La stablecoin USD1 emitida por World Liberty Financial sufrió un “ataque coordinado”

Este lunes, en una jornada marcada por la volatilidad y la tensión en el sector de las finanzas descentralizadas (DeFi), World Liberty Financial (WLFI), la empresa detrás del protocolo cripto vinculado estrechamente a la familia del presidente Donald J. Trump, emisora de la stablecoin USD1 (USD1), se convirtió en el epicentro de un sofisticado “ataque coordinado”.

Esta moneda estable está diseñada para mantener una paridad 1:1 con el dólar estadounidense y cuenta con el respaldo de bonos del Tesoro y depósitos en efectivo gestionados por BitGo, Inc., una empresa fundada en 2013 por Mike Belshe y Ben Davenport.

BitGo, es una empresa de infraestructura de activos digitales y servicios financieros con sede en Palo Alto, que brinda soluciones seguras de monederos multifirma, custodia, trading y préstamos para inversores institucionales y plataformas de criptomonedas.

Pero este lunes, lo que comenzó como una mañana de operaciones habituales para la quinta stablecoin más grande por capitalización de mercado, la USD1 derivó rápidamente en una crisis de confianza que puso a prueba la robustez de uno de los activos digitales más vigilados del mundo.

El ataque no se gestó en las líneas de código de los contratos inteligentes, sino en el terreno de la percepción pública, ya que de acuerdo a informes oficiales del equipo de la empresa WLFI, varios actores malintencionados lograron comprometer las cuentas de redes sociales (X.com) de diversos cofundadores del proyecto.

A través de estas cuentas verificadas, se inició una campaña agresiva de desinformación conocida en el argot cripto como FUD (miedo, incertidumbre y duda), empleando una estrategia que fue calificada de quirúrgica.

Mientras las cuentas hackeadas emitían señales de alarma, se alega que “influencers pagados” amplificaron el mensaje de inestabilidad, creando un entorno de pánico artificial entre los tenedores de tokens.

El objetivo financiero detrás de este ruido mediático era bastante simple, ya que los atacantes habían abierto “posiciones cortas masivas” contra el token de gobernanza del protocolo llamado World Liberty Financial ($WLFI), buscando lucrarse con la caída de su valor.

La presión de venta no tardó en reflejarse en las pantallas de los exchanges en que tienen listada la stablecoin USD1. Aunque está diseñada para mantener una paridad inquebrantable de 1:1 con el dólar estadounidense, gracias al ataque la stablecoin comenzó a ceder.

En el punto más crítico del ataque, la moneda cayó hasta los 0,994 dólares, una desviación del 0,6% que, aunque pequeña en otros mercados, representa una señal de alerta máxima para una stablecoin que debe mantener su valor.

Simultáneamente, el token de gobernanza $WLFI sufrió un impacto mucho más severo, llegando a desplomarse aproximadamente un 7% durante el pico de la incertidumbre que estaba siendo generada desde las redes.

Activos relacionados, como el token Official Trump (TRUMP), también mostraron retrocesos cercanos al 1,36%, reflejando el efecto de contagio por la asociación directa con la familia presidencial y la polémica figura del mandatario. A pesar de la virulencia del ataque, la infraestructura de la empresa World Liberty Financial demostró una resiliencia notable.

En un comunicado publicado en la red social X, los responsables del equipo señalaron: “Esta mañana se lanzó un ataque coordinado contra USD1. Los atacantes piratearon varias cuentas de cofundadores de WLFI, pagaron a influencers para difundir miedo, incertidumbre y dudas (FUD) y abrieron posiciones cortas masivas $WLFI para aprovechar el caos generado”.

No funcionó. Gracias al sólido mecanismo de acuñación y canje de USD1 y a su respaldo total 1:1, cotizamos a la par de forma constante. Ningún estafador podrá quebrantar el compromiso a largo plazo de todo el equipo de WLFI y sus cofundadores con USD1. Alentamos a los usuarios a confiar únicamente en canales verificados para obtener información precisa”.

En declaraciones a Reuters, un portavoz no identificado de la firma WLFI aseguró que sus equipos de ingeniería “repelieron con éxito el ataque coordinado”. Un factor determinante fue la transparencia y el respaldo del activo que mantiene una Reserva Total para la stablecoin USD1 en una relación 1:1 por bonos del Tesoro estadounidense a corto plazo y depósitos en dólares, bajo la custodia de BitGo.

Además, esta stablecoin posee un Mecanismo de Canje que funciona como un sistema sólido de acuñación y canje, que permitió a los usuarios cambiar sus tokens por dólares reales, actuando como un amortiguador natural contra la caída del precio.

Las correspondientes Certificaciones de Garantía, son realizadas por la firma de contabilidad pública y consultoría Crowe LLP, que mensualmente verifica, audita y firma estas certificaciones, las cuales ayudaron a calmar el ánimo de los inversores institucionales en medio de este ataque.

En otra publicación en la red X, el equipo de WLFI señaló: “Para mayor claridad: no se hackearon contratos inteligentes ni billeteras de WLFI o USD1. El incidente de hoy involucró acceso no autorizado a las cuentas X (Twitter) de los cofundadores, no a billeteras ni a la infraestructura del protocolo”.

Ningún contrato inteligente se vio afectado. Todos los fondos de USD1 permanecen completamente seguros y con respaldo total. Nuestra infraestructura y equipo funcionaron exactamente como se diseñaron. Gracias a nuestra comunidad por su continuo apoyo. Seguimos enfocados en seguir creciendo”.

Para las 19:10 GMT-4, la situación parecía bajo control, el USD1 se recuperó rápidamente hasta alcanzar los 0,9994 dólares, situándose nuevamente dentro de su rango histórico de estabilidad, para demostrar que pudo superar uno de los ataques más sofisticados y costosos que se pueden realizar contra una criptomoneda.

No obstante, este incidente deja una lección crítica para el ecosistema DeFi en 2026, entender que la seguridad de un protocolo ya no depende únicamente de la inexpugnabilidad de sus contratos inteligentes —los cuales no sufrieron daños en este evento— sino también de la protección de sus canales de comunicación.

Como bien señaló World Liberty Financial tras el incidente, la confianza del usuario es el activo más valioso y, a la vez, el más difícil de defender frente a un “caos artificial” diseñado para el lucro especulativo. Quedará por conocer más adelante, quiénes estuvieron detrás de este ataque contra los activos de la familia Trump.

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