Experto aclara que no se requiere declarar las criptomonedas al salir de Rusia

Experto aclara que no se requiere declarar las criptomonedas al salir de Rusia

Este domingo, en un reporte de la Agencia RIA Novosti se aclaró que para quienes viajan fuera de Rusia con activos digitales, no es necesario declarar las criptomonedas en aduana, a diferencia del “dinero en efectivo” y los “cheques de viajero”, de acuerdo a lo explicado por el abogado Evgeny Pantaziy, miembro del Colegio de Abogados de Rusia.

El experto legal, que forma parte de la Asociación de Abogados de Rusia, detalló que la legislación aduanera de la Unión Económica Euroasiática, que rige en el país, considera a las criptomonedas como un tipo de propiedad.

Este estatus particular las exime de las regulaciones de declaración que aplican a las divisas tradicionales, sin importar su valor. La distinción entre activos tangibles e intangibles es el punto clave del análisis de Pantaziy. Mientras que el estatus de las criptomonedas sigue siendo un área gris en la regulación, las normas para el dinero en efectivo son muy específicas y estrictas.

Según Pantaziy, es obligatorio declarar cualquier cantidad que supere el equivalente a 10.000 dólares estadounidenses que estén denominados en “dinero en efectivo” o “cheques de viajero”. El incumplimiento de esta norma puede acarrear sanciones administrativas o penales, ya que existe una prohibición temporal de exportar divisas extranjeras en efectivo por encima de ese mismo límite.

Sin embargo, dado que la ley rusa no cataloga a los activos digitales como dinero, e incluso fue reconocida como propiedad el pasado mes de diciembre, no existe un requisito de declaración. El abogado subrayó que su naturaleza como propiedad intangible las coloca fuera del alcance de las regulaciones aduaneras tradicionales para el movimiento de capitales.

Una aclaración que ofreció un respiro para los viajeros que buscan salir de Rusia y que gestionan sus finanzas con activos digitales, eliminando la preocupación de un posible incumplimiento de las normas aduaneras.

No obstante, es más que evidente que existe una necesidad en ese país de que las legislaciones en materia de criptomonedas se adapten al rápido crecimiento de su ecosistema. Ya que, mientras el dinero físico tiene reglas claras y antiguas, el mundo digital aún espera una regulación más completa y definida.

Si bien es cierto que desde 2022, en ese país se limitó la exportación de efectivo al exterior, prohibiendo que se puedan retirar cantidades superiores a los 10.000 dólares de sus fronteras, se puede decir que hay muy pocas excepciones a la regla, y el uso de criptomonedas es una de ellas.

El origen de esta restricción, fue como respuesta a las sanciones occidentales que se impusieron a Rusia, tras la invasión a Ucrania, en un movimiento militar que fue catalogado por su líder, el presidente Vladimir Putin, como una “Operación Especial”.

Este conjunto de medidas al poco tiempo comenzaron a drenar activamente las reservas de la economía rusa, haciendo que las autoridades financieras, realizaran su mejor esfuerzo por impedir las salidas de capitales del país.

Casi al mismo tiempo, el Banco Central de Rusia (BCR) había impulsado la prohibición total de las criptomonedas, como otra medida clave para frenar las pérdidas de fondos de los ciudadanos rusos que buscaban escapar a la batería de sanciones de occidente.

No obstante, el tiempo pasó y a pesar del alto costo financiero de las sanciones, la economía rusa pudo enfrentar el temporal durante estos tres años, llegando incluso a promulgar el año pasado una importante legislación que legalizaba la minería de criptomonedas y permitía el uso de los activos digitales para pagos internacionales, saltándose las sanciones occidentales contra sus bancos.

Y es que la Duma aprobó dos leyes, una que legaliza la minería de moneda virtual y la otra que allana el camino para el uso de criptomonedas para pagos internacionales. El gobierno de Putin estuvo al frente de este cambio significativo con respecto a la postura previa del gobierno en materia de criptoactivos.

El propio presidente ruso, promovió e impulsó el uso de las criptomonedas para realizar pagos transfronterizos y el comercio internacional con criptomonedas en aquellas empresas rusas que participaban en la minería de activos digitales.

El mandatario ruso, en esa oportunidad había instado a Rusia a no desaprovechar la oportunidad de regular las criptomonedas, debido a su creciente papel en los pagos globales y su potencial para reducir la dependencia del dólar estadounidense, lo que al final servía para mitigar los efectos de las sanciones.

Anton Gorelkin, diputado de la Duma Estatal de la Asamblea Federal de la Federación de Rusia, que fue el autor del proyecto de ley cripto y Elvira Nabiullina, la gobernadora del BCR, reconocieron en esa oportunidad que este cambio legislativo fue diseñado para mitigar el impacto de las sanciones y para facilitar los pagos internacionales.

No obstante, algunos datos revelan que Rusia ha perdido hasta el momento más de 450.000 millones de dólares: 154.000 millones en ingresos petroleros perdidos y otros 285.000 millones en reservas de divisas congeladas.

Obviamente, las criptomonedas no están incluidas en estas estadísticas, ya que para las leyes de ese país no son consideradas dinero sino más bien una propiedad. Y esta es su ventaja: los activos digitales aún pueden transferirse libremente al extranjero, incluso a pesar del endurecimiento del régimen cambiario y de las sanciones.

Un reporte de Chainalysis de febrero de este año, titulado “Los iraníes acuden en masa a las criptomonedas en medio de la tensión geopolítica; las sanciones internacionales desbaratan la maquinaria bélica rusa”, da cuenta de cómo el número de criptointercambios activos sin KYC había aumentado en Rusia a pesar de las sanciones contra algunos de ellos.

El reporte señala que “a medida que exchanges emergentes más pequeños y nuevas marcas llenan los vacíos dejados por las eliminaciones, las entradas generales han disminuido, lo que refleja el impacto disruptivo de las medidas de sanciones estadounidenses e internacionales”.

De hecho, la investigación también afirmó que “si bien estas plataformas operan en idioma ruso y prestan servicios a bancos rusos autorizados, a menudo carecen de detalles de constitución o registro, lo que dificulta determinar su jurisdicción real”, demostrando que las criptomonedas son una necesidad real para su economía.

Advertencia "La inversión en criptoactivos no está regulada, puede no ser adecuada para inversores minoristas y perderse la totalidad del importe invertido"