La integración de las criptomonedas en la banca tradicional está entrando en una fase diferente. Después de años en los que las grandes entidades financieras ofrecían principalmente exposición indirecta a Bitcoin mediante fondos o productos de inversión, Citi prepara ahora una infraestructura que permitirá a clientes institucionales mantener el activo digital bajo custodia bancaria.
La entidad estadounidense prevé lanzar durante 2026 servicios de custodia para criptoactivos nativos, comenzando por Bitcoin, dentro de una estrategia mucho más amplia destinada a conectar activos digitales, valores tradicionales y sistemas de liquidación que funcionan de manera permanente. La información conocida este miércoles 19 de agosto refuerza una transformación que Citi lleva desarrollando durante los últimos años.
La diferencia respecto a un ETF de Bitcoin es fundamental.
En este caso, el banco no proporcionaría únicamente exposición financiera al precio del activo. La infraestructura estaría diseñada para custodiar directamente Bitcoin para sus clientes institucionales.
Bitcoin entra en la infraestructura del custodio tradicional
La custodia es uno de los servicios menos visibles y más importantes del sistema financiero.
Bancos y entidades especializadas almacenan y administran billones de dólares en acciones, bonos, fondos y otros instrumentos pertenecientes a inversores institucionales.
Bitcoin introduce un problema completamente diferente.
No existe un certificado físico ni un registro central que pueda modificarse si se pierde el acceso al activo. La propiedad depende del control de las claves criptográficas, lo que obliga a desarrollar sistemas específicos de almacenamiento, seguridad, autorización y recuperación.
Citi lleva tiempo construyendo esa capacidad.
La entidad explicó durante su Investor Day de 2026 que está desarrollando soluciones de custodia para activos digitales y que próximamente ofrecerá servicios para criptoactivos nativos como Bitcoin. El banco considera esta capacidad especialmente relevante porque sus clientes institucionales demandan soluciones de custodia con los estándares de seguridad y control propios de una gran institución financiera.
Un mismo entorno para Bitcoin y los activos tradicionales
El verdadero cambio puede estar en la integración.
Los inversores institucionales están acostumbrados a gestionar acciones, bonos, efectivo y otros activos desde infraestructuras capaces de proporcionar custodia, información contable, gestión de riesgos y reporting.
Las criptomonedas han funcionado tradicionalmente fuera de ese entorno.
La estrategia de Citi pretende reducir esa separación.
Su plataforma tecnológica para activos digitales, conocida como Citi Integrated Digital Assets Platform, está diseñada para soportar emisión, transferencia, custodia y programabilidad de activos tokenizados tanto sobre blockchains públicas como privadas.
El objetivo final es que diferentes formas de valor puedan moverse dentro de una infraestructura cada vez más conectada.
Los mercados empiezan a funcionar las 24 horas
La llegada de Bitcoin a la custodia bancaria también responde a otro cambio estructural.
Los mercados digitales no cierran.
Bitcoin puede negociarse un domingo por la madrugada, mientras los mercados tradicionales continúan organizados alrededor de horarios, jornadas hábiles y ciclos de liquidación.
Esta diferencia está obligando a las instituciones financieras a replantear parte de su infraestructura.
Citi reconoce que los clientes demandan cada vez mayor movilidad del efectivo, mientras los gestores de activos incorporan instrumentos tokenizados y las nuevas plataformas financieras se diseñan bajo la premisa de que la liquidez debe estar disponible permanentemente.
La custodia de Bitcoin forma parte de esa transición hacia mercados capaces de operar de manera continua.
El banco ya está construyendo las piezas
El movimiento no aparece de forma aislada.
Citi ya utiliza blockchain en diferentes áreas de su negocio.
Citi Token Services permite a clientes institucionales mover liquidez entre determinadas sucursales de la entidad durante las 24 horas, mientras el banco ha desarrollado proyectos relacionados con bonos tokenizados, pagos programables, negociación de divisas sobre blockchain y tokenización de mercados privados.
En junio dio otro paso al lanzar Digital Depositary Receipts sobre acciones de empresas privadas utilizando infraestructura blockchain operada por SIX.
Citi actúa en ese modelo simultáneamente como emisor y custodio de los recibos tokenizados.
Bitcoin se incorpora ahora a una arquitectura que ya estaba siendo construida.
La banca quiere recuperar el papel de custodio
Existe además una batalla comercial detrás de esta transformación.
Durante los primeros años del mercado cripto, la custodia estuvo dominada por exchanges y empresas especializadas en activos digitales.
Las instituciones financieras tradicionales permanecieron en gran medida al margen debido a las incertidumbres regulatorias y a las particularidades tecnológicas del sector.
La situación está cambiando.
A medida que aumenta la demanda institucional y se clarifica el marco regulatorio, los bancos vuelven a competir por una función que históricamente ha sido una de las bases de su negocio.
Custodiar activos.
La diferencia es que ahora esos activos pueden existir únicamente sobre blockchain.
Bitcoin empieza a parecerse a otro activo financiero dentro del banco
La entrada de grandes custodios puede tener una consecuencia especialmente importante para la adopción institucional.
Un fondo, una aseguradora o una gran empresa no necesariamente quiere gestionar wallets, claves privadas y diferentes proveedores tecnológicos para mantener una posición en Bitcoin.
Quiere utilizar infraestructuras compatibles con sus procedimientos habituales de control, auditoría, cumplimiento normativo y gestión de riesgos.
Si los bancos consiguen proporcionar esa capa, Bitcoin puede terminar apareciendo dentro de las carteras institucionales de una manera mucho menos excepcional.
No porque su tecnología haya cambiado.
Sino porque la infraestructura que lo rodea empieza a parecerse a la utilizada por el resto del sistema financiero.
Wall Street ya no solo ofrece exposición a Bitcoin
Los ETF permitieron que millones de inversores obtuvieran exposición al precio de Bitcoin mediante instrumentos financieros tradicionales.
La custodia bancaria representa el siguiente paso.
Esta vez no se introduce una representación financiera de Bitcoin dentro de Wall Street.
Se introduce Bitcoin directamente.
Y esa diferencia resume bastante bien la transformación que está viviendo el mercado.
Durante años, las criptomonedas intentaron construir una infraestructura financiera fuera de los bancos.
Ahora los bancos están construyendo la infraestructura necesaria para que las criptomonedas puedan vivir dentro de ellos.

