Este lunes, la agencia Reuters informó que los criptointercambios estadounidenses Coinbase y Gemini están a punto de obtener licencias para operar en toda Europa bajo el nuevo marco legal de la Ley de Mercados de Criptoactivos (MiCA, «por sus siglas en inglés») de la Unión Europea (UE).
De acuerdo con dicho medio, estos dos criptointercambios están a un paso de obtener finalmente las licencias requeridas conforme al marco regulatorio de MiCA, para que puedan operar en toda la región de la eurozona como un proveedor de servicios de criptoactivos regulado (CASP, «por sus siglas en inglés») válido.
Al mismo tiempo, según Reuters señaló que continúa creciendo “la división entre los reguladores sobre la velocidad y el rigor de las aprobaciones de algunos países, según fuentes familiarizadas con el asunto”.
Según la nueva regulación de MiCA de la UE, que entró en vigor el 29 de junio de 2023, pero su aplicación completa, incluyendo las obligaciones para proveedores de servicios de criptoactivos, comenzó a aplicar a partir del pasado 30 de diciembre de 2024, estipula que los estados miembros pueden emitir licencias que permitan a las empresas de criptomonedas operar en todo el bloque de las 27 naciones.
Aunque esto es posible, algunos estados miembros “han expresado su preocupación en reuniones a puerta cerrada sobre la velocidad con la que se otorgan las licencias, dijeron dos personas familiarizadas con esas discusiones, que pidieron no ser identificadas debido a la delicadeza del asunto”, tras conversar con la agencia Reuters.
Esta creciente crítica en el seno de la UE, al parecer pone de manifiesto una carrera por otorgar más licencias para controlar “la supervisión de la multimillonaria industria de las criptomonedas”, lo que de antemano ha sido advertido anteriormente por “los reguladores” porque “podría facilitar el fraude, la inestabilidad del mercado y los flujos financieros ilícitos si no se supervisa adecuadamente”.

Los reportes indican que Gemini, el criptointercambio de los hermanos gemelos Winklevoss, está en camino a obtener su licencia de Malta, mientras que Coinbase también está a la espera de la aprobación de Luxemburgo, lo que permitirá a ambos expandir sus operaciones dentro del mercado europeo a operar como un CASP válido.
Aunque, ellos no son los únicos que están en el proceso de obtener una licencia válida para operar en ese mercado o ya la han obtenido. Por ejemplo, Bybit después de haber sido eliminada de la lista negra de la Autoridad de los Mercados Financieros de Francia (AMF, «por sus siglas en francés»), estuvo buscando obtener una licencia MiCA.
Y a finales del mes pasado, logró obtener una licencia de MiCA con su filial Bybit EU para operar como CASP en la UE, a través de la Autoridad del Mercado Financiero de Austria (FMA, «por sus siglas en inglés»), lo que permite al criptointercambio expandirse en el mercado europeo.
Por su parte, KuCoin EU también ha presentado una solicitud para la licencia MiCA en Austria. Esto es un claro indicio de su intención de operar plenamente bajo la nueva regulación en el Espacio Económico Europeo (EEE).
Bitget, de igual forma ha declarado que se está preparando para cumplir con el marco MiCA y planea establecer un centro regional europeo en Lituania. Esto indica una estrategia de cumplimiento proactiva.
El criptointercambio Bitvavo aunque ya está regulado bajo la supervisión de la Autoridad de Mercados Financieros de los Países Bajos (Autoriteit Financiële Markten — AFM, «por sus siglas en neerlandés») como proveedor de servicios de criptomonedas, recientemente ha obtenido la aprobación de registro como Proveedor de Servicios de Activos Virtuales por parte del Banco de España, lo que lo coloca en una posición fuerte para adaptarse a MiCA.
En cuanto a Bitpanda, otro de los criptointercambios con una fuerte presencia en Europa posee la licencia de la Autoridad de Conducta Financiera (FCA) del Reino Unido, la licencia de FMA de Austria, la licencia de la BaFin de Alemania y la licencia de la Asociación de Instituciones Financieras de Malta (FIMA, «por sus siglas en inglés»).
Revolut, la conocida fintech está buscando una licencia MiCA en Chipre, donde ya tiene registrado su negocio de activos digitales. Mientras que Trade Republic, ya ha obtenido una licencia MiCA de la AMF (Francia) para operar con criptoactivos en Europa, lo que la posiciona como una de las primeras en adaptarse al marco regulatorio.
Aunque, la licencia de Trade Republic es de Francia, el proveedor de almacenamiento de sus activos digitales, se encuentran resguardados en carteras frías gestionadas por BitGo Europe GmbH, un custodio regulado por la Autoridad Federal de Supervisión Financiera de Alemania (BaFin, «por sus siglas en alemán»).
Por último, Kraken posee registro y licencias para operar en varios países de la UE (Bélgica, Chipre, Francia, Alemania, Irlanda, Italia, Polonia, Países Bajos, España y Reino Unido), por lo que posee capacidad para asegurar el cumplimiento con MiCA y permitir la operación continua de sus servicios en la región.
En el caso de Binance, como el exchange más grande por volumen y por número de usuarios, ha estado trabajando activamente en el cumplimiento regulatorio en diferentes jurisdicciones europeas, pero aún no ha recibido la licencia MiCA. Tampoco se conoce cuál será el país de solicitud principal para esta licencia, aunque ha reiterado que su estrategia global es adaptarse a MiCA.

Si bien es cierto que todavía existen más intercambios de criptomonedas con licencias o buscando obtener una licencia en la UE, estos son los más utilizados en la región. Sin duda este desarrollo es significativo, ya que MiCA tiene como objetivo simplificar el acceso al mercado y fomentar la innovación, al mismo tiempo que establece una supervisión sólida para mitigar riesgos como el fraude, la inestabilidad del mercado y los flujos financieros ilícitos.
Sin embargo, hasta que no se resuelvan los temas centrales de los debates entre los reguladores de la UE sobre la rapidez con la que algunos países están otorgando estas licencias, con preocupaciones sobre una posible “carrera a la baja” en los estándares regulatorios, no se podrá considerar que todos siguen los mismos estándares de supervisión de estas criptoempresas.
Por el momento, la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA, «por sus siglas en inglés») está revisando estos procesos para garantizar el cumplimiento de los objetivos de MiCA, así como también, analizando los procesos de supervisión de estos CASP.
Y es que en concreto, la ESMA, es el organismo clave en este contexto para asegurar la convergencia supervisora en toda la UE y garantizar que los estándares de MiCA se apliquen de manera coherente en todos los estados miembros.
La ESMA ha estado emitiendo directrices y revisiones para ayudar a las autoridades competentes nacionales a aplicar MiCA de manera uniforme y rigurosa, publicando orientaciones sobre las prácticas de supervisión para prevenir el abuso de mercado y ha buscado estandarizar el proceso de autorización de los proveedores de servicios de criptoactivos.
Esto incluye reforzar los criterios para evaluar a los miembros de la junta directiva y a los altos directivos de las empresas de criptomonedas.

