El “Glitch” del 1099-DA demuestra que la ignorancia legislativa puede convertirse en confiscación fiscal

El “Glitch” del 1099-DA demuestra que la ignorancia legislativa puede convertirse en confiscación fiscal

La temporada de impuestos de este año en Estados Unidos ha dejado de ser un trámite burocrático para convertirse en una película de terror para millones de inversores en activos digitales.

El culpable en esta oportunidad, tiene nombre y apellido: el Formulario 1099-DA, el cual (como siempre), bajo la premisa de “transparencia”, ha sido desplegado por el Servicio de Impuestos Internos (IRS, «por sus siglas en inglés»), como un instrumento que, en la práctica, castiga la soberanía financiera y premia la ignorancia técnica.

El escenario es tan absurdo como injusto y de hecho, el gobierno sabe que la información que va a recibir es incompleta, pero igual la va a usar para presionar a las personas en su afán de lograr aumentar la meta recaudatoria y reducir la evasión fiscal en el sector cripto estadounidense.

Imagine que usted compró una onza de oro troy hace diez años en una tienda local por poco más de 1.060 dólares y hoy decide venderla a través de un banco formal. El banco, obligado por las nuevas normativas, reporta al IRS que usted recibió, digamos, 5.000 dólares redondos para no complicarlo.

Sin embargo, como el banco no sabe cuánto pagó usted originalmente, el formulario llega al ente tributario con un “Cost Basis” de cero y para el IRS, usted no ganó dinero; usted “apareció” dinero, haciendo que la carga de la prueba —esa reliquia legal donde eres inocente hasta que se demuestre lo contrario— se invierte.

El “Glitch” del 1099-DA demuestra que la ignorancia legislativa puede convertirse en confiscación fiscal

Ahora, el contribuyente debe bucear en carpetas y papeles (si los tiene) de vouchers de tiendas, facturas, registro de compras, etc., o cualquier prueba documental que pueda tener guardada todo ese tiempo para demostrar la compra y su valor en ese momento a fin de que el IRS no cargue el impuesto sobre el 100%.

Lo mismo sucede con las criptomonedas, porque si tenía Bitcoin (BTC) o Ethereum (ETH) guardado hace más de 5 o 10 años y los vendió en 2025 en Coinbase, deberá buscar correos electrónicos de criptointercambios que quizás ya ni existen de hace uno o dos lustros, capturas de pantalla de pagos, o registros de billeteras frías para demostrar que no debe pagar impuestos sobre el 100% del monto recibido.

Aquí reside el punto más alarmante y menos discutido, ya que en la práctica esto generará la divulgación forzada de la infraestructura privada de los usuarios, porque para “corregir” el error de un 1099-DA incompleto y evitar una factura fiscal catastrófica, el inversor se ve obligado a revelar al IRS el rastro de sus billeteras de hardware (Ledger, Trezor) y sus nodos privados.

Esto con el objetivo de intentar demostrar el origen lícito y el precio de compra de sus activos, en cuyo proceso el usuario termina entregando el mapa completo de su patrimonio digital al IRS, algo que pudiera ser visto como un arma de doble filo por algunos estadounidenses.

Es allí donde lo que nació como una tecnología para la desintermediación y la privacidad del capital de las personas, está siendo domesticada mediante formularios que obligan a “marcar” cada wallet privada ante el fisco, bajo la amenaza de una auditoría por discrepancia de datos.

Como bien señala Andrew Duca de Awaken Tax, los legisladores han intentado meter el ecosistema cripto en la caja de las acciones tradicionales, pero el Bitcoin no es una acción de Apple y precisamente esto es lo que no se entiende dentro del Capitolio de Washington, el Bitcoin se mueve, se fragmenta, se envía a protocolos DeFi y se guarda en “frío” durante semanas, meses o años.

De hecho, en el Blog de Awaken Tax, en una publicación titulada: “Formulario de impuesto sobre criptomonedas 1099-DA: ¿Qué es y por qué recibí uno de mi intercambio de criptomonedas?”, aborda exactamente la “fuente del caos” fiscal que sobrevendrá en 2026 para los inversores en Estados Unidos.

El Blog de este software de impuestos creado para la Web3, explica que para este año (haciendo el reporte de todas las transacciones de 2025), se debe considerar que todas las criptomonedas son de plano para el IRS “Activos no cubiertos” o (Non-covered assets), lo que implica que los criptointercambios están legalmente obligados a decirle al IRS cuánto dinero recibió cada trader por vender, pero no tienen obligación alguna de decir cuánto te costó comprar.

Esto dará como resultado que el formulario 1099-DA llegará con la casilla de “Cost Basis” en blanco o en cero, que es la trampa burocrática perfecta que ya habíamos explicado antes. Pero además, se debe considerar el método “Por Wallet” (Per-Wallet Method), algo que mucha gente desconoce, que es la exigencia del IRS que el costo se calcule por cada wallet o criptointercambio por separado.

Es decir, si una persona compró barato en Exchange A y lo transfiere al Exchange B para venderlo cuando estaba caro (arbitraje normal), no puede usar legalmente el precio del Exchange A para reducir sus impuestos en el reporte del Exchange B, a menos que lleve una contabilidad manual extremadamente compleja (el Formulario 8949).

El “Glitch” del 1099-DA demuestra que la ignorancia legislativa puede convertirse en confiscación fiscal

Por otro lado, Awaken Tax advierte en su artículo que existe una cacería de brujas a través de las letales cartas CP2000. Y es que, debido a que el IRS ahora posee una copia del 1099-DA de cada inversor, sus computadoras van a comparar automáticamente lo que declararon con lo que dijo cada criptointercambio.

De allí que, si llega a haber un centavo de diferencia, el sistema dispara automáticamente una auditoría o una notificación de multa, lo que sin duda es letal porque ya no se puede pensar en un factor humano que diga “bueno, fue un error de cálculo”; es una alerta y una multa creada por el algoritmo del IRS contra cada contribuyente en donde encuentre disparidad.

Obviamente, Awaken Tax también señala que para intentar defenderse de un 1099-DA que indica que la persona ganó 100.000 dólares en 2025 con criptomonedas (porque no sabe el costo de compra), obligarán a cada inversor a presentar pruebas.

¿Y cuáles son esas pruebas? Las anteriormente señaladas, desde historiales de sus Ledger/Trezor, capturas de pantalla de sus movimientos en DeFi hasta direcciones de sus wallets privadas y wallets desechadas, etc., porque básicamente, el IRS creó un sistema donde, para no pagar impuestos injustos, las personas tienen que renunciar voluntariamente a su privacidad y mapearles toda su actividad on-chain.

Lo resaltante que indica Awaken Tax en su artículo es que se debe considerar lo allí explicado como un manual de supervivencia tributario en Estados Unidos en 2026 porque el IRS busca —pasar de un 20% a un 80% de cumplimiento en un año— no se va a lograr mediante la educación o la simplificación de datos, sino mediante el miedo y la complejidad técnica.

Es por ello, que muchos traders en EEUU sienten que estamos ante un escenario donde la ineficiencia del sistema se traslada al ciudadano en forma de estrés, costos contables elevados y la pérdida definitiva del anonimato financiero.

Este año, será entonces el período fiscal en el cual el sistema del IRS obtenga datos privados de los usuarios cripto a menos que prefiera pagar de más, debido al error calculado de los políticos al momento de construir supuestamente la “Capital cripto del Planeta”.

Advertencia "La inversión en criptoactivos no está regulada, puede no ser adecuada para inversores minoristas y perderse la totalidad del importe invertido"