Las stablecoins empiezan a convertirse en algo más que una alternativa digital al dólar utilizada dentro del mercado de criptomonedas.
También están comenzando a servir como infraestructura para construir nuevos modelos bancarios.
Fasset ha anunciado este lunes 24 de agosto una ronda de financiación Serie C de 68 millones de dólares, liderada por el grupo financiero japonés SBI, que eleva la valoración de la compañía hasta los 1.000 millones de dólares y la incorpora al reducido grupo de unicornios fintech especializados en activos digitales.
El capital se destinará principalmente a ampliar Own Network, la infraestructura financiera de Fasset, y a profundizar en la utilización de inteligencia artificial para pagos con stablecoins, tokenización y operaciones bancarias internacionales.
La operación es interesante no solo por la valoración alcanzada.
También muestra hacia dónde está evolucionando una parte del negocio fintech.
En lugar de utilizar blockchain como una función añadida a una aplicación financiera tradicional, algunas compañías empiezan a diseñar directamente sus servicios alrededor de dinero tokenizado.
119 millones de dólares captados en pocos meses
El crecimiento financiero de Fasset durante 2026 ha sido especialmente rápido.
La nueva Serie C llega apenas unos meses después de una ronda Serie B de 51 millones de dólares cerrada en mayo.
En conjunto, la compañía ha captado 119 millones de dólares durante 2026.
El nuevo inversor principal tampoco procede del ecosistema puramente cripto.
SBI Group es uno de los grandes grupos financieros japoneses y mantiene negocios en servicios financieros, gestión de activos, inversión y criptoactivos.
La propia compañía japonesa ha confirmado este 24 de agosto una inversión adicional en Fasset, a la que considera una participación estratégica.
Ese respaldo ayuda a explicar una tendencia que está apareciendo repetidamente en la industria.
La conexión entre las finanzas tradicionales y la infraestructura blockchain ya no se está produciendo únicamente mediante inversiones en Bitcoin o productos cotizados.
También está ocurriendo mediante participaciones directas en compañías que pretenden reconstruir partes de la infraestructura bancaria.
Un neobanco construido alrededor de stablecoins
Fasset se define actualmente como una plataforma de neobanca impulsada por stablecoins e inteligencia artificial.
Su propuesta combina cuentas en dólares, pagos internacionales, stablecoins e inversión en diferentes clases de activos dentro de una misma infraestructura.
La diferencia respecto a muchos neobancos tradicionales está en la capa que permite mover el dinero.
Las stablecoins pueden transferirse sobre redes blockchain durante las 24 horas y sin depender necesariamente de los horarios operativos de los sistemas bancarios convencionales.
Fasset intenta aprovechar esa característica para conectar mercados en los que enviar dólares de un país a otro continúa siendo lento, caro o difícil.
La compañía asegura que actualmente procesa más de 40.000 millones de dólares de volumen anualizado, presta servicio a más de tres millones de wallets y trabaja con más de 1.000 empresas en 125 países.
Son cifras proporcionadas por la propia empresa, pero ayudan a entender por qué SBI ha decidido aumentar su apuesta.
Own Network quiere conectar bancos, telecomunicaciones y proveedores de pagos
Una de las piezas centrales de la estrategia será Own Network.
Fasset describe esta infraestructura como una red financiera regulada destinada a conectar bancos, operadores de telecomunicaciones, proveedores de pagos, servicios de custodia y fuentes de liquidez en diferentes mercados.
El objetivo es facilitar la liquidación internacional utilizando una combinación de infraestructura financiera local y tecnologías basadas en stablecoins.
La idea apunta a uno de los problemas históricos de los pagos internacionales.
El dinero puede viajar digitalmente, pero continúa atravesando una cadena de intermediarios, cuentas corresponsales, horarios bancarios y sistemas nacionales diferentes.
Las stablecoins ofrecen otra arquitectura posible.
El valor puede representarse mediante tokens y moverse sobre una infraestructura compartida, mientras las entidades reguladas continúan gestionando los puntos de entrada y salida hacia las monedas locales.
La inteligencia artificial entra en la liquidación financiera
La nueva financiación también servirá para ampliar el uso de sistemas de inteligencia artificial.
Fasset pretende aplicar IA agéntica a áreas como la banca por corredores internacionales, la liquidación con stablecoins y la infraestructura para activos tokenizados.
El concepto resulta particularmente interesante.
Hasta ahora, buena parte de la adopción de inteligencia artificial en fintech se ha concentrado en atención al cliente, análisis de fraude, evaluación de riesgo o automatización administrativa.
La siguiente etapa puede producirse directamente en la infraestructura.
Agentes de IA podrían ayudar a seleccionar rutas de liquidación, gestionar liquidez entre diferentes mercados o automatizar determinadas operaciones financieras dentro de límites previamente establecidos.
Blockchain proporciona una infraestructura programable.
Las stablecoins proporcionan dinero digital programable.
Y la inteligencia artificial puede proporcionar una capa adicional capaz de tomar decisiones sobre cómo utilizar ambos.
Los mercados emergentes pueden convertirse en el gran laboratorio
La estrategia de Fasset presta especial atención a mercados emergentes.
Tiene sentido.
En economías donde acceder a dólares, realizar pagos internacionales o invertir en activos extranjeros resulta más complicado, la utilidad de una infraestructura financiera global puede ser considerablemente mayor.
Las stablecoins ya han encontrado una parte importante de su demanda precisamente en países donde funcionan como mecanismo de ahorro, transferencia internacional o acceso indirecto al dólar.
Fasset intenta convertir esos usos individuales en una infraestructura financiera más amplia.
No se trataría únicamente de comprar USDT o USDC.
La aspiración es ofrecer cuentas, pagos, inversión y acceso a diferentes activos desde una única plataforma.
Japón busca puentes financieros con nuevos mercados
La participación de SBI introduce además una dimensión estratégica.
El grupo japonés ya colaboraba con Fasset a través de SBI Remit en el desarrollo de infraestructura internacional de movimiento de dinero basada en stablecoins e inteligencia artificial.
La nueva inversión profundiza esa relación.
SBI considera que Fasset puede actuar como un puente entre Japón y mercados internacionales con elevado potencial de crecimiento, dentro de una economía cada vez más conectada mediante infraestructura onchain.
Ese planteamiento muestra que las stablecoins están empezando a interesar a las instituciones financieras por razones bastante diferentes a la especulación con criptomonedas.
Permiten experimentar con nuevas formas de mover dinero.
La batalla fintech se desplaza hacia la infraestructura
Durante la primera generación fintech, la innovación estuvo principalmente en la interfaz.
Aplicaciones más sencillas.
Tarjetas mejores.
Transferencias más baratas.
Experiencias móviles superiores a las de la banca tradicional.
La siguiente generación puede competir en una capa mucho más profunda.
La infraestructura que mueve el dinero.
Stablecoins, blockchain, tokenización e inteligencia artificial están empezando a combinarse para construir sistemas financieros capaces de funcionar continuamente y conectar mercados que históricamente han estado separados.
La ronda de Fasset todavía no demuestra que ese modelo vaya a sustituir a la banca convencional.
Pero sí demuestra algo importante.
El capital empieza a apostar por compañías que ya no quieren limitarse a mejorar la experiencia bancaria.
Quieren reconstruir la tecnología que existe debajo.

