Cripto-Sanciones del Reino Unido entre la asfixia y la realidad multipolar

Cripto-Sanciones del Reino Unido entre la asfixia y la realidad multipolar

La semana pasada, se lanzó un nuevo paquete de sanciones por parte de la Oficina de Asuntos Exteriores del Reino Unido (FCDO, «por sus siglas en inglés») que concretamente no es una medida más en la larga lista de restricciones occidentales contra Moscú, por la Guerra ruso-ucraniana, sino que es una restricción con alcances causan un impacto mucho mayor.

Al desempolvar la Regulación 17A —un instrumento originalmente diseñado para congelar la banca corresponsal tradicional— y aplicarlo directamente a los criptointercambios como Huobi Global S.A. (HTX), Bitpapa, y Exmo, Londres ha cruzado una línea para ir más allá y frenar los fondos que impulsan la economía de Guerra de Rusia.

Sin embargo, también cuando contrastamos este despliegue de fuerza digital con el análisis histórico y macroeconómico, surge la pregunta inevitable: ¿Tiene Occidente la capacidad real de amurallar un ecosistema diseñado, por definición, para no tener fronteras?

En primer lugar, hay que realizar la Anatomía del Golpe como una medida que va más allá del simple bloqueo de billeteras, ya que el documento oficial de la Corona británica revela una estrategia de “tres cabezas” que supera por mucho los bloqueos individuales que veíamos en 2022.

De hecho, se ha causado la inhabilitación de Infraestructura Fíat, al prohibir las relaciones de corresponsalía bancaria a las 18 entidades listadas (incluyendo al Eurasian Savings Bank de Kirguistán), el Reino Unido busca cortar los puentes de salida al dinero en efectivo (cash-outs).

Esta medida incluso se extiende a la sociedad detrás del criptointercambio ABCEX (ABCEX.io), denominada NUEVA CRYPTOLOGIA SOCIEDAD POR ACCIONES SIMPLIFICADA DE CAPITAL VARIABLE (S.A.S. DE C.V.), la cual tiene supuestamente su sede en El Salvador.

Si un criptointercambio no puede tocar cuentas bancarias en libras o euros, su liquidez internacional se asfixia. Desde luego que también, se aplica una Guerra Digital y Censura de las Apps de dichas entidades cripto.

Para llegar a ello, se ordenan restricciones sobre los servicios de Internet, las cuales abren un precedente complejo al obligar a las tiendas de aplicaciones (Apple App Store, Google Play) y proveedores de Internet a bloquear el acceso a HTX o Rapira en suelo británico, transformando una sanción financiera en un bloqueo tecnológico de Red.

Además, se introduce el Cumplimiento de “Múltiples Saltos”, que como bien señala la firma de análisis forense Elliptic, la presión ahora recae sobre los criptointercambios que sí quieren y están dispuestos a cumplir las reglas.

Y es que, ya no basta con revisar si un cliente directo es sospechoso, porque los departamentos de compliance ahora deben rastrear la genealogía de los tokens a través de múltiples transacciones previas (“saltos” en la blockchain).

En consecuencia, si por casualidad el dinero tocó a la red A7 o a la stablecoin de rublos en algún punto del camino, esos fondos deben ser congelados de inmediato y notificados a la autoridad reguladora de Reino Unido.

Como segundo punto, es necesario entender el Factor HTX en la medida, porque es una señal de que los gigantes globales están inmersos en el fuego cruzado, dada la inclusión de Huobi Global S.A. (HTX), lo cual es el punto álgido del reporte.

No estamos hablando de un pequeño broker clandestino de Moscú, ni de otro criptointercambio local en alguna parte del tercer mundo, sino de HTX, que es una institución global que movió la astronómica cifra de 3.3 billones de dólares en volumen de operaciones durante 2025.

Las agencias de inteligencia británicas justifican su inclusión debido a los vínculos operativos de la plataforma con Garantex (ahora mutada en Grinex, tras un hackeo estatal de 13 millones de dólares) y la misteriosa red A7, acusada de mover 90.000 millones de dólares para el aparato militar ruso y la liquidación del petróleo.

Para HTX, que ya arrastraba disputas en el Reino Unido con la Autoridad de Conducta Financiera (FCA, «por sus siglas en inglés») por promociones ilícitas en plataformas como TikTok y X, esta sanción la coloca en una posición sumamente delicada.

Aunque la figura de su consejo asesor, Justin Sun, no es señalada directamente, la reputación corporativa de la firma ante los bancos occidentales ha recibido un impacto de línea de flotación que podría traer consecuencias a mediano plazo.

En tercer lugar, hay que ver lo que es una Terca Realidad, por qué el muro regulatorio posee algunas grietas. En ese sentido, hay que señalar que Occidente ha impuesto más de 16.500 sanciones a Rusia desde el inicio de la Guerra en 2022, con la invasión no exitosa a Ucrania.

En virtud de ello, se han congelado 350.000 millones en reservas soberanas, se aplicó la expulsión del sistema SWIFT, y el G7 fijó un tope de 60 dólares al barril de crudo ruso, así como medidas contra figuras clave del Kremlin. ¿El resultado? Pues ninguno al parecer porque la economía rusa creció un 3.6% en 2023 y mantuvo números verdes en 2024.

 


Entonces, ¿Por qué sigue creciendo Rusia a pesar de las sanciones? Sencillo, el fenómeno del ecosistema cripto replica exactamente la misma dinámica multipolar, gracias a jurisdicciones de escape porque mientras Londres sanciona a Bitpapa, la empresa opera bajo el paraguas de Ajmán en los Emiratos Árabes Unidos, pero el criptointercambio ni se inmuta por las sanciones de Reino Unido.

Mientras persiguen las pasarelas de pago, estas se liquidan a través de entidades en Georgia o Kirguistán (donde opera el emisor de la stablecoin respaldada en oro USDKG) y la lista sigue y sigue, porque las criptomonedas no pueden detenerse tan fácilmente.

De hecho, existe una Autopista Multipolar, donde las sanciones occidentales no han podido eliminar el flujo de capitales, ya que simplemente cambiaron su geografía. Incluso, el petróleo ruso se sigue vendiendo a China e India por encima del tope del G7, y esos excedentes encuentran en los canales cripto no-regulado (como el comercio Peer-to-Peer o P2P de Bitpapa) el vehículo perfecto para evadir el radar de Washington y Londres.

A esto, se agrega el conocido Efecto Boomerang sobre el Dólar, ya que al utilizar herramientas hiper-agresivas como la Regulación 17A y confiscar activos, Occidente rompe el principio de “neutralidad institucional”.

Esto genera que potencias del Sur Global busquen activamente alternativas fuera del dólar y del euro, acelerando la adopción de infraestructuras financieras paralelas… entre ellas, las redes criptográficas estatales o soberanas.

A decir de algunos analistas, el Reino Unido está utilizando el ecosistema cripto como un laboratorio para probar la efectividad de sus nuevas armas de guerra económica, utilizando a su favor el nivel de trazabilidad que ofrece la blockchain.

Gracias a firmas como Elliptic, le da a los reguladores un nivel de visibilidad y análisis de las transacciones on-chain (en cadena) que nunca tuvieron con los billetes de papel o los bancos suizos de antaño.

Sin embargo, la tecnología blockchain es un arma de doble filo: ofrece transparencia para quien audita, pero también ofrece resiliencia e inmunidad de censura para quien la opera de forma descentralizada o bajo el cobijo de superpotencias aliadas. Mientras exista un comprador en Bombay o Pekín dispuesto a transaccionar con Moscú, los bits y los satoshis encontrarán la forma de saltar cualquier muro digital que se levante en Londres.

Advertencia "La inversión en criptoactivos no está regulada, puede no ser adecuada para inversores minoristas y perderse la totalidad del importe invertido"