Japón estudia reformar su sistema bancario para abrirse a la Revolución Cripto

Japón estudia reformar su sistema bancario para abrirse a la Revolución Cripto

A medida que cambian los entornos comerciales y las estructuras de las instituciones financieras en el mundo, es importante comprender las tendencias económicas, así como comprender con precisión las condiciones comerciales de cada institución financiera, así como la resiliencia y las vulnerabilidades del sistema financiero en su conjunto, antes de abrirse a nuevos horizontes.

Y es que, tras años de cautela financiera, Japón, una de las economías más avanzadas y reguladas del mundo, está dando pasos decisivos para integrar las criptomonedas directamente en su sistema bancario tradicional.

Algunos informes de la prensa local, señalan, que la Agencia de Servicios Financieros japonesa (FSA, «por sus siglas en inglés»), el principal organismo regulador de ese país, ha puesto en marcha un ambicioso proyecto de reforma legal cuyo objetivo central es permitir que los bancos japoneses puedan adquirir y mantener criptoactivos con fines de inversión.

Este movimiento representa un cambio de paradigma para la nación, que históricamente ha abordado el espacio cripto principalmente desde la perspectiva de la prevención del lavado de dinero y la protección al consumidor, relegando los criptoactivos al ámbito de la Ley de Servicios de Pago (PSA, «por sus siglas en inglés»).

Ahora, la FSA está evaluando una reclasificación para incluirlos bajo la más estricta Ley de Instrumentos Financieros y de Intercambio (FIEA, «por sus siglas en inglés»), un claro indicio de que los activos digitales están siendo elevados a la categoría de productos financieros legítimos.

El creciente interés de Tokio no es un viaje solitario, ya que está profundamente influenciado por los desarrollos regulatorios globales. Obviamente, la pieza central en las deliberaciones de la FSA es el Reglamento de Mercados de Criptoactivos (MiCA, «por sus siglas en inglés») de la Unión Europea, el más completo y avanzado en su tipo hasta los momentos.

Japón estudia reformar su sistema bancario para abrirse a la Revolución Cripto

Es por ello, que a finales del mes de septiembre, tuvo lugar una presentación ante el grupo de trabajo sobre el Sistema de Criptoactivos de la FSA, de un informe detallado sobre MiCA, elaborado por el bufete de abogados japonés Atsumi & Sakai, lo que subraya la seriedad con la que se estudia el modelo europeo.

De acuerdo con el medio New Economy de Japón, que se bajó en un informe privilegiado de Nikkei Shimbun, “los detalles se discutirán en un grupo de trabajo de la Agencia de Servicios Financieros a finales de año, con el objetivo de presentar un proyecto de ley para modificar la Ley de Instrumentos Financieros e Intercambio en la sesión ordinaria de la Dieta en 2026”.

El Reglamento MiCA, que establece un marco paneuropeo estandarizado y que entró en vigor de forma gradual hasta finales de 2024, el cual ahora ofrece a Japón un “blueprint” para abordar las complejidades del mercado y los alcances a nivel del sistema financiero.

El informe legal destaca, por ejemplo, la estricta clasificación y supervisión de las stablecoins “Tokens de Dinero Electrónico (EMT, «por sus siglas en inglés»)” y “Tokens Referenciados a Activos (ART, «por sus siglas en inglés»)”, obligando a sus emisores a mantener reservas líquidas y capital propio para garantizar el reembolso y la estabilidad.

Para la FSA, esta visión europea es fundamental, ya que si los bancos japoneses van a ingresar a este mercado, el marco regulatorio debe estar a la altura de los más altos estándares de gobernanza, gestión de riesgos y segregación de activos.

Además, lo ideal en un sistema financiero tan regulado y estrictamente vigilado, es que la FSA busque un marco modelo que sea lo suficientemente sólido para proteger a las instituciones financieras de la volatilidad inherente al mercado cripto, al mismo tiempo que fomenta la innovación.

Indudablemente, la apertura del sistema bancario a las criptomonedas responde a varios imperativos económicos y estratégicos a los cuales, Japón no es ajeno. Comenzando por la alineación global, la competitividad del sector financiero y por supuesto, la atracción de capital.

En primer lugar, Japón ha sido testigo de cómo otras jurisdicciones importantes, como Estados Unidos (con la aprobación de los ETF de Bitcoin al contado) y la propia Unión Europea, han avanzado en la institucionalización de los criptoactivos.

Lo que sugiere que mantener en este momento, un enfoque demasiado restrictivo amenaza con dejar atrás a la industria financiera japonesa, forzándola a competir con desventaja a nivel internacional. De allí que, sea más beneficioso, apresurarse a efectuar una alineación con el entorno global.

Japón estudia reformar su sistema bancario para abrirse a la Revolución Cripto

De hecho, los bancos japoneses dada su estricta regulación, han estado marginados de participar activamente en la creciente clase de activos que ha originado una revolución financiera en los últimos meses, lo que les resta competitividad en el sector financiero global.

Por lo que, permitirles la inversión, no solo abre nuevas fuentes de ingresos, sino que también estimula el desarrollo de experiencia y la adopción de tecnología blockchain dentro de las entidades tradicionales, un paso vital para la modernización del sector.

Por otro lado, al crear un ambiente regulatorio claro y robusto, Japón se posiciona como un destino atractivo para las startups de tecnología financiera (fintech) y las grandes corporaciones cripto globales, lo que podría estimular la inversión y el talento en el país, lo que les permitirá atraer capital.

Los pilares de la reforma japonesa parecieran que, estarían influenciados por MiCA, en gran medida sin olvidar otras jurisdicciones. Algunos analistas nipones, sugieren que podría haber cambios en la integridad del mercado y prevención de abusos pero también en la supervisión bancaria y riesgos.

Y es que, la reclasificación bajo la Ley FIEA implicaría aplicar estándares de cumplimiento rigurosos, muy similares a los utilizados en los mercados de valores tradicionales. Esto incluye la imposición de estrictas reglas para prevenir el uso de información privilegiada (insider trading) y la manipulación de mercado, temas que el informe de MiCA aborda con detalle.

Por lo que, el punto clave es cómo gestionarán los bancos la tenencia de activos volátiles y las nuevas reglas deberán establecer directrices claras sobre requisitos de capital, gestión de liquidez y custodia segura de los criptoactivos.

El modelo de MiCA sobre la autorización y regulación de los Proveedores de Servicios de Criptoactivos (CASP, «por sus siglas en inglés») servirá de base para garantizar que los estándares de seguridad y know-your-customer (KYC, «por sus siglas en inglés») sean inquebrantables.

Si bien el entusiasmo es palpable, el camino hacia la plena integración no está exento de desafíos. La complejidad técnica y legal de los activos descentralizados, especialmente las finanzas descentralizadas (DeFi), sigue siendo un punto de fricción.

El informe de MiCA también resalta las áreas grises en torno a la regulación de servicios “totalmente descentralizados”, un debate que Japón también deberá resolver para evitar sofocar la innovación.

No obstante, Japón ha decidido que los beneficios de unirse a la economía de activos digitales institucionalizada superan los riesgos y por ello, estudian a fondo modelos como el europeo, la FSA busca construir un sistema que sea a la vez seguro y actual, abierto a la innovación.

La reforma de las leyes bancarias no solo abre la puerta a nuevas oportunidades de inversión, sino que reafirma el compromiso de Japón con la modernización de su sistema financiero en la era digital. La integración de la economía del sol naciente, el blockchain y las criptomonedas está más cerca que nunca.

Advertencia "La inversión en criptoactivos no está regulada, puede no ser adecuada para inversores minoristas y perderse la totalidad del importe invertido"