India duplica la apuesta con la recaudación por transacciones con criptomonedas

India duplica la apuesta con la recaudación por transacciones con criptomonedas

La India a pesar de ser el país con más habitantes en el mundo, superando a China como la nación más poblada, con aproximadamente 1.450 millones de habitantes, aún está considerada una potencia económica y tecnológica emergente, que apenas está viendo algunos frutos por la regulación y fiscalización de las criptomonedas.

Lejos de la ambigüedad que a veces parece destacar en su visión hacia el ecosistema de activos digitales, el gobierno indio ha implementado un marco fiscal estricto que, según las últimas cifras oficiales, está rindiendo frutos significativos para sus arcas públicas.

La semana pasada, en Nueva Delhi durante la celebración del 166º “Income Tax Day”, Pankaj Chaudhary, Ministro de Estado de Finanzas de la Unión del Gobierno de la India, ofreció una actualización contundente sobre la recaudación de impuestos de los Activos Digitales Virtuales (VDA, «por sus siglas en inglés»), el término legal que el país utiliza para las criptomonedas.

Sus declaraciones no solo reafirmaron la tendencia alcista de la recaudación de impuestos a los activos digitales, sino que también precisaron las cifras que evidencian la creciente monetización de este sector.

Chaudhary confirmó que, en el año fiscal 2022-23, el primer período completo de aplicación de la Sección 115BBH de la Ley del Impuesto sobre la Renta, la India recaudó ₹269.09 millones de rupias (poco más de 31 millones de dólares estadounidenses al cambio actual) por concepto de ganancias de VDA. Esta cifra ya era notable por ser el arranque de un nuevo régimen fiscal.

Sin embargo, el dato que más resalta es el crecimiento en el siguiente ciclo. Para el año fiscal 2023-24, la recaudación se disparó a ₹437.43 millones de rupias (poco más de 50 millones de dólares estadounidenses al cambio actual), lo que representa un aumento considerable.

 

En concreto, esto representa un incremento de aproximadamente casi el 63% en un solo año fiscal, lo que subraya la efectividad de las políticas impositivas y la dinámica del mercado cripto en un país ávido por las criptomonedas. Sobre las cifras para el año fiscal 2024-25, el ministro fue claro: “aún no están disponibles”.

La razón es meramente operativa, ya que el plazo para la presentación de las declaraciones de impuestos sobre la renta en la India, cuyo año fiscal va del 1 de abril al 31 de marzo, todavía no ha expirado para este período, ya que la Junta Central de Impuestos Directos (CBDT, «por sus siglas en inglés») ha extendido la fecha límite al 15 de septiembre de 2025.

Pero más allá del aumento en la recaudación de impuestos, la política india hacia las criptomonedas se puede describir como un equilibrio tenso entre la innovación y la precaución, ya que varias autoridades del país, no están muy de acuerdo con el uso de activos digitales.

Y es que desde el principio, la nación asiática ha dejado claro que las criptomonedas no son consideradas moneda de curso legal. Esto evita que compitan directamente con la rupia india y mantiene el control monetario en manos del Banco de la Reserva de la India (RBI, «por sus siglas en inglés»).

La piedra angular de su estrategia es el régimen fiscal implementado: un impuesto plano del 30% sobre las ganancias derivadas de la transferencia de VDA y un 1% de Impuesto Deducido en la Fuente (TDS, «por sus siglas en inglés») en la mayoría de las transacciones.

Esta estructura tributaria es una de las más elevadas a nivel mundial para los criptoactivos, lo que refleja la determinación del gobierno de asegurar una tajada sustancial de la riqueza generada en este mercado.

Además de la fiscalización, la India ha reforzado sus mecanismos para combatir el lavado de dinero y la financiación ilícita. Desde marzo de 2023, los negocios de criptomonedas están bajo el paraguas de la Ley de Prevención de Lavado de Dinero (PMLA, «por sus siglas en inglés»).

Esto les exige registrarse ante la Unidad de Inteligencia Financiera de la India (FIU-IND) y cumplir con estrictas normativas de Antilavado de Dinero (AML, «por sus siglas en inglés») y Conozca a su Cliente (KYC, «por sus siglas en inglés»), buscando una mayor transparencia y trazabilidad de las operaciones.

India duplica la apuesta con la recaudación por transacciones con criptomonedas

Paralelamente, el RBI está desarrollando activamente su propia Moneda Digital del Banco Central (CBDC, «por sus siglas en inglés»), la “e-Rupee”. Esta iniciativa busca modernizar el sistema de pagos, fomentar la inclusión financiera y ofrecer una alternativa digital soberana, mitigando los riesgos percibidos de las criptomonedas privadas y descentralizadas.

Para garantizar que los contribuyentes cumplan con sus obligaciones, la India no se basa solo en la legislación, ya que también ha desplegado una sofisticada infraestructura tecnológica de monitoreo de datos. Herramientas como el Sistema de Monitoreo de No Declarantes (NMS, «por sus siglas en inglés») y el Proyecto Insight, junto con las bases de datos internas del Departamento de Impuestos sobre la Renta, son cruciales.

Estos sistemas permiten al gobierno correlacionar datos sobre transacciones de VDA con las declaraciones fiscales de los ciudadanos. Cuando se detectan discrepancias, la campaña “NUDGE” (Uso no intrusivo de datos para guiar y habilitar) entra en acción.

A través de comunicaciones dirigidas, se notifica a los contribuyentes que no han informado sus operaciones con criptomonedas, a pesar de que se haya deducido el TDS. Este enfoque proactivo busca incentivar el cumplimiento voluntario antes de recurrir a medidas más coercitivas.

La experiencia india ofrece un valioso caso de estudio para otras naciones, particularmente aquellas en economías emergentes, que buscan navegar el complejo paisaje de las finanzas digitales.

La capacidad de la India para monetizar las ganancias de las criptomonedas y establecer un marco de cumplimiento estricto, sin llegar a una prohibición total, es un modelo que muchos observan con atención.

La ministra de Finanzas, Nirmala Sitharaman, ha enfatizado la importancia de la cooperación internacional en la creación de un marco regulatorio global para las criptomonedas, dada su naturaleza transfronteriza. La India, como un actor influyente en el G20, busca liderar este diálogo global, buscando un equilibrio entre la innovación y la estabilidad financiera.

Las cifras presentadas por el Ministro Chaudhary no solo son un indicativo del éxito recaudatorio de la India, sino también una clara señal de su compromiso con una gestión controlada y fiscalmente rentable del sector de los activos digitales.

Sin duda, este enfoque seguirá siendo un referente para la forma en que los gobiernos abordan el desafío y la oportunidad que representan las criptomonedas en la economía global.

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