Este martes, el aire gélido de los Alpes suizos, donde se celebra esta semana el Foro Económico Mundial (FEM), parece haber contagiado a los mercados financieros internacionales, luego que algunas advertencias sobre la situación geopolítica actual, fueran demasiado drásticas.
Lo que comenzó como una ambición diplomática poco convencional se ha transformado, en las últimas 48 horas, en una crisis geopolítica de proporciones sísmicas, con su epicentro situado en una isla de hielo: Groenlandia.
La determinación del presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, de anexar el territorio autónomo danés a la Unión Americana “por las buenas” o “por las malas” ha dejado de ser una simple idea retórica de campaña para convertirse en una política de Estado agresiva.
Bajo el argumento de la “seguridad nacional” y la necesidad estratégica de bloquear la influencia de China y Rusia en el Ártico, la Casa Blanca ha lanzado un ultimátum que ha hecho crujir los cimientos de la alianza transatlántica, porque viene acompañado de un garrote arancelario que otra vez pone en jaque al mercado cripto.
La escalada alcanzó su punto crítico este domingo, cuando la administración Trump amenazó formalmente con imponer aranceles del 10% —con proyección de escalar al 25% en junio— a los países europeos que mantengan presencia militar en la isla o que bloqueen las negociaciones de transferencia.
Obviamente, la respuesta de Bruselas no se hizo esperar, por lo que también la Unión Europea ha puesto sobre la mesa un paquete de represalias aduaneras por valor de 93.000 millones de dólares, una cifra que evoca el fantasma de una guerra comercial total.
En medio de este pulso geopolítico, en los pasillos del Foro de Davos, la voz de Ray Dalio, fundador de Bridgewater Associates y uno de los gestores de fondos de cobertura más respetados del mundo, ha resonado con una advertencia sombría.
Ray Dalio fears ‘capital wars’ could follow Trump’s actions with countries dumping U.S. assets https://t.co/DnVGufneJU
— CNBC (@CNBC) January 20, 2026
En una entrevista concedida a la CNBC este martes, conducida por Andrew Ross Sorkin, Dalio no ocultó su preocupación por lo que considera una “huida” del dinero fiduciario. “Estamos ante un desmoronamiento del orden monetario tal como lo conocemos”, afirmó Dalio ante una audiencia expectante.
Según el multimillonario, las tácticas de presión comercial de Washington están forzando a los bancos centrales a repensar su dependencia del dólar. Para Dalio, la amenaza de tomar Groenlandia a cómo dé lugar, no es solo un conflicto territorial, sino el detonante de una crisis de confianza sistémica.
“El mercado que más se movió el año pasado fue el oro, y no es casualidad. Los inversores están buscando refugio ante la impredecibilidad de las políticas arancelarias que ahora se usan como armas de conquista”, sentenció el multimillonario.
It’s now happening. The existing fiat monetary order, the domestic political order, and the international geopolitical order are all breaking down, so we are at the brink of wars. It all is happening because of the Big Cycle that is driven by the five big forces I’ve described…
— Ray Dalio (@RayDalio) January 19, 2026
Como complemento a sus declaraciones, en una publicación en su cuenta de la red social X, explicó el conflicto actual desde su perspectiva: “Está sucediendo ahora. El orden monetario fiduciario existente, el orden político nacional y el orden geopolítico internacional se están desmoronando, por lo que estamos al borde de una guerra”.
“Todo esto ocurre debido al Gran Ciclo, impulsado por las cinco grandes fuerzas que he descrito repetidamente y detallado en mi libro y el video enlazado titulado Principios para Lidiar con el Orden Mundial Cambiante…” mensaje que acompañó un video acerca de los “Principios para afrontar el cambiante orden mundial (versión de 5 minutos) por Ray Dalio”
El mercado de activos digitales, a menudo considerado un termómetro del sentimiento de riesgo global, ha sido el primero en caer. Bitcoin (BTC), que apenas la semana pasada coqueteaba con los 96.000 dólares, sufrió un desplome abrupto, perforando el soporte de los 92.000 dólares y arrastrando consigo al resto del ecosistema al situar su cotización por debajo de los 89.000 dólares.
De hecho, al momento de redactar esta nota, el precio de Bitcoin es de 88.460,49 dólares con un volumen de comercio en 24 horas de 58.560.438.276 dólares, lo que representa una caída de precio del -4,70% en las últimas 24 horas y un descenso de precio del -6,35% en los últimos 7 días, según CoinGecko. Su capitalización de mercado se encuentra en 1.767.310.110.977 dólares y bajando.
La liquidación ha sido brutal. Datos de Coinglass confirman que más de 870 millones de dólares en posiciones de traders apalancados fueron evaporados en apenas 24 horas. La “aversión al riesgo” es la frase que domina las terminales de Bloomberg.
Mientras el índice VIX (el “índice del miedo”) se disparaba un 22%, los ETFs de Bitcoin y Solana veían salidas de capital institucionales por cientos de millones de dólares, los inversores, temerosos de que la ruptura entre Estados Unidos y la Unión Europea paralice el comercio global, están abandonando los activos volátiles en favor de la liquidez más absoluta o del oro físico.
Desde Washington, el discurso oficial se mantiene firme, porque el presidente Trump sostiene que el deshielo de los glaciares ha convertido a Groenlandia en la ruta marítima más estratégica del siglo XXI.
“No podemos permitir que Beijing o Moscú establezcan bases a pocos kilómetros de nuestras costas árticas”, repiten los portavoces de la Casa Blanca. Sin embargo, para los líderes europeos como la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, se trata de una violación flagrante del derecho internacional y de la soberanía de un estado independiente.
La tensión ha llegado al punto de que Dinamarca ha cancelado su participación oficial en Davos, citando la imposibilidad de dialogar bajo la presión de aranceles punitivos para su nación, por lo que el panorama para lo que resta de 2026 es incierto.

Además, hay que recordar que el presidente Trump publicó una foto reveladora de su plan de expansión en su red social privada Truth Social, con una imagen generada por IA que muestra a Canadá y Venezuela como territorios anexados a Estados Unidos junto a Groenlandia y con el presidente sentado en la Casa Blanca con todos los líderes Europeos en actitud de Emperador.
Y es que, con las elecciones de mitad de mandato en el horizonte estadounidense, los analistas sugieren que Trump no dará marcha atrás en su empeño, utilizando la economía global como palanca de negociación para conseguir sus objetivos que incluso convirtió en promesas de campaña.
Como bien advirtió Dalio, el riesgo no es solo una caída en los gráficos de Bitcoin o un aumento en el precio de las importaciones europeas, ya que el verdadero peligro radica en la fragmentación definitiva de la economía global.
Si el pulso por Groenlandia continúa, el mundo podría despertar en un nuevo orden donde las alianzas tradicionales hayan sido sustituidas por un sistema de bloques enfrentados, donde el comercio ya no es un motor de prosperidad, sino un campo de batalla.
Por ahora, los inversores en Davos y en todo el mundo observan con nerviosismo, mientras el oro brilla con un fulgor de crisis, el resto del mercado financiero aguarda, conteniendo el aliento, el próximo movimiento de una Casa Blanca que parece dispuesta a redibujar el mapa del mundo, cueste lo que cueste.

