No cabe duda, que la fecha, 10 de octubre de 2025, será recordada en la historia del mercado de criptomonedas no solo por las cifras brutales que se perdieron en las posiciones apalancadas de los traders, sino por la profunda sombra de la duda que proyectó sobre sus pilares.
Lo que comenzó como un pánico macroeconómico—desencadenado por la amenaza del presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, de imponer un arancel del 100% a las importaciones chinas—degeneró rápidamente en lo que analistas y traders minoristas han calificado como una “manipulación descarada” ejecutada por los propios criptointercambios y las “manos fuertes” del mercado.
Y es que, en un lapso de 24 horas, la economía global de las criptomonedas perdió más de 410 mil millones de dólares en valor, siendo las liquidaciones forzadas de posiciones apalancadas el martillo que rompió el mercado, con cerca de 20 mil millones de dólares de capital de traders evaporado.
El relato oficial habla de “volatilidad extrema”, pero la evidencia circunstancial y los testimonios de los afectados sugieren algo mucho más sombrío, una posible ejecución algorítmica y sincronizada para “resetear el tablero” a costa de los inversores minoristas apalancados.
Las criptomonedas, supuestamente consideradas un activo descentralizado, demostró una vez más su estrecha correlación con el pánico global y con los indicadores bursátiles de las bolsas tradicionales.
El anuncio de los aranceles de Trump contra China, generó una aversión al riesgo inmediata a nivel global, haciendo que los inversores huyeran de los activos volátiles y se refugiaran en el oro o el dólar, lo que sirvió de detonante, pero la catástrofe fue amplificada por la propia estructura del trading de derivados en los criptointercambios centralizados (CEX, «por sus siglas en inglés»).
Uptober ❌
Scamtober ✅— Mani Thawani (@ManiThawani) October 10, 2025
La mayoría de los traders se encontraban en posiciones largas (longs), apostando a que el mercado seguiría subiendo. Un analista, Mani Thawani, un conocido emprendedor de criptomonedas, trader y fundador de Mundo Crypto, señaló que “el 90% de los traders estaba en posiciones largas. Era cuestión de tiempo para que alguien apretara el botón”. Calificando al mes de Uptober a Scamtober.
Esta acumulación de apuestas alcistas creó una “pila de combustible” perfecta, por lo que cuando el precio comenzó a caer, se activó la liquidación en cascada. La caída inicial, ocurre tras la noticia de Trump, que obviamente asusta a los inversores.
Luego, se activaron las liquidaciones, una vez que el precio cruzó los niveles clave, forzando a los criptointercambios a vender automáticamente las posiciones apalancadas de los traders para cubrir sus garantías.
De allí se inició el Bucle de Retroalimentación, posterior a estas ventas forzadas impulsando el precio aún más a la baja, forzando más liquidaciones en un efecto de dominó que se retroalimenta, lo que derivó en que para muchos, este ciclo no fue orgánico; sino que fue manipulado.
Las acusaciones más graves recayeron sobre los criptointercambios CEX con mayor volumen, principalmente sobre Binance, el más grande del mundo, aunque también sobre OKX, Coinbase, Bybit, HTX, Gate, CoinEx, Bifinex, Bitmex, etc., se puede decir que ninguno se salva. Los traders minoristas reportaron una serie de “fallos técnicos” que parecen haber sido convenientemente letales en el momento de mayor necesidad.
Se registraron bloqueos de Stop-Loss, lo cual ha sido criticado por cientos de usuarios en las redes sociales, los cuales señalaron que sus órdenes de stop-loss (diseñadas para limitar las pérdidas) simplemente fallaron en activarse, o se activaron a precios mucho peores que los programados, lo que se conoce como slippage extremo.
Otros usuarios reportaron paneles convenientemente congelados, en algunos criptointercambios y sus apps. Algunos traders también revelaron que se encontraron con interfaces de trading congeladas, incapaces de cerrar o cubrir sus posiciones mientras sus cuentas se vaciaban en cuestión de minutos.
ATOM se fue a menos – 0.003 en spot. HAAAAA a menos ?
Corea hackea a exchanges —> exchanges hacen B book al retail —> exchanges manipulan el mercado y le quitan todo al retail… resumen = Corea hackea al retail pic.twitter.com/3FTDLmK84k
— Mani Thawani (@ManiThawani) October 10, 2025
Asimismo, se informaron de Flash Crashes a Cero, el que es quizás, el fenómeno más condenatorio y revelador de una manipulación, que demuestra que la caída de altcoins como Enjin (ENJ) y Cosmos (ATOM) a precios de $0.0000 o $0.001 por segundos, no fue cosa del mercado.
La caída crypto: ¿Quieres saber la verdad?
Durante semanas se notaba. Las caras públicas de los exchanges estaban demasiado activas, demasiado tranquilas frente a las caídas “pequeñas”. Como si supieran algo.
El mercado entero estaba en long: apalancamientos moderados, x3, x4……— Mani Thawani (@ManiThawani) October 10, 2025
El trader y analista Thawani lo denunció sin rodeos: “Tiraron el precio con precisión. Tokens cayendo 80%. Algunos literalmente a $0 durante segundos. Eso no es volatilidad. Eso es una ejecución”. Estas caídas son posibles en los mercados de altcoins con baja liquidez, donde una venta algorítmica coordinada puede barrer el libro de órdenes por completo en un instante.
Due to heavy market activity, our systems are under high load. Some users may experience intermittent delays or display issues.
We’re actively monitoring the situation and working to resolve it. Funds are SAFU.
Thank you for your patience!
— Binance (@binance) October 10, 2025
El criptointercambio Binance atribuyó estos problemas a la “turbulencia extraordinaria del mercado y el aumento de usuarios”, la excusa habitual para los problemas de infraestructura. Sin embargo, en un momento en que se liquidaban 20 mil millones de dólares, un sistema operativo con fallas que beneficia directamente la liquidación levanta más que sospechas.
De allí que para muchos otros traders, la hipótesis del “B-Book” es la más razonable, ya que en el trading de derivados, se especula que muchos criptointercambios operan bajo un modelo donde actúan como la contraparte de sus propios clientes. Esto significa que las órdenes de los traders minoristas no van al mercado abierto para ser compensadas; son compensadas internamente.
En el modelo B-Book, la pérdida del cliente es la ganancia directa de las plataformas de criptointercambio CEX, con una abrumadora mayoría de traders con posiciones en long (compra), la seguridad de estos CEX estaba en riesgo.
Si el mercado subía, los CEX tendrían que pagar las ganancias de sus propios fondos, pero si el mercado caía y liquidaba esas posiciones, el capital se quedaba dentro de la plataforma, creando un incentivo perverso.
La manipulación en este contexto no necesita de una conspiración en una sala oscura; solo requiere que el criptointercambio permita la retirada de liquidez por parte de grandes traders afiliados las “ballenas”.
Los bots del criptointercambio o sus afiliados aceleren las ventas en los momentos precisos para explotar la vulnerabilidad de precios y disparar las liquidaciones en cascada, especialmente cuando los sistemas de stop-loss del propio criptointercambio “fallan” a propósito.
Ayer desaparecieron los Market Makers.
Provocando la mayor liquidación de la historia: más de 20B.
Sobreviviremos a esto y, sin ninguna duda, veremos precios más altos.
Aun así, lo justo sería cárcel.
Cárcel para los MM por su “negligencia”, por no hacer lo que les tocaba.… https://t.co/oOeBxm4xr9 pic.twitter.com/TGkZI99p6e
— Arnau Catalist (@arnau4bet) October 11, 2025
Arnau Catalist, otro trader analista, fundador de @CatalistClub, lo resumió de forma cruda: “Ayer desaparecieron los Market Makers. Provocando la mayor liquidación de la historia… Las manos fuertes y los mismos que provocaron esto ayer robaron posiciones de futuros”.
La narrativa de la manipulación se vio exacerbada por la inusual disputa pública entre los líderes de los principales criptointercambios. Primero, el impase de OKX vs. Binance, cuando Star Xu, CEO de OKX, lanzó una andanada velada contra su principal competidor, Binance.
Xu culpó indirectamente a su rival, señalando que la erosión de la confianza y el colapso sistémico son causados cuando un criptointercambio “entra al campo” inflando precios de tokens, utilizando múltiples identidades y explotando el sentimiento de los usuarios.
Esta crítica resucita las viejas acusaciones de “wash trading” (inflar el volumen) y “pump and dump” que han perseguido a los grandes criptointercambios por años. Los comentarios de Xu incluso recordaron el colapso de FTX en 2022, sugiriendo que la “guerra” entre criptointercambios por la cuota de mercado conduce a prácticas insostenibles que dañan a toda la industria.

Obviamente, esta situación exacerbó los llamados a la Regulación y vigilancia de los criptointercambios. Kris Marszalek, CEO de Crypto.com, no se enfocó en culpar, sino en la necesidad de intervención.
Pidió una revisión independiente de los criptointercambios que experimentaron las liquidaciones más fuertes, exigiendo que los reguladores “deben actuar para proteger” a los miles de millones de dólares de fondos de usuarios que “desaparecieron de la noche a la mañana”.
Muchos ya dicen que los criptointercambios CEX, son una especie de “Casino sin Árbitros”, tras revelarse la realidad del mercado cripto apalancado. Si bien Binance, a través de su fundadora Yi He y de un comunicado, se comprometió a realizar una revisión “caso por caso” y a compensar las pérdidas técnicas, rápidamente se desmarcó de las pérdidas impulsadas por el precio, esto quizás no sea suficiente.
En un evento donde lo técnico y lo especulativo se mezclaron en un Flash Crash programado, esta distinción es imposible de olvidar para el trader común.

