El pasado viernes, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, «por sus siglas en inglés»), emitió una guía exhaustiva dirigida a los inversores minoristas estadounidenses, que ha sido calificada como un cambio de paradigma regulatorio.
Este boletín dirigido a inversores y titulado “Conceptos Básicos de Custodia de Criptoactivos para Inversores Minoristas”, es un documento informativo que muestra cómo la SEC está adoptando una postura educativa sobre la tecnología blockchain y, específicamente, sobre el aspecto más fundamental y arriesgado del ecosistema cripto, como lo es la custodia de activos digitales.
Históricamente la SEC era percibida como hostil hacia el sector, bajo administraciones anteriores, pero con la llegada de una nueva administración ha sorprendido a la comunidad al proporcionar un manual detallado que diferencia entre las opciones de almacenamiento, en el sopesa los riesgos y los beneficios de la autocustodia, y alerta sobre las prácticas de los custodios de terceros.
Curious about crypto wallets and how to store and access crypto assets? Check out our Crypto Asset Custody Basics Investor Bulletin.https://t.co/x4HMYMHLAe pic.twitter.com/bSbP25nzOc
— U.S. Securities and Exchange Commission (@SECGov) December 13, 2025
La SEC en su cuenta oficial en la red social X, publicó un mensaje para los inversores: “¿Te interesan las billeteras de criptomonedas y cómo almacenar y acceder a criptoactivos? Consulta nuestro Boletín para inversores sobre los fundamentos de la custodia de criptoactivos”.
El documento de la SEC aborda directamente el debate central en el mundo cripto, como lo es, el control de los activos digitales. Para los inversores, existen dos caminos principales para mantener sus activos digitales: 1) La autocustodia y 2) El uso de un custodio de terceros.
En primer lugar, la autocustodia encarna el espíritu original de Bitcoin y la descentralización, cuya premisa principal dice: “Si no son tus claves, no son tus monedas”, refiriéndose a las claves privadas de cada dirección.
Y es que desde el inicio del ecosistema, Satoshi Nakamoto creador de Bitcoin, impulsó la autocustodia de los BTC, por encima de delegar a terceros (como los bancos u otras empresas) la custodia de nuestros propios fondos.
Al autocustodiar, el inversor tiene el control total sobre sus claves privadas, que son esenciales para acceder y mover los fondos. En esta guía, la SEC reconoce el beneficio principal de este método, con la eliminación del riesgo de un tercero centralizado que pueda ser hackeado o volverse insolvente.
Sin embargo, el regulador no oculta el riesgo inherente que es “la responsabilidad absoluta” del custodio. Si las claves privadas se pierden, se borran o caen en manos de ciberdelincuentes, el inversor se enfrenta a una pérdida permanente e irreversible de sus fondos, sin recurso legal ni institución a la que acudir.
En consecuencia, la guía subraya la necesidad de procedimientos robustos de copia de seguridad (backups) y almacenamiento seguro fuera de línea para todas las claves criptográficas de las direcciones de criptomonedas que almacenan los fondos de los inversores.
En segundo lugar, la custodia de terceros implica confiar los activos a una plataforma de criptointercambio (exchange) o a un servicio especializado de custodia que al fin y al cabo, sigue siendo un tercero.
El beneficio de este método, es la conveniencia y la mitigación del riesgo de auto-pérdida de claves, al delegar en un tercero la custodia de los activos digitales. Sin embargo, la SEC advierte con firmeza sobre los peligros ocultos de esta opción.

El boletín aconseja a los inversores investigar a fondo a estos custodios, prestando especial atención a dos prácticas críticas. 1) La Rehipotecación (Rehypothecation), que es una práctica que consiste en prestar los criptoactivos del cliente para generar rendimientos.
Si el prestatario incumple o la plataforma de custodia utiliza los fondos de manera riesgosa, el inversor puede perder sus activos, sin poder a llegar a recuperarlos, ya que se puede dar el caso que los activos del custodio no puedan responder a los fondos perdidos.
2) La Mezcla de Fondos (Commingling), que es una práctica que consiste en que el custodio mezcla los fondos de los clientes en una única wallet en lugar de mantenerlos en cuentas segregadas, en caso de insolvencia de la plataforma, puede ser extremadamente difícil, o imposible, para los inversores recuperar sus activos individuales.
La quiebra de FTX es el ejemplo más citado de los riesgos que plantea esta falta de segregación de cuentas, porque al estar en una misma dirección, una cantidad de activos digitales de cientos o miles de clientes, hace muy difícil y casi imposible segregar los activos digitales por usuarios de la plataforma, por lo que la SEC profundizó su labor educativa al desglosar los tipos de billeteras digitales, centrándose en la vital distinción entre almacenamiento en caliente y en frío.
La SEC explicó que las Hot Wallets (Billeteras Calientes), son billeteras conectadas constantemente a Internet (ej: aplicaciones móviles, wallets de criptointercambios o las usadas como extensiones de navegador). Las cuales tienen como Pros: Una mayor conveniencia y facilidad para realizar transacciones rápidas.
Mientras que entre los Contras, la SEC manifiesta los riesgos existentes para la ciberseguridad, ya que al estar siempre conectadas a la red, son vulnerables a ataques de malware, phishing y hackeos directos, especialmente si se almacenan sumas importantes.
En cambio, la SEC explicó que las Cold Wallets (Almacenamiento en Frío) son métodos de almacenamiento desconectados de Internet (ej: dispositivos hardware wallet como Ledger o Trezor, o paper wallets), que tienen como Pros: Una mayor seguridad contra amenazas en línea.
Pero que también tiene Contras, debido a que el principal riesgo que ofrece este método es la pérdida física, el daño del dispositivo, o la pérdida de la frase semilla (clave de recuperación), aunque este último riesgo puede ser mitigado con múltiples copias de seguridad de la frase semilla en ubicaciones seguras.
La SEC insta a los inversores a utilizar cold wallets para mantener la mayoría de sus tenencias criptográficas a largo plazo, manteniendo en hot wallets solo la cantidad que necesitan para transacciones inmediatas.

Este boletín se publica tan solo un día después de que la SEC otorgara luz verde a la Depository Trust and Clearing Corporation (DTCC, «por sus siglas en inglés») para avanzar en la tokenización de activos financieros tradicionales.
En la Solicitud de carta de no acción relacionada con el desarrollo de los servicios de tokenización de DTCC por parte de The Depository Trust Company a la SEC, el regulador de los mercados respondió que “con base en los hechos y circunstancias descritos en la Solicitud, y sin coincidir necesariamente con sus conclusiones y análisis, el Personal no recomienda a la Comisión que tome medidas coercitivas contra DTC”.
Concretamente, la SEC con estas acciones está enviando un doble mensaje. Por un lado, está diciendo que Educación es la Primera Línea de Defensa, al publicar una guía detallada sobre autocustodia, el regulador reconoce que los inversores minoristas deben ser equipados con el conocimiento para navegar los riesgos únicos de este mercado.
Por el otro, la SEC señala que la Tecnología Blockchain está aquí para quedarse, por lo que se permite la tokenización de acciones y ETFs, ya que la SEC reconoce, que es más eficiente la emisión en una cadena de bloques.
El consenso en el sector cripto es que, lejos de intentar “matar” a la industria, como se acusaba antes, la SEC actual está ahora proporcionando “valor enorme” al educar activamente a los posibles tenedores.
Este es un cambio clave, pasando de una postura de confrontación a una de integración cautelosa y bien informada. De hecho, la guía de custodia de activos marca, posiblemente, el inicio de una nueva era regulatoria donde la seguridad y la educación del inversor se colocan a la vanguardia de la adopción de activos digitales.

