PayPal, sigue moviendo sus fichas en el tablero de ajedrez de las finanzas globales, buscando ampliar su influencia y por ello, ha anunciado este martes, que su stablecoin PayPal USD (PYUSD), se ha expandido ya a unos 70 mercados internacionales, que en esencia, marca una nueva era de “cripto-invisibilidad” para las masas.
Y es que, lo que comenzó en 2023 como un experimento cauteloso dentro de las fronteras de Estados Unidos, ha madurado hasta convertirse en una ofensiva transfronteriza que abarca desde las economías hiperconectadas de Singapur y el Reino Unido hasta mercados emergentes clave en Latinoamérica como Colombia, Perú y Panamá.
Con este despliegue, PayPal no solo exporta un activo digital; sino que además está exportando una infraestructura de pagos que prescinde de la fricción que todavía podemos observar en la banca tradicional (TradFi).
Durante décadas, el comercio global ha estado encadenado a los ciclos de liquidación bancaria, por lo que para una pequeña empresa en San José, Costa Rica o un profesional independiente en Bogotá, Colombia, recibir un pago internacional significaba esperar días, navegar por comisiones opacas y lidiar con tipos de cambio desfavorables.
May Zabaneh, vicepresidenta sénior de Criptomonedas de PayPal, fue tajante en el comunicado oficial al señalar “el sistema actual sigue siendo demasiado caro, lento y con plazos de entrega diseñados para otra época”.
Mientras que “los consumidores y las empresas de todo el mundo buscan formas más rápidas y sencillas de realizar transacciones globales”, señaló Zabaneh. Asimismo, agregó: “Estamos trabajando para cambiar eso”.
“Habilitar PYUSD en las cuentas de los usuarios en 70 mercados les brinda un acceso más rápido a sus fondos, formas más económicas de enviar dinero a través de las fronteras y una vía más directa para participar en la economía global, y eso es lo que impulsa el comercio para todos”, recalcó Zabaneh. De allí que, al habilitar PYUSD, PayPal está ofreciendo una alternativa donde la liquidación ocurre en tan sólo minutos.

Para las empresas, esto no es un lujo técnico, es una cuestión de supervivencia de flujo de caja, por lo que disponer del capital de trabajo casi al instante permite una agilidad operativa que el sistema SWIFT, con sus intermediarios, días festivos y horarios de oficina, simplemente no puede igualar.
A diferencia de Tether (USD₮), que domina el mercado con una capitalización de más de 171 mil millones de dólares pero opera bajo una nube constante de escepticismo regulatorio, PayPal ha jugado la carta de la confianza institucional.
De hecho, PYUSD es emitida por Paxos Trust Company, N.A., una empresa que está registrada en Nueva York, ante el Departamento de Servicios Financieros del Estado de Nueva York (NYDFS, «por sus siglas en inglés») y ante la Autoridad Monetaria de Singapur (MAS, «por sus siglas en inglés»), pero igualmente se encuentra regulada por la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC, «por sus siglas en inglés») de Estados Unidos.
Indudablemente, que contar con este respaldo no es cualquier cosa, porque en un contexto donde marcos regulatorios como la Ley CLARITY en Estados Unidos y MiCA en Europa están trazando líneas rojas, PayPal se posiciona como el puerto seguro.
Para los 430 millones de usuarios de la plataforma, el PYUSD no se siente como una “criptomoneda volátil”, sino como una extensión digital y eficiente de su propio dinero, con la que se realiza, la domesticación de la blockchain para el usuario de a pie.
Las cifras de PYUSD respaldan la ambición, porque durante 2025, la capitalización de mercado de esta stablecoin experimentó un crecimiento vertiginoso del 600%, alcanzando los 4.100 millones de dólares.
Si bien es cierto que todavía es un gigante en fase de crecimiento frente a la salvaje capitalización de mercado de Circle con su stablecoin USDC (USDC) o de Tether, su ventaja competitiva radica en la distribución.
PayPal no necesita convencer a nadie de descargar una nueva billetera o aprender qué es una “frase semilla”, porque la infraestructura ya está en el bolsillo de millones de usuarios de la plataforma de pagos electrónicos más relevante de Internet.
Además, la integración técnica con redes como Solana y el uso del protocolo LayerZero para moverse entre blockchains (incluyendo Tron y Avalanche) demuestra que PayPal ha entendido que el futuro no es de una sola red, sino de la interoperabilidad total.

Esta realidad de PayPal con su stablecoin, ha permitido un exitoso desembarco en Latinoamérica, que a decir verdad, merece un análisis aparte, ya que en países con monedas locales volátiles, el acceso directo a un dólar digital regulado y canjeable es una herramienta de preservación de valor.
Pero más allá del ahorro, está el rendimiento, por lo que el anuncio de que los usuarios podrán obtener recompensas por sus tenencias coloca a PayPal en competencia directa con la banca de consumo tradicional, que en muchas de estas regiones ofrece intereses nulos o negativos frente a la inflación.
La expansión de PYUSD es el reconocimiento de que las stablecoins han dejado de ser un instrumento de especulación para los traders y han pasado a ser la infraestructura base del comercio moderno y para ello, PayPal está construyendo un puente sobre el abismo que separaba al sistema financiero tradicional del ecosistema cripto.
El reto ahora será la adopción masiva real. ¿Darán los comercios el salto masivo al PYUSD? Es muy probable que con la promesa de comisiones más bajas y liquidez inmediata, la respuesta de este sector pueda inclinarse hacia el sí.
En todo caso, lo que hoy vemos es el inicio de una migración global de cómo las personas manejan su dinero, porque bajo esta nueva realidad, los billetes ya no viajan en vehículos de transporte de valores, barcos o aviones, sino que lo hace cómoda y rápidamente de un Wallet a otro o de una App a otra, soportados en una cadena de bloques, con la familiar interfaz azul de PayPal.

