Chainalysis muestra por qué la “Victoria” sobre el Fentanilo de 2024 es la nueva amenaza de 2026

Chainalysis muestra por qué la “Victoria” sobre el Fentanilo de 2024 es la nueva amenaza de 2026

Durante gran parte de 2024, los titulares en Washington y Pekín celebraron un hito sin precedentes en la guerra contra las drogas sintéticas. Tras años de una crisis de opioides que devastó comunidades enteras en América del Norte, las muertes por sobredosis de fentanilo finalmente mostraron una tendencia a la baja.

Los datos eran claros al mostrar cómo la presión diplomática sobre China y las sanciones contra intermediarios financieros estaban funcionando. Sin embargo, el reciente informe de Chainalysis, publicado este lunes, arroja un balde de agua fría sobre el optimismo gubernamental.

Ya que la actividad de 2025, mostró que la interrupción de la cadena de suministro fue con golpes a carteles, decomisos de precursores, bloqueo de billeteras, en realidad, fue un evento transitorio que ha dado paso a una estructura criminal más resiliente, profesionalizada y diversificada, por lo que ahora estamos ante lo que los analistas denominan una “falsa sensación de seguridad”.

El informe Chainalysis dice: “Los flujos relacionados con el fentanilo registrados en la cadena de bloques disminuyeron drásticamente, coincidiendo con una disminución en las incautaciones de fentanilo y una caída significativa en las muertes por sobredosis de opioides, lo que destaca los datos de la cadena de bloques como un medio para medir el impacto estratégico y operativo, así como una posible señal de alerta temprana para las autoridades de salud pública”.

Sin embargo, mientras las autoridades se enfocaban en cerrar el grifo del fentanilo, el ecosistema ilícito de la Darknet (DNM) no solo sobrevivió, sino que mutó. En 2025, la actividad en la cadena de bloques asociada a estos mercados alcanzó los 2.600 millones de dólares, demostrando que el capital criminal es, por naturaleza, agnóstico a la sustancia y altamente adaptable al entorno regulatorio.

Uno de los hallazgos más disruptivos del informe es la validación de la blockchain como una herramienta de predicción epidemiológica, ya que citando a un estudio publicado en la revista Science, se confirmó una correlación asombrosa.

Estos evidenciaron que la caída en el volumen de transacciones de criptomonedas hacia proveedores de precursores químicos en China precedió entre tres y seis meses a la disminución real de muertes en las calles de Estados Unidos y Canadá.

Esta “ventana de aviso” es el Santo Grial que buscan las autoridades de salud pública, porque históricamente, el Estado ha reaccionado a las crisis de drogas basándose en datos forenses o ingresos hospitalarios, lo que significa llegar meses tarde a la escena del crimen.

El informe demuestra que, si el dinero se detiene en la cadena de bloques hoy, el suministro físico se agota mañana. Pero esta misma lógica hoy nos advierte de un peligro inminente más grave, que la infraestructura que una vez movió fentanilo ahora está alimentando nuevas crisis.

La lección de 2025 es que el mercado negro no tolera el vacío y ante la dificultad de adquirir precursores de fentanilo debido a la cooperación bilateral entre el expresidente Biden y el presidente Xi Jinping, las organizaciones de narcotráfico pivotaron hacia alternativas más rentables y menos vigiladas.

De hecho, las incautaciones de metanfetamina en la frontera sur de Estados Unidos se duplicaron durante el último año. Los intermediarios químicos han comenzado a anunciar agresivamente precursores para MDMA, cannabinoides sintéticos y metanfetaminas, utilizando canales que la diplomacia aún no ha logrado bloquear.

El informe de Chainalysis señala que mientras persista la demanda, el tráfico de drogas sintéticas seguirá siendo una alternativa económica superior a las drogas de cultivo agrícola como la heroína o la cocaína, debido a su facilidad de producción y mayores márgenes de ganancia.

Tras el análisis estructural de los mercados de la Darknet, se revela un cambio de paradigma en la forma en que se distribuye el veneno, ya que los antiguos mercados minoristas occidentales están perdiendo terreno frente a un nuevo gigante, como lo es las redes de fraude y precursores que operan en idioma chino a través de Telegram.

A diferencia del modelo tradicional ruso, que se enfoca en ventas pequeñas y frecuentes a usuarios finales, estas redes chinas operan bajo un modelo de Venta al Por Mayor (B2B, acrónimo de Business to Business).

Las transacciones promedio son significativamente más altas, lo que indica que no están vendiendo dosis individuales, sino toneladas de precursores o bases de datos de tarjetas de crédito a otras organizaciones criminales.

Para este fin, estas tiendas utilizan bots de Telegram con traducciones automáticas al inglés, eliminando las barreras lingüísticas y geográficas que antes limitaban su alcance en esa plataforma.

Otra arista crítica es la relocalización de la producción ya que la Operación Fabryka en Europa desveló una tendencia preocupante, que los cárteles ya no necesitan importar el producto terminado, porque ahora están invirtiendo en integración vertical, montando laboratorios industriales en suelo europeo o americano para sintetizar drogas.

Estos cárteles, a partir de estos precursores sintetizan drogas con de químicos básicos de “uso dual” (aquellos que tienen aplicaciones legales en la industria farmacéutica o de limpieza y, por ende, son difíciles de prohibir).

Este movimiento reduce drásticamente la exposición del narco a las incautaciones fronterizas y a las fluctuaciones geopolíticas. Si una ruta comercial se cierra, el laboratorio local simplemente cambia la receta.

El informe de Chainalysis para 2026 nos deja una conclusión incómoda pero necesaria, que el volumen de transacciones es una métrica incompleta, ya que lo que realmente importa es la visibilidad.

La transparencia de la blockchain ha permitido desmantelar redes de lavado como Cryptex y procesadores de pago como UAPS, pero la delincuencia se está desplazando hacia servicios de custodia y canales de mensajería encriptada que ofrecen un “lavado de exposición”.

Evidentemente que para los responsables políticos, el reto ya no es solo perseguir cada bit en una blockchain, sino entender la sociología del crimen digital, por lo que la “Falsa sensación de seguridad” tras la caída del fentanilo debe ser reemplazada por un monitoreo constante de los flujos de capital hacia nuevas sustancias.

La infraestructura para predecir la próxima crisis de salud pública ya existe en la cadena de bloques; la pregunta es si los gobiernos tendrán la agilidad para actuar antes de que el siguiente pico de transacciones se convierta en un nuevo pico de muertes.

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