La convergencia entre las finanzas tradicionales (TradFi) y la infraestructura criptográfica de grado institucional ha dado hoy su paso más firme en América Latina, luego que Anchorage Digital, la prestigiosa plataforma global de criptomonedas y sede del primer banco de activos digitales regulado a nivel federal en los Estados Unidos (Anchorage Digital Bank N.A.), ha anunciado oficialmente que aceptará la custodia de CETES tokenizados.
Los CETES, son Certificados de la Tesorería de la Federación emitidos por el Gobierno de México, a través de su Banco Central. Ahora, Anchorage Digital aceptará la custodia de estos instrumentos financieros, en una operación, estructurada en alianza con la firma de tokenización Etherfuse y la Fundación de Desarrollo Stellar (SDF), lo que representa un hito crítico para la narrativa de los activos del mundo real (RWA, «por sus siglas en inglés»).
Ya no se trata de proyecciones teóricas o de pilotos en entornos controlados; la deuda soberana de una de las principales economías de mercados emergentes ahora coexistirá con Bitcoin (BTC), Ethereum (ETH) y stablecoins dentro de los balances de los fondos de cobertura y las corporaciones globales más estrictamente reguladas del planeta.
Los CETES son el instrumento de deuda pública más extendido y líquido de México, que han sido tradicionalmente utilizados por inversores locales e internacionales como un activo de refugio y una referencia de rendimiento en pesos mexicanos.
Por eso, su llegada a la cadena de bloques bajo el concepto de stablebonds busca resolver barreras históricas de acceso, fricción operativa y tiempos de liquidación. Desde este lunes, el ciclo de vida de este nuevo activo financiero se sostiene sobre un triángulo de infraestructura sumamente eficiente:
1) A través de una Emisión y Tokenización (con Etherfuse), la firma fintech que se encarga de empaquetar legal y técnicamente el instrumento gubernamental subyacente, transformando los certificados físicos o electrónicos tradicionales en tokens digitales programables.
2) Incorporándolos luego a la Red y Movimientos On-Chain (con Stellar), la cadena de bloques que proporciona la autopista financiera, que ha sido diseñada desde su origen para el intercambio de valor a bajo costo y alta velocidad, Stellar aporta la liquidez y la conectividad transfronteriza necesarias para que estos bonos circulen globalmente de forma ininterrumpida.
Anchorage Digital now supports custody for tokenized CETES, short-term Mexican Federal Treasury Certificates.
CETES are among Mexico’s most widely held government debt instruments.
Tokenized by @etherfuse. Moved on @StellarOrg. Held by Anchorage Digital. pic.twitter.com/RV4At1Rz27
— Anchorage Digital ⚓️ (@Anchorage) June 15, 2026
3) Pasando a la Custodia Institucional de Grado Bancario (con Anchorage Digital), la entidad que cierra el circuito ofreciendo el almacenamiento seguro, el cumplimiento normativo y el marco fiduciario indispensable para que las grandes firmas de Wall Street puedan incorporar estos activos a sus carteras sin infringir sus mandatos de riesgo.
“Los activos tokenizados del mundo real se están convirtiendo en una parte fundamental de las finanzas digitales institucionales”, señaló Nathan McCauley, cofundador y CEO de Anchorage Digital, en el comunicado oficial. Para McCauley, este movimiento no solo expande la cartera de activos globales de la firma, sino que consolida un compromiso de largo plazo con el mercado latinoamericano.
Es más que evidente que el apetito de los inversores institucionales por los RWA ha crecido exponencialmente durante el último año, lo que ha llevado al éxito de los bonos del Tesoro estadounidense tokenizados por gigantes como BlackRock y Franklin Templeton.
Esta nueva dinámica de los bonos del Tesoro estadounidense tokenizados demostró que existía una demanda masiva de instrumentos de rendimiento tradicionales que pudieran moverse a la velocidad de la luz en redes blockchain.
El salto hacia los CETES de México es la evolución natural dentro de estas misma tendencia, que ofrece a las instituciones globales una vía de diversificación en deuda soberana de alto rendimiento en una economía estrechamente ligada al comercio norteamericano, combinando la estabilidad de un instrumento respaldado por el Estado con la eficiencia operativa de los mercados cripto de operación 24/7.
David Taylor, cofundador y CEO de Etherfuse, enfatizó este punto al explicar el impacto de los stablebonds: “Nuestros bonos tokenizados o ‘stablebonds’ (CETES) muestran cómo la tokenización puede ampliar el acceso a instrumentos financieros globales consolidados. Trabajar con Anchorage Digital y Stellar ofrece esto a los usuarios institucionales con la custodia y la infraestructura de red necesarias para respaldar la adopción global a gran escala”.
Desde la perspectiva de la red, la elección de Stellar fue sensata porque esa red se ha consolidado como una presencia dominante en el corredor de remesas y pagos de América Latina y también en el sector Institucional de Wall Street.

Raja Chakravorti, director comercial de la Fundación de Desarrollo Stellar, celebró la integración apuntando que llega en un momento de madurez del mercado: “Los activos tokenizados del mundo real son una de las demostraciones más claras de cómo la cadena de bloques puede mejorar el acceso a los mercados globales. Nos complace ver que Anchorage Digital admite CETES en Stellar, en un momento en que las instituciones buscan formas seguras de mantener activos tokenizados”.
Esta alianza no es un movimiento aislado para Anchorage Digital, ya que forma parte de una agresiva estrategia de expansión regional, como se vio que a principios de este año, el custodio regulado por la OCC estadounidense ya había acaparado los titulares de la prensa financiera tras firmar una alianza estratégica con Grupo Salinas con el objetivo de optimizar la liquidación transfronteriza y los pagos comerciales entre Estados Unidos y México.
Sin duda que al sumar la deuda pública a su catálogo de custodia, Anchorage no solo se posiciona como el custodio cripto de preferencia para las corporaciones mexicanas, sino que abre un canal bidireccional que permite a los capitales institucionales norteamericanos e internacionales entrar al mercado de renta fija mexicano de manera nativa digital.
Esto, termina eliminando los costes asociados a la intermediación bancaria tradicional y las demoras de las cámaras de compensación convencionales, pero no todo lo que brilla es oro, porque a pesar del optimismo que rodea el anuncio, la letra pequeña del ecosistema institucional recuerda que el camino no está exento de fricciones.
En su descargo de responsabilidad legal, Anchorage Digital recuerda rigurosamente que los activos digitales en custodia no cuentan con las protecciones de seguro de la FDIC ni de la SIPC, marcando una distinción técnica importante con los depósitos bancarios comerciales tradicionales de dinero fíat. Asimismo, la naturaleza de estos instrumentos restringe el acceso exclusivamente a instituciones cualificadas o participantes contractuales elegibles (ECP, «por sus siglas en inglés»),
De allí que el reto para la industria en los próximos meses no será sólo técnico —la infraestructura de Stellar y los HSM de Anchorage ya han probado su eficiencia— sino de asimilación regulatoria a nivel transfronterizo, especialmente en lo que respecta a las implicaciones fiscales de los rendimientos distribuidos directamente a través de contratos inteligentes en cadena.
Lo que resulta innegable es que la arquitectura financiera global está cambiando de piel. El anuncio de este lunes, confirma que la tokenización de activos reales está pasando a convertirse en el estándar operativo de los mercados de deuda globales, con México y sus CETES participando formalmente en el mapa de la banca del futuro.

