Las pymes y los autónomos españoles afrontan un 2026 de transformación. La digitalización obligatoria, la creciente presión operativa, la competencia de grandes plataformas, los cambios regulatorios, y el nuevo aplazamiento de la entrada en vigor de la obligatoriedad de VeriFactu redefinirán la manera en que las empresas gestionan su actividad.
En este contexto, Qonto, la cuenta de empresa para pymes y autónomos en Europa, revela cinco tendencias clave que marcarán el rumbo del tejido empresarial español en 2026, desde la automatización de procesos hasta la adopción de soluciones fintech integradas:
1. Automatización: de ventaja a supervivencia competitiva
La carga administrativa sigue frenando el crecimiento: más del 80 % de las pymes dedica entre dos y cinco días al mes a tareas de gestión, lo que limita su capacidad para tomar decisiones estratégicas.
De cara a 2026, optimizar la emisión, conciliación y gestión de gastos será imprescindible para mantener la competitividad y liberar tiempo para la toma de decisiones de mayor valor. Tanto es así que, para la Generación Z y los Millennials, contar con recursos como la automatización resulta más relevante que disponer de oficinas físicas.
2. A más digitalización, más financiación
El 77 % de las pymes digitalizadas obtuvo financiación en el último año, frente al 23 % de las que no lo están. Sin embargo, sólo un 22 % afirma tener un alto nivel de digitalización y apenas un 17 % utiliza ERP o CRM integrados con contabilidad.
En un entorno que exige trazabilidad y datos en tiempo real, digitalizarse deja de ser una ventaja para convertirse en requisito esencial para ganar eficiencia, acceder a productos de crédito y estimular el crecimiento.
3. Transformación bancaria y auge de las fintech
El 56 % de las pymes percibe a la banca tradicional como rígida y poco transparente, y solo una de cada cinco conoce con exactitud sus costes. Más del 50 % de Millennials, Generación Z y Generación X considera que los bancos convencionales no se adaptan a sus necesidades. Las plataformas integradas capaces de unificar pagos, cobros, tarjetas y facturación, seguirán consolidándose como alternativa natural en 2026, ofreciendo agilidad y control financiero a las empresas.
4. Nuevo ADN empresarial: datos, control y menos burocracia
Las nuevas obligaciones legales actúan como catalizador de la profesionalización: el 40% de la Generación Z, el 53 % de Millennials, el 51 % de la Generación X y el 46 % de Baby Boomers así lo perciben. La mitad de los Millennials cree que las pymes necesitarán a las fintech para sobrevivir, y más del 40 % considera que las empresas más exitosas integrarán estas soluciones desde el inicio.
La profesionalización, automatización y gestión en tiempo real ya forman parte del nuevo ADN empresarial, y se consolidarán como factores clave para aumentar clientes, facturación y eficiencia operativa.
5. VeriFactu acelerará la profesionalización financiera de las pymes en 2027
Ahora, tras la reciente modificación de Hacienda, será en 2027 cuando la nueva normativa obligará a miles de negocios a adoptar procesos más rigurosos: formatos firmados digitalmente, trazabilidad completa y validaciones estrictas. Según el informe “Radiografía económica y bancaria de la micro y pequeña empresa en España 2025” de Qonto realizado el pasado mes de abril, solo el 21 % de las pymes ha integrado la factura electrónica; el 49 % aún no la utiliza y un 18 % desconoce la regulación. Qonto ya ha adaptado su solución al estándar VeriFactu, incorporando transmisión directa a la AEAT y validación automática, permitiendo cumplir la normativa sin añadir complejidad ni costes adicionales.
Ante las previsiones del nuevo año, Marta Rifà, directora de marketing de Qonto para el sur de Europa asegura: “2026 marcará un punto de inflexión, especialmente con la futura llegada de VeriFactu en 2027. Las pymes necesitarán procesos simples, conectados y transparentes para tomar decisiones en tiempo real. Nuestro objetivo en Qonto es eliminar fricciones, automatizar tareas y ofrecer control financiero desde un único lugar, para que los negocios puedan centrarse en crecer”.
En definitiva, 2026 será un año en el que las pymes españolas deberán ser capaces de integrar automatización, control financiero y datos en tiempo real, no solo cumplirán con la nueva normativa: liderarán la próxima etapa de crecimiento del tejido empresarial español.

