Recientemente se conoció, que el banco universal británico Barclays, había implementado restricciones y prohibiciones en las transacciones de criptomonedas, especialmente a través de sus tarjetas de crédito, a partir de este mismo mes de junio.
En un área de Preguntas frecuentes sobre tarjetas de crédito (FAQs), se señala explícitamente que “no es posible realizar transacciones con criptomonedas con una tarjeta Barclaycard”, advirtiendo que “a partir del 27 de junio de 2025”, Barclays bloqueará todas “las transacciones con criptomonedas realizadas con una tarjeta Barclaycard porque reconocemos que la compra de criptomonedas conlleva ciertos riesgos”.
Barclays, explica: “Hacemos esto porque una caída en el precio de los criptoactivos podría llevar a los clientes a endeudarse de forma que no puedan pagarla. Además, los criptoactivos carecen de protección si surge algún problema con una compra, ya que no están cubiertos por el Servicio del Defensor del Pueblo Financiero ni por el Plan de Compensación de Servicios Financieros”.
Y finaliza invitando a los usuarios de las tarjetas Barclaycard a que busquen más información “sobre las criptomonedas y los riesgos de su uso”, en “el sitio web de la Autoridad de Conducta Financiera (FCA) y busque «criptomonedas: conceptos básicos»”.
Básicamente, Barclays ha declarado expresamente que una de las razones principales para tomar esta decisión es que “una caída en el precio de los criptoactivos podría llevar a los clientes a contraer deudas que no pueden pagar”.
Ciertamente, las criptomonedas son conocidas por su extrema volatilidad, lo que significa que los usuarios podrían perder rápidamente una cantidad significativa de dinero si el mercado sufre una caída, por lo que si compraron esas criptomonedas con una tarjeta de crédito, esto podría llevar a una deuda inmanejable.
Del mismo modo, Barclays advierte que a diferencia de las transacciones bancarias tradicionales, las compras de criptoactivos no están cubiertas por servicios de protección al consumidor como el Financial Ombudsman Service (Servicio del Defensor Financiero) o el Financial Services Compensation Scheme (Plan de Compensación de Servicios Financieros) en el Reino Unido.

Esto se traduce en que si algo sale mal en una compra de criptomonedas (por ejemplo, fraude, ciberataque o exploits de la plataforma, etc.), los clientes no tienen un recurso para recuperar sus fondos y por ello Barclays se ha adelantado cerrando la posibilidad de comprar activos digitales con la tarjeta de crédito del banco.
Por otro lado, alude a que estas no son las únicas razones por las que ahora prohíben las transacciones de compras de activos digitales, al señalar que los bancos como Barclays tienen una obligación legal de cumplir con las regulaciones contra el lavado de dinero (AML, «por sus siglas en inglés») y el conocimiento de su cliente (KYC, «por sus siglas en inglés»).
Las transacciones de criptomonedas, debido a su naturaleza a veces pseudo-anónima, pueden ser utilizadas para actividades ilícitas. Aunque las plataformas de intercambio de criptomonedas han mejorado sus sistemas KYC/AML, los bancos siguen siendo cautelosos debido a los riesgos inherentes.
Ha habido casos en el pasado donde Barclays ha bloqueado pagos a criptointercambios como Binance debido a advertencias de la Autoridad de Conducta Financiera (FCA, «por sus siglas en inglés») del Reino Unido sobre la falta de cumplimiento normativo de algunas plataformas.
Igualmente, Barclays afirma que en Reino Unido, todavía no hay una regulación clara y que si bien las autoridades han expresado su interés en convertir a ese país en un centro para la innovación en criptomonedas, el marco regulatorio para los criptoactivos aún está evolucionando y no siempre es claro. Esta incertidumbre regulatoria hace que los bancos sean más cautelosos.
Este cambio de postura de Barclays, ocurre en momentos en que el gobierno de Reino Unido ha intentado atraer a las criptoempresas para convertirse en un Hub en Europa para las empresas de este sector y el sector de las Fintech.
De allí que, los reguladores han flexibilizado algunas normas para permitir el acceso del sector financiero a los activos digitales tal y como ha estado sucediendo en Europa, Estados Unidos y algunos países asiáticos. De hecho, han estado trabajando activamente en la creación de un marco regulatorio más claro y completo para los criptoactivos.
Sin embargo, la situación no es una “carta blanca” que permita a los bancos interactuar con el sector de las criptomonedas en Reino Unido sin restricciones. Obviamente, esto explica la cautela de instituciones como Barclays frente los servicios que pueden estar conectados con el sector de las criptomonedas, como las compras de activos digitales con tarjetas de crédito.
En concreto se puede decir, que aunque el gobierno ha publicado borradores de legislación y la FCA está estableciendo reglas (por ejemplo, para promociones financieras de criptoactivos, stablecoins y custodia), el marco regulatorio completo aún está en desarrollo y evolución, por lo que no está del todo listo.
Por lo que esta falta de un marco totalmente maduro y probado genera incertidumbre para los bancos. En este sentido, es necesario destacar que el Banco de Inglaterra (BoE, «por sus siglas en inglés»), está planeando introducir regulaciones para 2026 que podrían requerir que los bancos mantengan una cantidad muy elevada de capital (hasta el 1250% de su exposición) para los criptoactivos no respaldados.
Una norma de este tipo, de seguro hará que sea extremadamente costoso para los bancos mantener directamente estos activos en sus balances. Además, las preocupaciones de los bancos, y también de los reguladores, se centran en los riesgos inherentes a las criptomonedas, como la volatilidad, la falta de protección, el fraude y lavado de dinero, entre otros no menos importantes.

En todo caso, Barclays no es la única institución financiera de Reino Unido, que tiene restricciones en sus productos financieros para la compra de activos digitales. Por el ejemplo, el Santander UK, implementó hace tiempo atrás (en 2021) límites y, en algunos casos, bloqueos de pagos a criptointercambios.
También han citado la necesidad de proteger a sus clientes de estafas y la volatilidad del mercado. Por ejemplo, han limitado las transacciones a criptointercambios a £1.000 por transacción y un total de £3.000 al mes
NatWest (parte del grupo Royal Bank of Scotland): También impuso en 2023 límites estrictos a los pagos a criptointercambios y ha bloqueado por completo las compras de criptomonedas con tarjetas de crédito desde 2018.
En concreto, su política busca proteger a los clientes de estafas y la exposición a deudas de alto riesgo. Han establecido límites diarios de £1.000 y límites de £5.000 en un período de 30 días para transacciones con tarjeta de débito y Faster Payments a exchanges.
Lloyds Banking Group (incluye Lloyds Bank, Halifax, Bank of Scotland y MBNA): Fue uno de los primeros en el Reino Unido en prohibir las compras de criptomonedas con tarjetas de crédito en 2018, como lo informó en su momento The Guardian, citando temores de que los clientes pudieran endeudarse si el valor de las criptomonedas se desplomaba.
Aunque en 2023 revisaron sus políticas restringiendo aún más sus servicios con ese sector. No obstante, actualmente permiten el uso de tarjetas de débito y transferencias bancarias a criptointercambios regulados, pero no ofrecen productos o servicios relacionados con criptomonedas.
Por su parte, el HSBC UK, desde 2023 también impuso límites estrictos a los pagos a criptointercambios, tanto con tarjeta de débito como a través de la banca digital. Incluso en el HSBC de Reino Unido, declararon que han tomado estas medidas debido al aumento de las estafas con criptomonedas y la alta volatilidad de los activos.
Al igual que Barclays, se niegan a procesar pagos de criptomonedas con tarjetas de crédito. Sus límites son de £2.500 por transacción y £10.000 en un período de 30 días, lo que demuestra que la banca en Reino Unido, prácticamente no tiene incentivos para incursionar en el sector cripto para brindar servicios a sus clientes.

