: Porque cualquier regulación aprobada por vía de exención administrativa puede ser apelada ante la justicia federal bajo la doctrina de las “preguntas mayores” (Major Questions Doctrine), argumentando que la SEC excede la autoridad otorgada por las leyes de valores de 1933 y 1934.
2) Giro en el equilibrio de poder político: Frente a la proximidad de las elecciones de mitad de legislatura en noviembre, un eventual cambio de mayoría en la Cámara de Representantes o el Senado colocaría a comisiones clave bajo el liderazgo de legisladores escépticos de la industria, como la congresista californiana Maxine Waters o la senadora Warren.

De allí que, una nueva administración o un Congreso hostil podría intentar desmantelar o revertir las exenciones concedidas por el regulador. No obstante, como señala el consenso de los analistas de mercado, el factor determinante en el ámbito de los activos digitales es la velocidad de adopción.
Una vez que la SEC aperture el marco para la tokenización y la emisión regulada, la infraestructura financiera tradicional e institucional integrará estos rieles operativos en sus procesos de liquidación y custodia.
Para cuando una nueva configuración política en Washington intente revertir estas medidas administrativas, la penetración del capital tradicional en la cadena podría haber alcanzado un punto de no retorno.
El viraje impuesto por Paul Atkins al frente de la SEC evidencia que la inacción del Congreso ya no funciona como un freno definitivo para la innovación financiera en Estados Unidos, porque al pasar de un modelo de “regulación mediante litigio” a uno enfocado en la creación de exenciones y vías claras de cumplimiento, la agencia busca repatriar la actividad económica que migró hacia otras jurisdicciones en años recientes.
El proceso de comentarios públicos que se abrirá tras la votación del 14 de agosto definirá los detalles técnicos de la Reg Crypto y de la tokenización de activos. Aunque la industria mantendrá la presión para obtener una ley marco aprobada por el Congreso que brinde certeza permanente, el terreno ganado por la SEC mediante la vía ejecutiva establece desde hoy el nuevo estándar normativo para los activos digitales en los mercados globales.

