La campaña de la Renta 2025 entra en su recta final. El 30 de junio es la fecha límite para presentar la declaración, y si te sale a pagar y quieres domiciliar, el plazo se adelanta al 25 de junio. Quedan días contados, y si has operado con cripto este año, apurar no es buena idea.
Las pérdidas también se declaran (y conviene hacerlo bien).
Mucha gente cree que solo hay que declarar cuando se gana. Error. Las pérdidas patrimoniales también van en la declaración, y declararlas correctamente tiene una ventaja directa: te permiten compensar ganancias del mismo ejercicio y de los cuatro siguientes, reduciendo lo que pagas.
La clave está en consignarlas en las casillas correctas del IRPF. Las ganancias y pérdidas por transmisión de criptomonedas van en la base del ahorro, dentro de su apartado específico. Cuando todo está bien clasificado y cuadrado, Hacienda las acepta de forma directa, sin fricción. Cuando se mezclan conceptos o se meten en casillas que no tocan, lo que era un derecho a compensar se convierte en un requerimiento.
Hacienda ya no va a ciegas
Este es el cambio de fondo que mucha gente todavía no ha asimilado: Hacienda tiene cada vez más información sobre tu operativa cripto.
Los exchanges que operan en España ya reportan a través de los Modelos 172 y 173. Y lo que viene es aún más relevante: DAC8, la directiva europea de intercambio automático de información, obligará a los proveedores de servicios de criptoactivos a comunicar a las administraciones tributarias los datos de sus usuarios, con efectos a partir de 2026. El cruce de datos automático entre exchanges y AEAT deja de ser una hipótesis para convertirse en el estándar.
Traducción práctica: lo que antes pasaba desapercibido, ahora se ve. Declarar bien deja de ser opcional.
DeFi en 2025: la operativa se ha vuelto mucho más compleja
Si solo compraste y vendiste en un CEX, tu declaración es relativamente sencilla. Pero 2025 ha sido el año en que la operativa on-chain se ha disparado en complejidad. Algunos de los protocolos y movimientos que hemos visto repetirse:
Perp DEX (exchanges descentralizados de perpetuos): Hyperliquid y similares, con operativa de derivados que tiene su propio tratamiento fiscal.
Polymarket y mercados de predicción, donde cada posición tiene implicaciones que no son obvias.
Pools de liquidez, staking, lending, airdrops y rewards, cada uno con su clasificación fiscal distinta (no todo es ganancia patrimonial; hay rendimientos del capital mobiliario y rentas que van a la base general).
El problema de fondo es siempre el mismo: trazabilidad. Cada wallet, cada bridge, cada swap, cada interacción con un protocolo deja un rastro que hay que reconstruir y clasificar correctamente. Una operativa DeFi mal trazada genera saldos que no cuadran, contrapartidas que faltan y, al final, una declaración que no resiste un cruce de datos.
Tenerlo bien trazado es la diferencia
Una buena trazabilidad no es un capricho técnico: es lo que separa una declaración que Hacienda acepta sin más de un requerimiento dentro de cuatro años. Reconstruir el histórico completo (exchanges, wallets y DeFi), clasificar cada operación en su casilla y dejar todo cuadrado es precisamente el trabajo que más valor aporta cuando la cosa se complica.
No lo dejes para el último día
Quedan pocos días y la operativa cripto compleja no se resuelve en una tarde. Si has operado en DeFi, perps, mercados de predicción o tienes varios exchanges y wallets que cuadrar, cuanto antes lo pongas en marcha, mejor.
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