Lo que comenzó como una alianza estratégica para “hacer a las criptomonedas grandes otra vez” ha degenerado en un lodazal legal de demandas cruzadas, acusaciones de sabotaje y una pregunta inquietante: ¿Quién controla realmente tu dinero cuando los dueños del casino se pelean?
A finales de 2024, el multimillonario de las criptomonedas Justin Sun era el invitado de honor en el ecosistema de la familia Trump, que con una inversión de 30 millones de dólares en World Liberty Financial (WLF), Sun se autoproclamó el mayor patrocinador del proyecto.
En aquel entonces, Eric Trump lo describía como un “gran amigo e icono” del mundo cripto, cosa que sin duda lo es. Sin embargo, en el mundo de los activos digitales, las lealtades parece que duran lo que tarda en caer una vela de precios.
Sun launched a defamatory smear campaign in conjunction with press outlets that gleefully shared his lies. Sun’s lies were designed, in his own words, to drive the token price “to shit.” pic.twitter.com/y4wmaTWDyc
— WLFI (@worldlibertyfi) May 4, 2026
Esta semana, la empresa respaldada por la familia Trump presentó una demanda por difamación en Florida contra Sun, donde lo acusan de lanzar una “campaña de desprestigio” para hundir el token WLFI.
De acuerdo al texto de la demanda, Sun habría jugado a dos bandas porque mientras alababa el proyecto en público, apostaba en secreto a que su valor caería, una maniobra conocida como “venta en corto”.
La respuesta de Sun no ha sido menos agresiva, ya que el fundador de TRON (TRX) sostiene que World Liberty Financial instaló secretamente herramientas que permiten a la empresa congelar o confiscar los activos de los usuarios de forma unilateral.
Para Sun, esto no es tecnología financiera moderna, sino un sistema de control absoluto donde los propietarios pueden decidir quién tiene acceso a su dinero y quién no. “Esta característica otorga a la empresa el poder unilateral de restringir los derechos de propiedad sin previo aviso”, afirmó Sun en una publicación que alcanzó millones de vistas.
Obviamente, como represalia por sus críticas, la empresa de la familia Trump, World Liberty bloqueó los activos de Sun para impedir que sacara el capital en un momento bajista del mercado. El propio fundador de TRON , lo ha calificado de una “maniobra publicitaria” para ocultar malas prácticas de Word Liberty.
Sun’s claims are demonstrably false. The authorized freeze function Sun complains about was disclosed in our Terms of Sale and his own agreements. The governance process is transparent and community-driven. Yet he weaponized his platform to spread lies to more than 4 million…
— WLFI (@worldlibertyfi) May 4, 2026
En todo caso, en la demanda presentada a inicios de la semana, World Liberty afirmó que su capacidad para congelar tokens se había divulgado en los Términos de Venta y que no era un secreto para los inversores.
The alleged defamation lawsuit that World Liberty announced on X today is nothing more than a meritless PR stunt. I stand by my actions and look forward to defeating the case in court.
— H.E. Justin Sun 👨🚀 🌞 (@justinsuntron) May 4, 2026
La respuesta de Sun no se hizo esperar y señaló en su cuenta de X: “La supuesta demanda por difamación que World Liberty anunció en X hoy no es más que un montaje de relaciones públicas sin fundamento. Me mantengo firme en mis acciones y espero con ansias derrotar el caso en los tribunales”.
Y es que Sun también demandó a World Liberty en los tribunales. El propio Zach Witkoff, Cofundador y CEO de World Liberty, hijo de Steve Witkoff, el enviado especial del presidente Donald J. Trump para Oriente Medio, dijo en su cuenta de X: “La reciente demanda de Justin Sun contra @worldlibertyfi es un intento desesperado de desviar la atención de la propia mala conducta de Sun. Sus reclamos son completamente infundados, y World Liberty espera con interés que el caso sea desestimado de inmediato”.
Justin Sun’s recent lawsuit against @worldlibertyfi is a desperate attempt to deflect attention from Sun’s own misconduct. His claims are entirely meritless, and World Liberty looks forward to getting the case thrown out promptly.
He engaged in misconduct that required World…
— Zach Witkoff (@ZachWitkoff) April 22, 2026
“Llevó a cabo una mala conducta que requirió que World Liberty tomara medidas para protegerse a sí misma y a sus usuarios. World Liberty continuará tomando todos los pasos necesarios para proteger a su comunidad”.
Así que por un lado, tenemos a la familia Trump, cuyo proyecto destina el 75% de los ingresos netos directamente a sus arcas, mientras que por otro, a un Sun que ya ha tenido que pagar 10 millones de dólares a la SEC en el pasado para resolver acusaciones de manipulación de mercado.
Pero sin duda que para el observador cínico, este enfrentamiento es una lucha de espejos porque los que verdaderamente están ganando con la polémica son los abogados que mientras tanto preparan sus maletines para seguir un litigio que dejará buenas ganancias y promoción, ya que las cifras hablan por sí solas:
El token WLFI ha perdido un 72% de su valor desde que salió al mercado en septiembre de 2025. Sun tiene bloqueados unos 4.000 millones de tokens, valorados hoy en unos 264 millones de dólares. La demanda alega que Sun utilizó incluso cuentas de “bots” para amplificar sus acusaciones contra la empresa.
Más allá de quién gane en los tribunales de Florida, la transparencia ha sido la gran derrotada en este caso, porque ahora se sabe que WLFI tiene capacidad de congelar fondos arbitrariamente y en el momento menos pensado.
En cuanto a la batalla entre Sun y los Trump es el recordatorio más crudo de que, en el olimpo de los multimillonarios, las criptomonedas son a menudo un tablero de ajedrez donde el inversor minorista es el primero en ser sacrificado. En esta guerra de egos, no hay héroes, solo intereses cruzados y un rastro de tokens devaluados que ha afectado a miles de inversores que creyeron en este token.

