Las organizaciones benéficas están empezando a aceptar más fácilmente los pagos con Bitcoins y monedas digitales, lo cual es una buena noticia para los más necesitados.

Las instituciones filantrópicas están comenzando a digitalizarse, con la esperanza de manejar algunos de sus asuntos más apremiantes. Desde combatir el COVID-19 hasta generar confianza entre los donantes dedicados. La implementación de tecnologías de blockchain y criptomonedas a nivel de infraestructura ha generado resultados fantásticos para muchas de estas organizaciones, y también para los donantes. De esa manera se ha creado un ciclo filantrópico que trabaja para el bienestar de todos.

Desde el 2017, los defensores del Bitcoin han promocionado su uso casi ubicuo junto con la naturaleza descentralizada y no discriminatoria de esta moneda. Sin embargo, a pesar de que parece el acompañamiento ideal para las organizaciones benéficas, ha habido cierto retraso en su adopción.

En los últimos años, miles de personas han comenzado a invertir en monedas digitales, dando lugar a muchos intercambios, algunos hechos a la medida para el ámbito comercial, como Bitvavo. A pesar de que la adopción en el público en general se ha afianzado, parece que se ha necesitado de una pandemia para que las comunidades filantrópicas se dieran cuenta.

¿Qué es el Bitcoin?

El Bitcoin es un tipo de moneda digital. Debutó en el 2008 y se popularizó en el 2017, consiste en un sistema monetario virtual protegido criptográficamente que funciona únicamente en línea.

La moneda fue creada por una persona o un grupo de personas desconocidas, usando el seudónimo de Satoshi Nakamoto, supuestamente en respuesta a la crisis hipotecaria del 2008.

La moneda utiliza una red descentralizada, lo que significa que no hay una autoridad bancaria central para validar las transacciones. Los usuarios de la red usan computadoras (llamadas nodos) para resolver ecuaciones matemáticas complejas y asegurar que las transacciones sean verdaderas y no estén duplicadas.

Una vez que se procesan estas transacciones, se agregan a un libro público llamado blockchain. Este recibe su nombre de la “cadena” de “bloques” de información de transacciones que conforman el libro o ledger. Una vez que se ha agregado una transacción a la cadena de bloques, esta contiene una marca de tiempo que nunca se puede cambiar ni modificar.

El libro público, trabajando en conjunto con la estructura descentralizada y de código abierto, permite que el Bitcoin funcione con total transparencia. De esta manera se reducen los costos de transacción y se eliminan por completo las tarifas institucionales.

Porqué las organizaciones benéficas están recurriendo a Bitcoin

Las tarifas más bajas y la ausencia de intermediarios son solo algunas de las razones por las que más organizaciones benéficas están comenzando a ver a las monedas digitales como una mejor solución para recibir donaciones.

Las monedas digitales no tienen fronteras, lo que facilita la transacción de dinero a cualquier destinatario que lo necesite, sin importar en qué parte del mundo se encuentre. Como no hay tarifas institucionales o de conversión, los receptores pueden recibir un mayor porcentaje de los fondos donados, en lugar de perderlos en el sistema.

No solo eso, sino que las organizaciones benéficas ahora pueden usar monedas digitales y sus sistemas de contabilidad distribuida para ganar la confianza continua y renovada de los donantes, lo cual es algo que muchos han querido hacer. Porque si bien las personas ahora están donando aproximadamente un 2% más en comparación con años anteriores, también existe una profunda desconfianza hacia muchas grandes fundaciones caritativas y están haciendo con los fondos de sus donantes.

Un libro de contabilidad distribuido permitiría a cualquier donante acceder a los registros financieros de cualquier operación, pudiendo ver los recibos virtuales de todas y cada una de las transacciones que tuvieron lugar. Sin mencionar que hay muchas startups que ahora se dedican a proporcionar este tipo de sistemas de software a organizaciones sin fines de lucro, y las instituciones filantrópicas están aprovechando la oportunidad de participar.

Cómo las Criptomonedas están ayudando con la COVID-19

En medio de la pandemia, especialmente en los primeros días del 2020, muchas fundaciones caritativas estaban luchando por obtener recursos y fondos para las áreas que más los necesitaban. Con las prácticas bancarias tradicionales, esto requería de un tiempo precioso que las industrias necesitadas no tenían.

En este punto, muchas comunidades filantrópicas comenzaron a aceptar pagos en bitcoin y otras criptomonedas, reduciendo el tiempo y las tarifas asociadas con los sistemas más antiguos, lo que hizo que fuese mucho más fácil proporcionar la ayuda inmediata que era crucial en este momento. Al reducir las funciones de los intermediarios y ofrecer vías más inclusivas para donar, la tendencia rápidamente se hizo popular y ha ido ganando terreno desde entonces.

Si bien podría ser fácil condenar el retraso de la adopción con la comunidad caritativa, muchos creen que cualquier cambio es un cambio positivo, incluso si se tarda mucho en llegar. En última instancia, los riesgos del Bitcoin son increíblemente bajos, y dejan poco más que una recompensa para muchas grandes organizaciones sin fines de lucro. De esta manera se puede crear un espacio más inclusivo para el futuro, donde el dinero llegue a donde se necesita, y de una manera que sea fácil de seguir.

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