CriptoAdvisors mantiene su diagnóstico alcista pese a la reciente corrección de Bitcoin. Su último análisis identifica una toma de beneficios entre los inversores veteranos, una demanda institucional debilitada y tres señales que permitirían distinguir una consolidación saludable de una distribución más profunda.
Bitcoin afronta una nueva prueba de resistencia después de varias semanas en las que el mercado parecía haber recuperado definitivamente su estructura alcista. Los tres intentos fallidos de superar los 87.500 dólares, la brusca desaceleración de las compras de los fondos cotizados y la actividad de los inversores de largo plazo han devuelto la incertidumbre a un mercado que, según CriptoAdvisors, todavía no ha invalidado su recuperación.
La reciente caída ha llevado a Bitcoin hasta la zona de los 80.000 dólares, provocando importantes liquidaciones de posiciones apalancadas. Sin embargo, el comportamiento posterior del precio y los indicadores on-chain ofrecen una lectura más matizada que la de un simple cambio de tendencia.
En su informe del 8 de octubre, titulado Bitcoin en el punto de decisión, CriptoAdvisors sostiene que el mercado continúa dentro de un régimen alcista confirmado, aunque con una pérdida evidente de impulso comprador.
La cuestión central ya no es únicamente cuánto Bitcoin están vendiendo los inversores veteranos, sino quién está dispuesto a comprarlo.
Los inversores veteranos recogen beneficios, pero el ciclo todavía no muestra agotamiento
Uno de los datos más llamativos del informe es la reducción de aproximadamente 73.400 BTC durante 30 días en el suministro de monedas con más de seis meses de antigüedad.
Esta variación refleja una disminución del volumen de monedas que permanece dentro de ese grupo de antigüedad, pero no significa que todos esos bitcoins se hayan vendido directamente en los exchanges. El movimiento puede responder a diferentes tipos de transferencias y requiere interpretarse junto con otros indicadores.
Para CriptoAdvisors, la actividad de los tenedores de largo plazo debe analizarse teniendo en cuenta la rentabilidad acumulada de sus posiciones y la situación general del ciclo.
Juan de la Cruz, de CriptoAdvisors, explica en declaraciones a Territorio Bitcoin que el comportamiento observado todavía resulta compatible con las primeras fases de un mercado alcista.
«Hoy lo leemos como una toma de beneficios saludable, propia de las primeras fases alcistas. El ciclo no está caliente: el termómetro LTH marca 37/100 y el MVRV Z, 0,96», señala.
El termómetro de los tenedores de largo plazo, situado en 37 puntos sobre 100, indica que el mercado todavía se encuentra lejos de los niveles de sobrecalentamiento que el modelo asocia con fases más avanzadas del ciclo.
Por su parte, el MVRV Z-Score, en 0,96, tampoco apunta a una valoración extrema desde la perspectiva de esta metodología.
Los inversores veteranos mantienen, además, un margen considerable de beneficios. Su coste medio estimado se sitúa en torno a los 49.264 dólares, lo que supone que, con Bitcoin en la zona de los 83.000 dólares, el precio continúa aproximadamente un 70 % por encima de esa referencia.
Esta situación permite que determinados participantes realicen beneficios sin que necesariamente exista una salida generalizada del mercado.
La demanda de los ETF se convierte en el principal problema
La preocupación aparece cuando se analiza la capacidad del mercado para absorber la oferta procedente de los inversores veteranos.
Según el informe de CriptoAdvisors, las compras de Bitcoin atribuidas a los ETF estadounidenses pasaron de 27.792 BTC a 969 BTC entre los periodos semanales comparados, una caída del 96,5 %.
Este desplome representa una pérdida sustancial de uno de los motores que habían contribuido a sostener la recuperación del precio.
Además, los datos posteriores al cierre del informe muestran que la debilidad institucional no se limitó a una desaceleración de las entradas.
Durante las sesiones del 7 y 8 de octubre, los ETF de Bitcoin al contado estadounidenses registraron importantes salidas netas de capital, próximas a 485 y 244 millones de dólares, respectivamente. El viernes 9 de octubre se produjo una entrada neta de unos 21,1 millones, insuficiente por sí sola para compensar las retiradas anteriores.
La diferencia entre estos datos es importante: el descenso del 96,5 % recogido por CriptoAdvisors compara compras estimadas en BTC durante dos periodos, mientras que las cifras diarias posteriores reflejan flujos monetarios netos de los fondos.
Ambas mediciones apuntan, no obstante, a una misma cuestión: el debilitamiento de la demanda institucional.
Juan de la Cruz considera que este desequilibrio ayuda a explicar la incapacidad de Bitcoin para superar de manera sostenida los 87.500 dólares.
«El riesgo no está en que vendan, sino en quién absorbe esa oferta. Esa venta coincide con un desplome del 96,5 % en las entradas de ETF, y eso explica en buena parte los tres rechazos en 87.500», afirma.
La combinación de recogida de beneficios y menor demanda compradora puede generar correcciones incluso cuando la estructura de fondo continúa siendo positiva.
Una caída hacia los 80.000 dólares que no equivale necesariamente a capitulación
La volatilidad reciente ha ofrecido una primera prueba de la fortaleza del mercado.
De la Cruz señala que Bitcoin llegó a registrar un mínimo cercano a los 80.700 dólares, acompañado de unos 520 millones de dólares en liquidaciones de posiciones largas, según los datos que maneja CriptoAdvisors.
El episodio refleja la vulnerabilidad de los participantes que operan con apalancamiento, especialmente cuando el precio atraviesa zonas donde se concentran órdenes de liquidación.
Sin embargo, el analista considera que la caída no constituye por sí misma una señal de capitulación.
«Fue una purga de apalancamiento, no una capitulación», resume.
En su interpretación, Bitcoin consiguió atravesar este episodio sin perder la media móvil simple de 365 días, uno de los indicadores utilizados por CriptoAdvisors para evaluar la estructura del mercado.
La distinción resulta fundamental. Una liquidación de posiciones apalancadas puede acelerar temporalmente las caídas, pero no demuestra necesariamente que los inversores de largo plazo hayan abandonado sus expectativas alcistas.
De hecho, el modelo de CriptoAdvisors continúa clasificando el régimen semanal como BULL, mientras que el régimen diario permanece en EXPANSIÓN desde el 23 de septiembre, de acuerdo con los datos del informe.
Esto no elimina la posibilidad de nuevas caídas. Simplemente indica que, por ahora, el deterioro de los flujos no se ha traducido en una invalidación completa de la estructura alcista.
Las tres señales que podrían confirmar una distribución
La pregunta decisiva es qué tendría que suceder para que CriptoAdvisors dejara de interpretar las ventas de los inversores veteranos como una toma de beneficios normal.
En su respuesta a Territorio Bitcoin, Juan de la Cruz identifica tres condiciones que deberían producirse conjuntamente.
La primera sería un SOPR de los tenedores de largo plazo sostenido por encima de 1,3, acompañado de una reducción adicional del suministro de monedas maduras.
El SOPR mide la relación entre el valor de las monedas cuando se mueven y el valor que tenían en su movimiento anterior. Cuando supera la unidad, indica que, en conjunto, las monedas transferidas lo hacen con beneficios.
Un nivel elevado y persistente, combinado con una disminución del suministro antiguo, podría señalar una presión de realización de beneficios cada vez mayor.
La segunda condición sería que las entradas de capital en los ETF se transformaran en salidas netas persistentes, debilitando aún más la capacidad de absorción de la oferta.
La tercera sería un cierre diario de Bitcoin por debajo de los 82.200 dólares, zona que el modelo identifica como referencia aproximada del precio de equilibrio de los compradores de ETF.
«Si se dan las tres a la vez, hablaríamos de distribución, con un objetivo de 79.800–80.500 dólares», explica De la Cruz.
Es importante distinguir entre una pérdida puntual del nivel y un cierre diario confirmado. La volatilidad intradía puede provocar movimientos por debajo de un soporte sin que necesariamente se consolide su ruptura.
También debe señalarse que las salidas registradas recientemente en los ETF ya constituyen una señal de vigilancia. Su persistencia, junto con las otras dos condiciones, sería lo que reforzaría el escenario de distribución planteado por el analista.
Los niveles que decidirán el próximo movimiento de Bitcoin
El análisis de CriptoAdvisors identifica varias zonas que pueden resultar determinantes durante las próximas sesiones.
La primera se encuentra entre los 82.000 y los 83.000 dólares. Mientras Bitcoin consiga estabilizarse en ese rango y los compradores recientes no entren de forma generalizada en pérdidas realizadas, el escenario de consolidación continuará siendo plausible.
La zona de 82.200 dólares adquiere especial importancia por su relación con el coste estimado de los compradores institucionales a través de ETF.
Si el precio pierde esa referencia de forma sostenida y aparecen señales adicionales de distribución, el siguiente objetivo técnico se sitúa entre los 79.800 y los 80.500 dólares, donde el informe identifica concentraciones relevantes de posiciones apalancadas.
Por debajo aparece otra referencia estructural: la media móvil de 365 días, situada alrededor de los 79.400 dólares en el momento de elaboración del informe. Su valor es dinámico y cambia con el tiempo.
La línea de invalidación más profunda del escenario de recuperación se encuentra en el coste medio de los tenedores de corto plazo, aproximadamente 74.400 dólares.
En el lado alcista, los 87.500 dólares continúan actuando como resistencia principal después de tres intentos fallidos de ruptura.
Una recuperación sostenida de ese nivel, acompañada de una mejora de los flujos institucionales, permitiría plantear nuevamente una continuación del movimiento alcista.
El informe también contempla objetivos superiores en sus escenarios de ciclo, incluidos niveles próximos a 98.500, 123.200 y 147.800 dólares. Estas referencias proceden de múltiplos del coste de adquisición de los inversores de largo plazo y no deben interpretarse como previsiones garantizadas ni como objetivos inmediatos.
El mercado alcista necesita nuevos compradores
La lectura conjunta de los indicadores ofrece una conclusión que resulta especialmente relevante para las próximas semanas.
Bitcoin no presenta, según CriptoAdvisors, las características habituales de un mercado alcista extremadamente sobrecalentado. Los inversores veteranos mantienen beneficios considerables, los indicadores de valoración permanecen relativamente contenidos y el régimen semanal continúa siendo positivo.
Sin embargo, la recuperación ha perdido uno de sus apoyos más importantes: la intensidad de las compras institucionales.
El desafío consiste en determinar si esa debilidad es temporal o si representa el comienzo de un periodo más prolongado de distribución.
Mientras Bitcoin se mantenga dentro de su rango de consolidación y el SOPR de los tenedores de corto plazo permanezca por encima de 1, CriptoAdvisors considera que la estructura alcista sigue siendo defendible.
El escenario cambiaría si las ventas de los inversores veteranos aumentaran, los ETF registraran retiradas persistentes y el precio perdiera sus principales referencias de soporte.
De la Cruz sintetiza esta diferencia con una frase que resume el momento actual del mercado:
«Los veteranos están cobrando, no huyendo. La alarma no será que vendan, sino que vendan sin nadie al otro lado».
La próxima dirección de Bitcoin dependerá, en buena medida, de si vuelve a aparecer una demanda capaz de absorber esa oferta.
Porque mantener un mercado alcista no exige que los inversores veteranos dejen de vender. Exige que existan suficientes compradores dispuestos a tomar el relevo.
Este artículo se basa en el informe “Bitcoin en el punto de decisión”, elaborado por CriptoAdvisors el 8 de octubre de 2026. Los escenarios y niveles citados están sujetos a cambios en función de las condiciones del mercado. El contenido tiene carácter exclusivamente informativo y no constituye asesoramiento financiero ni una recomendación de inversión

