El precio de Bitcoin se decidirá entre Tokio y Washington tras un “Woomph” Financiero

El precio de Bitcoin se decidirá entre Tokio y Washington tras un “Woomph” Financiero

En el volátil mundo de las criptomonedas, el ruido es constante, con muchas opiniones, muchos análisis, expectativas, etc., pero pocas veces una teoría macroeconómica logra silenciar el estruendo de los gráficos diarios como lo ha hecho la última publicación de Arthur Hayes, cofundador del criptointercambio BitMEX.

Esta publicación titulada simplemente “Woomph, se ha convertido este miércoles en el documento más compartido en las mesas de operaciones de Singapur a Nueva York, debido a una premisa algo inquietante, que no es otra que debido el actual estancamiento de Bitcoin (BTC) no se romperá por un ETF o una adopción minorista, sino por una crisis de deuda en el corazón del sol naciente que obligará a la Reserva Federal (Fed) a encender, una vez más, la impresora de billetes.

Para Hayes, el mercado financiero no es un conjunto de compartimentos estancos, sino un organismo interconectado donde una infección en Japón puede provocar una fiebre salvaje en el mercado de activos digitales.

La crisis que hoy vive el yen japonés (JPY) ha alcanzado un punto de no retorno, por lo que con la moneda depreciándose drásticamente y los rendimientos de los bonos del gobierno japonés (JGB) escalando a niveles no vistos en décadas, Japón se encuentra en lo que los analistas llaman una “espiral de muerte” fiscal.

De allí que este miércoles, los mercados globales han puesto sus ojos en la subasta de bonos a 40 años en Japón. El resultado ha sido un suspiro de alivio momentáneo, pero como señala Hayes, (el paciente sigue en triaje).

La debilidad crónica del yen encarece las importaciones de energía de las que Japón depende, alimentando una inflación que el Banco de Japón (BoJ) ya no puede ignorar, pero que tampoco puede combatir sin quebrar su propio sistema financiero.

El núcleo del análisis de Hayes, que ha dejado a los inversores de Bitcoin en vilo, radica en la posible respuesta de Estados Unidos. ¿Por qué le importaría a Washington un yen débil? La respuesta está en los siete billones de dólares en activos extranjeros que poseen los inversores japoneses.

Si Japón necesita defender su moneda, obligará a sus instituciones a vender masivamente bonos del Tesoro estadounidense, por lo que una liquidación de esa magnitud dispararía las tasas de interés en Estados Unidos, destruyendo el mercado inmobiliario y el crecimiento económico americano, justo lo que el presidente Donald J. Trump está tratando de salvar.

 


En una publicación de esta misma semana, Hayes, ya anticipaba que para principios de la próxima semana podríamos ver que el precio de Bitcoin, podría golpear los 100.000 dólares, en medio de esta crisis del JPY.

De hecho, ya ha habido señales en el mercado que demuestran la posibilidad de que la Fed, actúe para frenar lo que sucede con el JPY. “La Reserva Federal anunció deliberada y públicamente sus intenciones para que el mercado se adelantara a una posible intervención futura”, afirma Hayes en su Substack.

La solución, según el autor, es una intervención coordinada que él describe como la (Línea de Swaps de la Salvación), porque básicamente la Fed imprimiría dólares para entregárselos al Banco de Japón a cambio de yenes y con esos dólares, Japón estabilizaría su moneda sin tener que vender deuda estadounidense.

Aquí es donde el “Woomph” cobra vida para el ecosistema cripto, porque este proceso de intercambio de divisas y rescate de bonos japoneses es, en esencia, una expansión masiva de la liquidez global, por lo que Hayes sostiene que Bitcoin es el termómetro más sensible a la cantidad de “fiat” (dinero fiduciario) que circula en el sistema.

El estancamiento actual de Bitcoin, que ha visto a la moneda digital oscilar sin una dirección clara en la zona de los 88.000 – 92.000 dólares durante gran parte de enero de 2026, es el resultado de una liquidez que se ha secado temporalmente.

Sin embargo, si la Fed interviene para salvar a Japón, la inyección de dólares será tan masiva que el precio de los activos con suministro limitado, como Bitcoin, no tendrá otro camino que el ascenso vertical.

Pero también dice: “Esta intervención de la Fed es justo lo que el sucio sistema fiduciario necesita para seguir adelante. El único problema es que el yen debe fortalecerse gradualmente. No puede apreciarse demasiado rápido, ya que causaría pérdidas catastróficas a los inversores que tomaron prestados yenes para financiar otras compras de activos ante el aumento de la volatilidad”.

Si la Fed logra controlar la volatilidad del yen, un fortalecimiento gradual del yen no provocará una crisis financiera”. A pesar de su visión alcista que sitúa a Bitcoin en los 200.000 para marzo de este año, Hayes también ha mostrado extrema cautela.

¿La razón? El “Woomph” suele venir precedido de un latigazo, por lo que si el yen se fortalece demasiado rápido por una intervención mal ejecutada, podría causar un desapalancamiento global que afecte inicialmente a las criptomonedas.

“Bitcoin cayó a medida que el yen se fortaleció frente al dólar. No aumentaré mi riesgo antes de confirmar que la Fed está imprimiendo dinero para intervenir en los mercados del yen y los bonos del gobierno japonés”, señala en su publicación Hayes.

A diferencia de otros “gurús” que piden comprar a cualquier precio, Hayes afirma: “Mientras espero, Maelstrom sigue aumentando su posición en Zcash ($ZEC). Nuestras otras posiciones de calidad en shitcoins DeFi se mantienen sin cambios. Y, de nuevo, si la Reserva Federal aumenta su balance para manipular los mercados del yen y del JGB, aumentaremos nuestras posiciones en DeFi ($ENA, $ETHFI, $PENDLE y $LDO)”.

 


En una publicación de hace días atrás en la red social X, Hayes, ya anticipaba por donde vendría la línea de su análisis profundo acerca de lo que debería suceder a partir de la intervención del JPY por parte de la Fed de Estados Unidos.

De hecho, para el inversor astuto, la mirada ya no debe estar en la última noticia de un criptointercambio, sino en el reporte semanal H.4.1 de la Reserva Federal, ya que este documento técnico, detalla los activos del banco central estadounidense.

El H.4.1., es ahora el “Santo Grial” del mercado por lo que Hayes señala que cualquier aumento significativo en la línea de “Foreign Currency Denominated Assets será el pistoletazo de salida para la mayor carrera alcista en la historia de Bitcoin.

Hayes, señaló tajantemente en una entrega anterior en Substack, que “Pero para que Bitcoin valga cerca de 100.000 dólares estadounidenses se requiere una devaluación continua de la moneda fiduciaria. El ascenso asintótico de Bitcoin es consecuencia directa de la explosión de la oferta de dólares tras la crisis financiera mundial de 2008”, por lo que es probable que esta crisis sea lo que necesita Bitcoin para disparar su valor.

Obviamente, la teoría de Hayes ha dejado de ser un simple post de blog para convertirse en el marco de referencia de la macroeconomía moderna, ya que Japón está en una encrucijada y Bitcoin espera en la sombra, listo para absorber la energía de un sistema fiduciario que, para salvarse a sí mismo, podría verse obligado a alimentar a su mayor competidor digital.

Como bien concluye Hayes en su análisis provocador: el sonido del “Woomph” es el sonido del dinero volviendo a casa. Y en 2026, parece que el hogar del dinero es, cada vez más, la cadena de bloques.

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