Inetum obtiene la certificación ISO 42001 de AENOR para la gestión de inteligencia artificial

Inetum obtiene la certificación ISO 42001 de AENOR para su sistema de gestión de inteligencia artificial

La compañía acredita su sistema de gobierno de IA, que incluye soluciones de inteligencia artificial generativa y agéntica, herramientas de trazabilidad y mecanismos de supervisión para entornos empresariales.

Inetum España ha obtenido la certificación de AENOR conforme a la norma UNE-EN ISO/IEC 42001:2026 para su Sistema de Gestión de Inteligencia Artificial (SGIA). La acreditación supone un avance en la implantación de mecanismos de gobierno, supervisión y control de los sistemas de IA utilizados por la compañía, tanto en sus procesos internos como en las soluciones que ofrece a sus clientes.

La certificación, identificada con el número SGIA-2026/0014, fue emitida inicialmente el 14 de octubre de 2026 y tiene como fecha de expiración el 14 de octubre de 2029.

Este reconocimiento se produce en un momento en el que las empresas europeas afrontan el desafío de incorporar inteligencia artificial a sus operaciones mientras desarrollan mecanismos para gestionar los riesgos asociados a estas tecnologías.

La expansión de la IA generativa y de los agentes autónomos ha incrementado la necesidad de establecer procedimientos verificables sobre el tratamiento de datos, la supervisión humana, la trazabilidad y la responsabilidad de las organizaciones.

Qué significa la certificación ISO 42001 para una empresa

La norma ISO/IEC 42001 establece requisitos para implantar, mantener y mejorar un sistema de gestión de inteligencia artificial.

Su objetivo es proporcionar a las organizaciones una estructura de gobierno que permita identificar riesgos, definir responsabilidades y establecer procedimientos de control durante el ciclo de vida de los sistemas de IA.

A diferencia de una evaluación centrada exclusivamente en el rendimiento de un modelo, este estándar examina cómo una organización gestiona los procesos relacionados con el desarrollo, despliegue, utilización y supervisión de la inteligencia artificial.

Entre los aspectos relevantes se encuentran la identificación de los sistemas utilizados, la evaluación de riesgos, la definición de políticas internas, el seguimiento de las operaciones y los mecanismos de mejora continua.

La certificación obtenida por Inetum acredita la conformidad de su sistema de gestión dentro del alcance establecido por AENOR.

Esto no significa que todos los modelos de inteligencia artificial utilizados por la compañía hayan recibido una certificación individual, sino que determinados sistemas y actividades se encuentran integrados en un marco de gestión auditado externamente.

La inteligencia artificial agéntica, entre los sistemas certificados

Uno de los elementos más destacados de la certificación es la inclusión de una plataforma empresarial destinada al desarrollo y despliegue de soluciones de inteligencia artificial generativa y agéntica.

Este tipo de tecnologías permite crear aplicaciones capaces de interpretar información, interactuar con herramientas y ejecutar tareas mediante distintos niveles de automatización.

En el caso de los agentes de IA, el desafío empresarial no se limita a la calidad de las respuestas generadas. También resulta necesario controlar qué herramientas pueden utilizar, a qué información tienen acceso y bajo qué condiciones pueden ejecutar acciones.

El alcance certificado por AENOR comprende tres ámbitos tecnológicos.

El primero corresponde a la plataforma empresarial de desarrollo y despliegue de soluciones de IA generativa y agéntica.

El segundo incluye un ecosistema de observabilidad y trazabilidad de las interacciones entre usuarios, modelos de lenguaje y herramientas o sistemas externos.

El tercero abarca una solución de digitalización y procesamiento inteligente de información clave para los procesos de negocio, procedente de soportes físicos y digitales.

Estas tres áreas representan aplicaciones relevantes de la inteligencia artificial empresarial, especialmente en organizaciones que necesitan combinar automatización, tratamiento de información y mecanismos de supervisión.

Trazabilidad y supervisión de los sistemas de IA

La trazabilidad constituye uno de los componentes esenciales del modelo de gobierno descrito por Inetum.

En los sistemas tradicionales, determinadas operaciones pueden quedar documentadas mediante registros de actividad. Sin embargo, las aplicaciones basadas en inteligencia artificial introducen nuevas interacciones entre usuarios, modelos, fuentes de información y herramientas externas.

Cuando un agente de IA participa en un proceso empresarial, puede resultar necesario reconstruir qué instrucciones recibió, qué recursos utilizó y qué operaciones ejecutó.

La capacidad de observar estas interacciones permite investigar incidencias, identificar comportamientos inesperados y mejorar los mecanismos de control.

Según la información facilitada por Inetum, su modelo contempla el inventario de sistemas de inteligencia artificial, su clasificación según niveles de riesgo y criticidad, evaluaciones antes de su puesta en producción y procesos de supervisión durante su funcionamiento.

La compañía también destaca la incorporación de mecanismos de mejora continua y la posibilidad de desplegar determinadas soluciones en infraestructuras propias de los clientes, mediante configuraciones on-premise.

Esta última característica puede resultar especialmente relevante para organizaciones que necesitan mantener un mayor control sobre sus datos y modelos, como las entidades financieras, las administraciones públicas y otras empresas que operan en sectores regulados.

Un sistema de gestión alineado con el entorno regulatorio europeo

La certificación también responde a la creciente importancia de la gobernanza de la inteligencia artificial en Europa.

El Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial, conocido como AI Act, establece un marco regulatorio basado en el riesgo que introduce obligaciones diferenciadas según las características y los usos de los sistemas.

En este contexto, las empresas necesitan identificar sus aplicaciones de IA, determinar las responsabilidades asociadas a su utilización y establecer procedimientos adecuados para gestionar los riesgos.

Susana González, Head of Corporate Quality, Security & Privacy de Inetum, explica que la compañía comenzó adaptando sus políticas, procesos y metodologías de gobierno a los requisitos del Reglamento Europeo de IA.

Posteriormente, incorporó las exigencias de ISO/IEC 42001 para consolidar un sistema de gestión susceptible de certificación.

La responsable señala que el primer alcance de la auditoría se ha centrado en algunos sistemas de IA relevantes, tanto internos como destinados a clientes.

No obstante, Inetum afirma que aplica el mismo marco de gobierno y control de forma transversal al conjunto de sus sistemas de inteligencia artificial.

Es importante distinguir entre ambos conceptos: la certificación acredita un alcance concreto, mientras que la aplicación general del modelo de gobierno constituye una política interna declarada por la empresa.

Asimismo, disponer de una certificación ISO 42001 puede ayudar a organizar los procesos de cumplimiento, pero no supone por sí solo una declaración de conformidad automática con todas las obligaciones del AI Act.

La gobernanza de la IA como factor de competitividad

La implantación de sistemas de gestión certificados también puede adquirir importancia desde una perspectiva comercial.

A medida que las organizaciones incorporan soluciones de inteligencia artificial a procesos críticos, la selección de proveedores tecnológicos requiere evaluar aspectos que van más allá de las capacidades funcionales de sus herramientas.

La seguridad, la protección de la información, la capacidad de auditoría y la existencia de procedimientos de supervisión pueden convertirse en criterios relevantes durante los procesos de contratación.

Carlos de la Peña, Deputy Chief AI Officer de Inetum, considera que la certificación refuerza la confianza de los clientes al demostrar que los sistemas de IA se desarrollan y operan dentro de un marco de gobierno que incorpora controles y mecanismos de trazabilidad.

El directivo también destaca las oportunidades que puede generar este modelo para facilitar la adopción de inteligencia artificial en sectores sometidos a mayores exigencias regulatorias.

Desde esta perspectiva, la gobernanza deja de ser exclusivamente una cuestión de cumplimiento normativo y pasa a formar parte de la estrategia de transformación digital de las empresas.

Un estándar cuya adopción todavía es limitada

ISO/IEC 42001 es el primer estándar internacional específicamente dedicado a los sistemas de gestión de inteligencia artificial.

Aunque su implantación está avanzando, todavía no existe un registro público único y consolidado que permita determinar con precisión cuántas organizaciones cuentan con esta certificación en España.

Por ese motivo, no es posible establecer una clasificación definitiva sobre qué empresas fueron las primeras en obtenerla.

La certificación de Inetum refleja, en cualquier caso, el interés creciente por incorporar mecanismos de auditoría externa a los procesos de desarrollo y utilización de inteligencia artificial.

La compañía cuenta con aproximadamente 26.000 profesionales, presencia en 19 países y unos ingresos de 2.200 millones de euros en 2025, según los datos corporativos facilitados.

Su actividad incluye servicios de transformación digital para empresas y administraciones públicas, ámbitos en los que el despliegue de sistemas de IA está aumentando la necesidad de disponer de marcos de gestión verificables.

De desarrollar inteligencia artificial a demostrar cómo se controla

La certificación obtenida por Inetum ilustra una evolución relevante en la adopción empresarial de la inteligencia artificial.

Durante los últimos años, gran parte de la atención se ha concentrado en las capacidades de los modelos, la automatización de tareas y las posibilidades de mejorar la productividad.

Sin embargo, la integración de estas herramientas en operaciones reales introduce nuevas preguntas sobre la responsabilidad, la seguridad y la supervisión.

Las organizaciones necesitan saber no solamente qué puede hacer un sistema de IA, sino también cómo se toman las decisiones, qué controles existen y cómo pueden identificarse y corregirse posibles fallos.

La norma ISO/IEC 42001 ofrece un marco para estructurar esas responsabilidades y someter los procesos de gestión a evaluación externa.

En un escenario en el que los agentes de inteligencia artificial comienzan a interactuar con sistemas empresariales y herramientas de ejecución, demostrar cómo se gobierna la tecnología puede resultar tan importante como desarrollar nuevas funcionalidades.

La experiencia de Inetum pone de manifiesto que la siguiente etapa de la inteligencia artificial empresarial no dependerá únicamente de modelos más avanzados, sino también de la capacidad de las organizaciones para desplegarlos con mecanismos de control, trazabilidad y supervisión adecuados.

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