El “Tratado de Versalles” de las Finanzas no logra consenso en la Casa Blanca

El “Tratado de Versalles” de las Finanzas no logra consenso en la Casa Blanca

Este lunes, se puede decir que la cortesía diplomática murió en el ala oeste de la Casa Blanca, tras la reunión de dos bandos antagónicos, los banqueros y los líderes de las criptoempresas, porque lo que debía ser una mesa redonda para “limar asperezas” entre los titanes de Wall Street y los barones del mundo cripto terminó convirtiéndose en un campo de batalla dialéctico sin llegar a acuerdos.

En esta reunión se volvieron a encontrar, dos hombres que días atrás durante el Foro de Davos, fueron noticia, luego que Jamie Dimon, CEO de JPMorgan Chase, no dudara en usar una palabra algo subida de tono para describir los argumentos de Brian Armstrong, CEO de Coinbase: “Mierda”, según informó el diario The Wall Street Journal.

De hecho le dijo literalmente: “Estás lleno de mierda”, mientras acusaba al CEO de Coinbase de dar información engañosa sobre el tema durante sus apariciones en las entrevistas de los medios de comunicación, en medio del Foro en Suiza. Aunque en esta oportunidad, la reunión fue más técnica y cordial ambos continuaron plantados en sus posiciones.

La reunión, convocada de urgencia por el “Zar Cripto” de la administración Trump, David Sacks y que fue liderada completamente por Patrick Witt, asesor en criptomonedas del presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump.

El tema de la discusión en la Casa Blanca, estuvo dominado principalmente por las stablecoins, y si estos instrumentos financieros deberían estar ligados a rendimientos de “intereses” y las recompensas.

No obstante, la reunión tenía un objetivo claro, salvar la Ley de Claridad (CLARITY Act) antes de que el Congreso entre en el parálisis propio de un año electoral de mitad de periodo. Pero el consenso parece estar más lejos que nunca, tras la frase “You’re full of shit”.

El “Tratado de Versalles” de las Finanzas no logra consenso en la Casa Blanca

Los expertos legales de los bancos de Wall Street y de la criptoindustria estuvieron reunidos en la Sala de Recepciones Diplomáticas de la Casa Blanca durante más de dos horas para debatir cómo revisar las disposiciones más complejas del proyecto de ley pero sin lograr un acuerdo en varias cuestiones clave, según informaron las fuentes en la Casa Blanca a algunos medios.

Solo se supo que estas conversaciones continuarán con un grupo más reducido tras la petición expresa de la Casa Blanca, de que se sienten a la mesa de una vez dispuestos a acordar cambios concretos en el texto del proyecto de ley, para que pueda ser aprobada en el Senado.

Sin embargo, el aire en la sala se volvió gélido cuando salió a relucir nuevamente el informe del medio The Wall Street Journal divulgado el sábado, sobre el reciente movimiento de la familia presidencial.

La venta del 49% de World Liberty Financial (el proyecto DeFi de los Trump) a Aryam Investment, un fondo vinculado a la inteligencia de los Emiratos Árabes Unidos, ha dinamitado la narrativa de “soberanía financiera” de la Ley CLARITY.

Evidentemente, los demócratas del Senado, liderados por figuras que ahora exigen cláusulas éticas draconianas, ven en esta inversión de una empresa vinculada al Jeque Tahnoon bin Zayed al-Nahyan (el “espía jefe” de los Emiratos), un conflicto de interés tan grande como el cielo, lo que podría retrasar la ley hasta 2027.

¿Cómo vamos a votar una ley que beneficia directamente a una empresa financiada por potencias extranjeras?”, se escuchó decir a un asesor legislativo a la salida del encuentro, alertando que los demócratas no se van a quedar tranquilos y apacibles ante la noticia que estaban buscando desde hace meses para torpedear la iniciativa de la Ley CLARITY.

Mientras los CEOs se lanzaban dardos en la Casa Blanca, los senadores del Comité de Agricultura preparaban sus carpetas para la votación de mañana martes. Aquí es donde se decide el destino técnico de la industria: ¿Quién será el policía del barrio?

Si, la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC, «por sus siglas en inglés»), opción preferida por la industria cripto, porque consideran que Bitcoin (BTC) y las principales altcoins son commodities (como el oro o el trigo), además, de ver a la CFTC cómo una agencia más pequeña, “más amigable” y con menos trámites burocráticos costosos.

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O, sí la antes temida Comisión de Bolsa y Valores (SEC, «por sus siglas en inglés»), ahora bajo la presidencia de Paul S. Atkins, que más allá de haberse vuelto más permisiva y también “más amigable” con el mundo cripto, todavía conserva la misma cantidad de requisitos onerosos y la misma burocracia de antes.

En todo caso, la SEC actual no es ni la sombra de la agencia que funcionaba en la administración del ex presidente Joe Biden, cuando era presidida por el antiguo “cuco” de las cripto, Gary Gensler, que definía a todo lo que no fuera Bitcoin, como un valor mobiliario (security).

Para los críticos las empresas cripto buscan a la CFTC como la opción “más amigable” por no decir la que menos carga regulatoria traería al mercado de las criptomonedas, a pesar que esta agencia creada en 1974, regula y supervisa los mercados de derivados desde 1975, incluyendo contratos de futuros, opciones y swaps, garantizando la integridad del mercado, previniendo fraudes y manipulaciones en los precios de materias primas y productos financieros.

La votación de mañana se espera que sea de 12 a 11, en un ámbito estrictamente partidista. Si el Comité de Agricultura logra reclamar la jurisdicción principal para la CFTC, sería la mayor victoria histórica para el sector cripto.

Pero si los demócratas logran bloquear el avance citando los escándalos éticos de World Liberty Financial, la Ley CLARITY podría quedar en coma inducido, hasta 2027, algo que nadie desea, porque Estados Unidos podría perder su posición en el ecosistema cripto.

Armstrong se mantiene firme en no ceder un centímetro sobre las recompensas de las stablecoins, diciendo que es “antiamericano” no otorgar intereses por los depósitos de los usuarios de criptomonedas. Otros como Brad Garlinghouse, CEO de Ripple Labs ya han dicho en las redes que están dispuestos a aceptar cualquier regulación con tal de tener “claridad sobre el caos”.

La American Bankers Association, dijo en un comunicado: “Queremos agradecer a la administración por organizar la conversación constructiva de hoy y por reconocer la importancia de la perspectiva del sector bancario sobre la legislación sobre la estructura del mercado”.

“Como comentamos en la reunión, debemos asegurarnos de que toda legislación apoye los préstamos locales a familias y pequeñas empresas que impulsan el crecimiento económico y protegen la seguridad y solidez de nuestro sistema financiero. Los bancos de todos los tamaños seguirán trabajando con los legisladores, la Casa Blanca y otras partes interesadas para ayudar a desarrollar políticas reflexivas y eficaces en torno a los activos digitales”.

 


Mientras que La Cámara Digital (TDC) manifestó en un mensaje en X, que “acoge con satisfacción la participación de la Casa Blanca en un tema clave sobre la estructura del mercado”, indicando que “La reunión de hoy en la Casa Blanca fue exactamente el tipo de progreso necesario para encontrar una resolución a uno de los mayores problemas que bloquean los próximos pasos en el progreso legislativo sobre la estructura del mercado”.

Ahora bien, lo que hay que vigilar en las próximas 24 horas, es la votación en el Senado, porque si el Comité de Agricultura aprueba la jurisdicción de la CFTC, el precio de Bitcoin podría buscar nuevos máximos históricos por la reducción del riesgo regulatorio.

La otra reacción de los mercados ante la noticia del token WLFI y las stablecoins vinculadas a la familia Trump, estarán bajo la lupa tras la noticia de la inversión de EAU, queda por ver si hay silencio (o ruido) de Trump, por lo que los analistas se preguntan: ¿Intervendrá el presidente para presionar a los bancos o dejará que Sacks maneje el incendio?

Desde luego, la era de la inocencia en el mundo cripto terminó y lo que queda es pura política de poder y dinero, por lo que quedará por ver, a qué acuerdos llegan ambos bandos para darle continuidad a la Ley CLARITY.

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